22.11.07

Resident Evil

El otro día me convocaron a una reunión en el trabajo. El objetivo; conocer mejor la entidad que me paga el sueldo y la obra social de la misma. Vaya; comerme el coco (a mí y a 10 de mis compañeros) para que saliésemos de ahí transpirando corporativismo.
Antes que nada debo decir que lo pasé en grande y que me encanto cuanto me enseñaron (quedé francamente impresionada), y, en el plano personal, estoy encantada de trabajar en un sitio donde uno de los subdirectores (un tipo que debe cobrar al mes lo que yo en todo el año) destina media mañana a sentarse con un grupo de pelauvas y charlar alegremente con ellos (nosotros), que nos identificó a todos por el nombre (tengo asumido que debió empollarse las fotografías justo antes de que llegásemos) y se interesó por lo que queríamos contarle. Incluso (entre risas) valoró positivamente mi propuesta de establecer un plan de jubilaciones parciales a los 35 años.
A pesar de eso me apetecía reseñar algo que sólo sucedió en mi cabeza.

Como primer acto del día, sin más que un café con leche en el cuerpo y habiendo madrugado más que de costumbre nos reunimos en la sala del comité de dirección. Todo madera maziza, cuero y pantallas LCD. El caballero que presidía la reunión nos contaba la filosofía de la casa y los valores corporativos que ahi se aplican. Todo ello con un canturreo (casi un arrullo) casi hipnótico. Algún resorte raro debió saltar en mi cabeza, porque vi pasar, en mi cabeza, una escena digna de Resident Evil (o El Perfume, quién sabe). En ella, todos los presentes nos abalanzábamos sobre el ponente y empezábamos a desollarle y comérnoslo, en una orgía de sangre digna de la peor película gore.
Creo que a veces se me va algo la pinza.

6.11.07

Madrid


Ha pasado la medianoche. Un hombretón de bellos ojos azules se sienta a mi lado, en su sofá, en su casa, a más de seiscientos kilómetros de la mía, y pregunta... ¿Qué, jugamos a algo o nos acostamos ya?. Mi respuesta fué la única que podía ser... Empezar a reir hasta el agotamiento. Como la de mi marido y su mujer, que estaban a menos de dos metros de distancia. Y es que vaya tela tiene la frase.

La semana pasada beor vino a Barcelona y quedamos con él para comer. Entre niguiri y niguiri nos propuso (a mi señor marido y a mí) irnos con él al día siguiente a Madrid estos cuatro días de puente, y fué dicho y hecho. La verdad es que lo hemos pasado en grande; me he enamorado del retiro (la zona del palacio de cristal era un mosaico de colores verdes, rojos y dorados), hemos visitado el Thyssen, hemos visto a familia y amigos (Jambri, me siento incapaz de reproducir el diálogo para besugos de las iguanas), hemos comido bocadillo de calamares y croasán a la plancha.

Nos hemos evadido y hemos disfrutado y reído a lo grande.

Beor y Shelob; sois los mejores. Muchas gracias

10.10.07

En el centro


La finca en la que vivimos actualmente tiene portero. Es un chico muy majo, muy discreto y muy servicial. No es que sea una vivienda de lujo ni nada por el estilo; es una finca con ocho pisos y cuatro puertas por rellano, todos los pisos son de alquiler y de un mismo propietario, con lo que interpreto que, en cierta manera, su papel es tanto de portero como de vigilante; debe ser los ojos del dueño.
En la finca hay vecinos que llevan aquí deesde que se contruyó el edificio, esto es, unos 35 años. Todos nos han acogido muy bien; las conversaciones de ascensor son de lo más educadas, incluso he tomado café con alguno de ellos. Una comunidad bien avenida.
Eso no quita que la mayor parte tengan algo de "marujas". Vale, yo no me meto con nadie, pero siempre hay historias curiosas a tu alrededor, y hace gracia conocerlas.
Compro cosas por Ebay y llegan a mi casa paquetes de Estados Unidos, Australia y otros puntos de la piel del toro. Hoy me ha llegado un paquete. El paquete era grande y no cabía en el buzón, por lo que el portero lo ha recogido. El embalaje no era demasiado grueso y, con el simple tacto, podía intuírse su contenido. Un látigo. Qué queréis, soy el Ama del Calabozo en determinados ambientes, y eso es parte necesaria de mi disfraz...
No queráis imaginar la media sonrisa del portero cuando me lo ha dado. Estoy segura de que mañana media finca sabrá que, en el fondo y tras la apariencia de niña buena, seria y recatada con la que me visto cada mañana, a mí me va el cuero.

