2.12.05

Y ahora... ¿A qué te dedicas?

Pues a vivir. A aprender a ser consciente de dónde estoy y a dónde quiero ir. A tomarme las cosas de otra manera. A hablar menos y a escuchar más. A intentar encontrar los perfumes de diciembre. A redescubrir la sonrisa sincera.
Pero, sobre todo, a darme cuenta de todo lo que tengo y a aproximarme a la idea de que lo he conseguido yo y que, si lo tengo, es porque me lo merezco.
Todo este tiempo, aunque no remunerado, va a ser productivo. Eso sí; hacia dentro, no tiene por qué serlo hacia fuera. Como si cultivara mis propios jardines colgantes en un patio de luces.
Mi marido me dijo el otro día que mis ojos brillan. Me temo que es sólo el principio.

2 comentarios:

Hari Seldon dijo...

>Pero, sobre todo, a darme cuenta de todo
>lo que tengo y a aproximarme a la idea
>de que lo he conseguido yo y que, si lo
>tengo, es porque me lo merezco.

Espero que nunca llegues a descubrir el "reverso tenebroso" de esta frase ...

Muac :)

´°*¤·Nur·¤*°` dijo...

Está contemplado, no te preocupes... "momento balance" podríamos llamarlo :D