17.4.07

Trabajo en un banco

Sí señores, soy consciente de que eso suena aburrido de solemnidad. No es emocionante, hay mucha burocracia y, si te guías por lo que hacen la mayoría pareces un pescatero "despachando" dinero.
Pero, aunque pueda parecer pedante, a veces me parece que lo que yo hago es distinto. Supongo que tendrá mucho que ver con el hecho de que yo quiera sentirlo distinto, pero así es. Lo paso bien atendiendo a los viejecitos, charlando con ellos, conociendo su vida y preguntando por sus familias. Me gusta hablar con la gente joven que pasa una vez al año por la oficina, intentar facilitarles la vida y echarles un cable en lo que pueda. Disfruto aprendiendo, sembrando un caos controlado por la oficina, haciendo un montón de cosas que se supone que no son de mi incumbencia y distendiendo el ambiente con mil bromas inocentes.
Me ha costado varios meses hacerme a la idea de que yo también puedo tener una estabilidad laboral, y eso ha llevado a calmar otros aspectos de mida. Ahora sí puedo hacer propósitos y tomarme mis metas con filosofía; sin prisa pero sin pausa, viendo la zanahoria un poco más cerca a cada día.
Voy al trabajo con alegría y con ganas de hacer la vida un poco más fácil a todos. A mí la primera.
Me paro a oler las flores. Y hoy me he saltado la dieta tomando el primer helado de la temporada, disfrutando del sol y la brisa marina de la tarde. Todo un homenaje pa mi cuerpo serrano.
Me gustaría tener un punto para este capítulo de mi vida.

1 comentario:

Hari Seldon dijo...

. <---- Aquí lo tienes (el punto) :-D