27.9.07

Un diario, scrapbooking, bailes, el horizonte y más

Ultimamente estoy de lo más perro con el blog. Tengo tantas cosas que hacer y que contar que da vergüenza, pero el caso es que me cuesta ponerlo en prosa, negro sobre blanco, tecla a tecla...

Sí debo confesar que un día cogí una libreta en blanco y mi pluma y me puse a escribir. Cositas, tonterías, un pequeño recordatorio, un par de fechas. Y el caso es que me he viciado. Un diario como los de antes, de los que nadie lee, de los que te permite pegar recuerdos y donde no importa si nadie entiende lo que digo. Me sobra y me basta y, en cierta manera, me reconforta. Qué tontería.
Otra cosa que estoy haciendo es algo que en los países anglosajones se llama "scrapbooking", es decir, perder el tiempo forrando cosas de papel, añadiendo cintas, pegatinas y fotos. Sinceramente creo que es como coser, aunque los resultados son bastante mas inmediatos, y resulta igual de relajante. Las manualidades vuelven con fuerza.
Además mi señor marido y yo nos hemos apuntado a bailes de salón. Topicazo donde los haya nos servirá para distraernos un poco, que ya nos conviene. No sé, pasado el verano se me antoja que el otoño se nos va a hacer muy monótono, y esto puede resultar una buena forma de romper la rutina. O no. Ya veremos...
En el horizonte hay dos cosas; el (espero) final de carrera y unas halagüeñas perspectivas laborales. Ya veremos si alguna de las dos cosas acaba cuajando (tecleó ella con la ceja arqueada), pero ambas parecen dulces y apetecibles zanahorias a un palmo de mi morro.
Y, como siempre, un montón de cosas, casos, matices y perlas que me reservo para mí. A veces se hace complicado esto de escribir, sobre todo cuando hay tanto que contar...

8.8.07

En el horizonte

Bueno, han pasado ya algo más de tres meses desde que nos pusimos con el tema del piso, y no puedo más que sentirme orgullosa del resultado. Seamos realistas; el piso es más que correcto, y con el poco dinero que teníamos (bueno, que nos han prestado) hemos podido hacer de él un auténtico hogar.
Sin embargo hay una serie de cosas que me hubiese gustado hacer y que, principalmente, por cuestiones presupuestarias, quedarán indefinidamente en proyecto. Por ejemplo:

El parquet. Adoro andar descalza por casa, y eso, en verano, se puede hacer en casi cualquier sitio. Pero me encanta el parquet, y cuando sea mayor quiero poder andar descalza por mi casa en invierno notando la calidez de la madera bajo mis pies.

Colocar un mural, como los de Kaffeine, en alguna pared de mi casa. Me encantan, producen un efecto espectacular, y como no soy muy amante de los cuadros o láminas (a menos que sean buenos, y esos tampoco entran en presupuesto) me habría encantado colocar alguno, como el de la foto, en el comedor, por ejemplo. Finalmente he optado por hacer un apaño yo misma, y me siento bastante orgullosa del resultado.

Las luces. Por ahora (a falta de presupuesto) tenemos portalámparas y bombillas desnudas. La ventaja es que dan mucha luz, y el inconveniente es que son muy poco estéticas, con la de virguerías y cosas curiosas que hay hoy en día por el mundo...

Otro día os sigo contando...

28.7.07

Debo ser una jardinera del recopón bendito.

