29.10.05

La taza

Esta mañana he ido a la cocina de la oficina para hacer unas cuantas llamadas. Necesitaba estar un poco tranquila**. Mientras lo intentaba, me he quedado mirando una taza de café lleva de agua que estaba en la pica. Era lo único que quedaba por lavar. Debía de haber algún tipo de vibración en el edificio (igual la provocaba yo misma desgastando las baldosas con mis pasos), porque el agua vibraba ligeramente, provocando una serie de ondas concéntricas que se movían tan rápido que parecían quedarse quietas. Y, entre onda y onda, se reflejaba el cielo azul que podía verse a través de la ventana. Eso me ha arrancado una sonrisa. En el fondo las cosas más sencillas pueden ser las más bellas.



** Esta mañana he estado hablando con mi jefe. El día 21 vence mi contrato, y no van a renovarlo. Me han dado mucho tiempo y muchas facilidades, porque dicen estar muy contentos con mi trabajo, y encantados conmigo a nivel personal (quién lo hubiese dicho), pero el dueño de la empresa sólo ve números, y los números no han salido. Es curioso, pero tengo la certeza de que en dos meses las cuentas saldrán distintas.
Ellos mismos me han puesto en contacto con gente a quienes parezco interesarles, incluso a estrechos colaboradores de la empresa, a quienes les han hablado maravillas de mí, y hasta el día 21 puedo moverme a mis anchas para ir a cualquier entrevista. De hecho, al cabo de cinco horas, ya tenía concertadas tres, con buenas perspectivas.
Si he de ser franca, me he sentido relajada, más en paz. No me gustan las incertezas, y esto me quitaba el sueño (literalmente).
Dicen que se puede ver una calamidad en cada oportunidad o una oportunidad en cada calamidad. Yo voy a luchar para hacer mía la segunda opción y, mientras, disfrutar de esta paz de espíritu de sentirme libre y amada desde la distancia. Sí, las cosas más sencillas pueden ser las más bellas.

4 comentarios:

Hari Seldon dijo...

Empresas ... empresarios ...

Suerte :-*

Imperator dijo...

Si eres cojonudóloga, sabes que eso no es ningún problema.

Anónimo dijo...

en fin, a veces... de estas situaciones se aprende...

has aprendido algo de los antiguos despidos ? (si es que los ha habido )

será una suerte ser princesa ??

Julia dijo...

Pues una incertidumbre menos, guapísima. Total, estabas ya quemá con esa gente. Que les den. Seguro que encuentras algo mucho mejor.
Besitos y suerte con las entrevistas