13.7.05

Pequeñas cosas

Por mi cumple me regalaron un reproductor de MP3, y os puedo asegurar que le estoy sacando un jugo impresionante. Sí, es cierto; leo menos en el metro. Pero también es cierto que me encanta ir escuchando música, canciones que ya conozco, andar al ritmo que marcan y distraerme con las pequeñas cosas que van viniendo. Como apartarme de un edificio y sentir el calor del sol en la piel, o sentir la caricia de la brisa, o oler el café con leche y saborear el donut del desayuno, o fijarme en los colores (verdes, azules, blancos y rojos) mientras escucho música.
También noto que la misma canción puede parecer totalmente distinta dependiendo de mi estado de ánimo. Sí, es cierto. Estando triste las canciones suenan más melódicas, y redescubres esa frase que parece que hable de tí perdida entre la letra que escribió otro. Cuando ando contenta, la música suena rítmica y potente, llena de energía. Pero, al fin y al cabe, es lo mismo. Vestido distinto, eso sí...

2 comentarios:

Odiseo99 dijo...

Hola, Nur. Yo me hice con uno de los primeros MP3´s que salieron al mercado, y es como dices, un gran invento.

Verás qué pronto empiezas a ver por la sierra engendros con aspecto de virgen astronáutica.

Si es que voy abriendo caminos por la vida, estoy que me salgo...¿que me salgo?...algún día, a este paso, de cabeza por un precipicio me saldré, ya verás.

Anónimo dijo...

un mp3????