Si no, no sé como explicarme esto...



Gracias, Koke y Fer. Le estoy buscando nombre a la planta.

27.7.07

Pocas luces

Media Barcelona ha pasado casi tres días a oscuras, la menda lerenda entre ellos. Y eso, para mí, ha tenido sus cosas buenas, malas y chungas, a saber...

Lo bueno. Han sido tres días de sentirnos unidos (aunque fuera en el cabreo) con nuestros vecinos, de caceroladas, de pasar tardes y noches con los colegas y con mi marido a la luz de las velas, de leer bastante y de dormir más. No parece tan terrible.

Lo malo. Todo lo que tenía en la nevera y el congelador a la basura. Me repatea mucho tirar comida, y tenía guardadas muchas cosas y muy buenas. Moraleja; no dejes para mañana loque puedas comer hoy.

Lo chungo. No voy a poder reclamar a mi seguro los 200 € que me corresponden por la comida perdida ni por las veces que hemos tenido que comer fuera, ni a Fecsa por el tiempo sin servicio ni las molestias, porque los técnicos que nos rehicieron las instalaciones de la luz "olvidaron" presentar el boletín y, amigos, estamos en situación irregular. Eso sí; os aseguro que yo voy a cobrar de alguien. Que empiecen a temblar.

Hasta ahí puedo contar... de momento.

21.7.07

Sugerencia

Debo reconocerlo; últimamente me cuesta bastante esfuerzo ponerme a bucear por la blogosfera.
Esta es una petición que podéis pasar por alto, pero... ¿Por qué no sindicáis vuestros blogs? A mí me iría de perillas poderos fichar a tod@s...

20.7.07

8 cosas que probablemente no sepas sobre mí

Este es el regalo que Fantine me deja en su blog; un reto para que os sorprenda. A ver si lo consigo...

Reglas:

A. Cada jugador comienza con un listado de 8 cosas.
B. Tienen que escribir esas 8 cosas en su blog y junto con las reglas del juego.
C. Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.


Y empiezo...

1.- Creo que no hay un día en que no piense en mi abuelo. Le quería horrores. A pesar de que con el tiempo su imagen se va difuminando no olvido la sensación de paz que me transmitía, ni sus inmensos ojos azul eléctrico, ni su calidez. Recuerdo los veranos en la playa, sus pequeños gestos de coquetería, cómo me enseñó a nadar y a cazar mejillones y la pulcritud de su escritorio. El último beso que le dí fué cuando estaba ya en el féretro, antes del funeral. Besé su frente fría y mientras le acariciaba el pelo le deseé un buen viaje, y le prometí que jamás le olvidaría. No creo que pudiese romper esa promesa aunque lo quisiera. Tal vez algún día reúna valor para colgar aquí el escrito que le regalé por su último cumpleaños.

2.- Fantaseo un montón. Tengo tanta práctica en ello que, mientras, puedo ir haciendo otras cosas. Alguna vez se me ha ocurrido compartirlo con alguien como método de relajación. Desconecto y me translado mentalmente al sitio en el que me apetecería estar (Rio en plenos carnavales, y yo siendo la reina, o en un balneario recibiendo todo tipo de mimos, o en un refugio de alta montaña al amor de la lumbre de una chimenea, o tostándome en una playa caribeña con una piña colada en la mano....), haciendo lo que me viene en gana en ese momento. Perfilo todos los detalles que puedo; texturas, sonidos, olores, sabores, temperaturas... Es muy gratificante. Y además sale muy barato.

3.- No puedo "ir" al baño sin poner el calentador. Y esta es una primicia de aire proctomántico; Da lo mismo si s invierno o puro verano. Si no tengo el zumbido del aparatito ese es que no lo consigo. Evidentemente el entorno debe acompañar; puerta cerrada y nadie cerca, ni hablándome, ni un teléfono sonando. Yo sin tiempo y calor no soy nadie.

