29.9.05

Ying-yang

Convergente o divergente, cóncavo o convexo, inductivo o deductivo, plano o esférico. Hay veces que las cosas que más sorprenden son las que contrastan de forma natural, que no podrían entenderse de otra manera, que son las dos caras de una misma moneda.
Cada uno de nosotros somos así; podemos actuar de formas absolutamente contrapuestas en cada momento, y elegimos un camino. Entonces me pregunto... ¿Por qué la gente no elige ser como quiere? Todos tenemos limitaciones, claro, pero hay aspectos básicos del carácter que podemos dominar o reconducir.
Hoy me he levantado triste y agotada, y he decidido que no me apetecía pasar el día así. Me he puesto a prueba, y he cambiado la rábia por melancolía, y la acidez por dulzura. Y el día ha cambiado conmigo. Hasta parece que sale el sol.
Tal vez, en realidad, no sea posible. Pero creer que puedo hacer que las cosas sucedan me hace sentirme más dueña de mi vida.

6 comentarios:

Duende dijo...

Hola. Ying-Yang ... me temo que habrás estado comiendo unos cuantos días con OM :P Besos,
Duende

´°*¤·Nur·¤*°` dijo...

No tiene demasiado que ver con eso... Pero só, a veces quedo con él :)

Julia dijo...

Sí, sí que podemos hacer que las cosas sucedan... aunque a veces es tan difícil que parezca imposible.
En ocasiones, cuando me siento mal, me obligo a sonreír y poquito a poco me vuelven las ganas de ser feliz.
Echaba de menos mis paseos por la blogosfera... besitos, guapísima.

´°*¤·Nur·¤*°` dijo...

Sí, kadath, a veces parece imposible... Pero cosas impòsibles suceden a diario, aunque les sucedan a otros. A ver si te reincirporas al maravilloso mundo del posteo ;)
Besitos.

Hari Seldon dijo...

>¿Por qué la gente no elige ser como
>quiere?

Porque el entorno nos influye.

Y porque vivir en una isla desierta es muy aburrido.

( Y porque, además, cada vez quedan menos islas desiertas disponibles y están por las nubes X-D )

David. dijo...

Decia Arthur Shopenhauer:

Un hombre puede hacer lo que quiera, pero no puede querer lo que quiera.