4.- Tampoco puedo dormirme a gusto si no estoy tapada. Hasta el cuello. Y mejor aún si es con algo un poco pesado; una simple sábana de algodón no sirve. Tengo a mi marido frito... O más bien asado, de hecho.

5.- Creo que soy algo hipocondríaca. Bueno; igual no es exactamente así. El funcionamiento de las cosas en general, y del ser humano en particular, me produce tanta curiosidad que debo (y digo debo) informarme sobre ello, aunque sea sólo un poco. Una vez investigado sobre el asunto enconcreto, sintomatología, posibles antecedentes familiares o de conocidos, etcétera, no puedo por más que sentir que yo también puedo sufrir de eso.

6.- Soy mala. En el fondo soy mala de andar por casa, porque no le deseo (demasiado) mal a (casi) nadie, pero mucha gente se sorprende cuando desato mi lado más cruel, sádico y vengativo. Porque lo tengo, y da mucho suto.

7.- No soporto llorar en público. Al menos entre gente que conozco. Una vez me puse a llorar en medio de un tren atestado de gente; de pura pena, de puro dolor, pero eran lágrimas serenas y liberadoras. Iba sola (todo lo sola que se puede ir en un tren de cercanías lleno), y la gente de mi alrededor me miraba raro, y hubo hasta quien se interesó largo rato por saber si estaba bien. Les contesté que sí, que pocas veces en mi vida me había sentido mejor (cosa absolutamente cierta). Sin embargo, cuando lloro en casa (y no es por una película u otra tontería por el estilo) corro a esconderme de mi marido. El pobre nunca lo ha entendido, aunque lo respete.

8.- Me considero una completa ignorante. No diría que me crea tonta, pero hay veces que me siento así. Vivo rodeada de gente con grandes conocimientos y/o habilidades, gente que (al menos) aparenta estar en paz, sentirse bien, y les envidio profundamente. No sé, creo que debe ser muy reconfortante. Yo no puedo más que sentir un inmenso vacío en muchos sentidos, algo similar a lo que describe Amélie Nothomb en su libro Biografía del hambre, solo que en menos pedante.

Y con esto y un bizcocho les paso el testigo a Beor, Chikago, Duende, Hari, Oniric, Peluche, Porrón y Pucela. A ver con qué me sorprenden...

11.7.07

Muchos días

Es cierto, hace una eternidad que no actualizo.

Excusa nº 1. He tenido problemas varios con el traspaso de los servicios de telefonica a mi nuevo número de teléfono.
Ya se sabe, una cosa que debería ser fácil y rápida se ha convertido en un calvario, todo gracias a la eficiencia de su servicio. Todo ello, claro, hasta que encuentras a alguien que sabe saltarse el guión (¿Ha reiniciado el router? A ver, que lo que quiero es asociar la url de mi ftp a mi nueva línea... Ya, pero... ¿Ha reiniciado el router?). Por fin todo se solucionó.
Excusa nº2. He andado liada. Desde que dimos por cuasi-terminado el piso la cosa ha ido del orden de dos cenas de inauguración por semana, más mi cumple (ya le voy viendo las orejas a los 30...), más cumples de amigos (que parece que todo el mundo haya nacido por estas fechas, coñas), exámenes del trabajo (sí, exámenes, de los que requieren estudiar), más otras miles de cosas.
Excusa nº3. En el fondo todo lo que puedo contar es lo de siempre, aunque con matices.


Las cosas en el trabajo van, en realidad, bien. La apoderada está de vacaiones y me ha quedado todo mi trabajo, todo el suyo, y una parte del del director, que parece que esté ya en plan prevacacional... Aunque en plena actividad (suya) tampoco sea de demasiada ayuda.
Hoy he recibido una felicitación "formal" por su parte (así lo ha puntualizado él mismo) por haber tramitado en dos días un expediente que a ellos les habría costado algunas semanas, y por llevar las rúbricas que son de mi responsabilidad en la oficina por encima de objetivos desde primero de año. Espero que esto se traduzca en una buena valoracióna finales de año, porque de ello va a depender mi variable y empezar a levantar el dedo para alejarme de la terminal. Veremos...
La peor parte es pensar que hoy quedan exactamente dos meses y un día (una eternidad) para poder comenzar las vaciones.
No pienso despedirme sin contar que tengo mis plantitas preciosas, que mis gatos están para comérselos, que mi marido está ensayando para ser nombrado hombre del año (serán los polvillos que le echo en la comida) y que mi piso es precioso. Bendita rutina...

15.6.07

Puntas

En todos los trabajos que conozco hay puntas. Momentos de saturación. Algunos son constructivos y estimulantes, porque suponen retos con resultados a corto plazo. Otros, como el que vivimos ahora en la oficina, es de los chungos. Andamos ahogados de trabajo administrativo, rutinario y desagradecido, que se suma al que tenemos habitualmente. Y en mi caso me encuentro, además, con el hándicap de estar de cara al público, teniendo que esforzarme siempre para ofrecer mi mejor cara.
No me quejo demasiado en serio, que al fin y al cabo es soportable, pero llevo encima un desgaste tanto físico como psicológico muy importante (más o menos el que supone un mes y medio din un día de paz y tranquilidad), y a unos tres meses de las vacaciones.
Y eso, claro, hace que surjan roces a todos los niveles.
Estoy con un estado de ánimo entre la rabia y la abulia; una especie de resaca de un subidón de adrenalina mal sublimado. Uno de esos que no se pasa ni con una buena pedicura.
Claro que eso sólo he podido averiguarlo después de una buena pedicura.

9.6.07

Día 47 - El principio del fin

Pocas veces esta frase tiene connotaciones positivas, pero esta es una de ellas. Señoras y señores, mi precioso pisito empieza a cobrar forma.
Hoy hemos estado dándonos un tute con mis padres, construyéndo el cabecero de la cama. Es una estructura de madera, forrada con lamas como las que se usan a veces para forrar paredes. Ha traído trabajo, porque teníamos que salvar una columna, pero creo que el resultado (que se verá al completo la semana que viene) valdrá con mucho la pena.
Por otra parte mi terraza rebosa vida. He plantado hortalizas, rosales, una gardenia y plantas aromáticas, que están francamente espectaculares. Y los gatos están completamente adaptados, como estas fotos demuestran.
Además hemos empezado a colocar un panel japonés en la entrada, que me da a mí que quedará espectacular.
Por fin (por fin) empiezo a verle el final a la gran aventura de esta mudanza. Y me siento tranquila.


23.5.07

Día 30 - Estacasa es una ruina.

Supongo que todos habréis visto la película. La historia de este piso empieza a recordármela preocupantemente.
Después de mil y una aventuras y desventuras (creo que podría escribir un libro) y gracias a unos amigos que nos ayudaron con la mudanza (valéis un potosí, de verdad) nos hemos mudado, pero seguimos con los problemas, sobre todo con las instalaciones.
Hoy han empezado a instalar las tuberías nuevas del gas. Resulta que como los contadores estaban dados de baja desde hace un tiempo la instalación se tenía que adaptar a la nueva normativa y eso, evidentemente, era demasiado pedir a un piso con 35 años. Así que ya nos veis, a mi marido y a mí haciendo guardias para poder estar en casa con los lampistas, paletas y demás gente del gremio. Hasta aquí vale. Pero es que resulta que la instalación eléctrica tampoco se adapta a la normativa, y para conseguir el certificado hay que hacer toda la tirada de cable nueva. Toda entera. Por canal o con regatas, pro nueva. Y nosotros instalados y viviendo (o intentando vivir) aquí.
A veces las cosas se complican demasiado.
Eso sí; tengo unas amapolas preciosas en el armario.

12.5.07

Día 18. Blanco, gris y naranja.

El piso donde aún vivimos está en la Barceloneta; un barrio de Barcelona ganado por entero al mar, que en un principio estaba destinado a ser una zona residencial de lujo, pero que por problemas de humedades, olores etcétera quedó para gente de clase humilde, casi todos pescadores, que dividieron los impresionantes pisos en dos o cuatro, dando lugar a los conocidos "cuarts de pis" (cuartos de piso), con una superfície media de 45 metros cuadrados. Con el paso de los años se ha convertido en una zona de muchos contrastes; hay una gran cantidad de inmigrantes, la gente del barrio de siempre y mucha juventud, porque se ha convertido en uno de los barrios de moda de la ciudad condal. Sus calles son estrechas (cuando miro por la ventana estoy casi en el comedor de los vecinos de enfrente) y las casas no son muy altas... A pesar de ello en mi piso no entra la luz directa del sol nunca, y tampoco hay mucha claridad, ya que sólo la cocina y el comedor dan a la calle.

En la esquina de debajo de casa hay una panadería, y a menudo me despierto con la casa oliendo a croisants recién horneados.


Blanco, gris y naranja. Estos tres colores son los que hemos elegido para la decoración del comedor. Me apetece aprovechar al máximo la luz y tener sensación de claridad y energía. Poco a poco vamos montando muebles que ahora hay que rellenar con los montones de cosas que vamos metiendo en cajas. Tengo ganas de que llegue el sofá y poder sentarme tranquilamente un rato, a disfrutar de todo el trabajo hecho. Y el que nos queda...

8.5.07

Día 14. Tenemos sofá, mesa y cristales.

Claro, ahora todo el mundo dará por supuesto que en una casa normal hay cristales. Sinceramente yo dudaba que en la mía los hubiese, al menos que fuesen transparentes. Pero no; había cristales. Sólo había que sacar la mierda que tenían encima. Ahora lo que dudo si tengo es brazos y espalda.
Por otra parte ayer compramos el sofá y las sillas. Ambas cosas son chulísimas y cuestan un riñón, pero le darán a aquél espacio casi aséptico más aspecto de casa.
Sé que sonará aburrido decir que estoy cansada, pero es que resulta que ahora que he vuelto a trabajar cada día ficho a las ocho de la mañana, salgo a las tres, como algo y de vuelta al piso, más o menos hasta las ocho y media o las nueve.
Seguramente dentro de tres meses me estaré riendo de todo esto, pero ahora se me está haciendo ya un poco cuesta arriba.

5.5.07

Día 12. Quiero una caladora.

Sí señores; hemos empezado a montar la cocina, y aunque desde hace días vengo apreciando en gran medida la ayuda del desatornillador eléctrico, no me había planteado cuán interesante y útil es tener una caladora.
Mi padre siempre dice que odia el bricolaje (joer, esta primera frase ha quedado casi Forest Gump), pero, sinceramente, no conozco a nadie que odie tanto una determinada labor y tenga todo tipo de herramientas para poder realizarla. Yo creo que es solo una forma de que los demás no le líen, pero por ahora se está portando como un campeón en mi piso. Ayer me ayudó a cortar la encimera a la medida y a ir haciendo los agujeros para la pica. Hoy lo terminaremos, espero.
Para el proyecto de la cocina desoí casi todos los consejos que me fueron dados e insistí en coger la encimera de madera maziza. Cuando la he visto puesta he creído, sinceramente, que no me había equivocado. Queda fabulosa.

3.5.07

Día 10. Yeso, laca y la odisea de una cocina.

Poco a poco el piso va cobrando forma. Eso sí; muy poco a poco. Hoy tocaban los últimos apaños de yeso, rellenando huecos. La verdad es que ha quedado decente, teniendo en cuenta que no soy profesional, casi tanto que me da penita que mi pequeña obra de arte no vaya a ser contemplada y comentada por los futuros visitantes del piso. Qué se le va a hacer.
Lo demás ha sido un poco menos gratificante, aunque hay que sacarle lo positivo; creo que si alguna vez tengo que condenar a alguien que verdaderamente lo merezca a una condena terrible le pondré a decapar. Puede sonar hasta glamuroso, pero os juro que pensar que no puede estar tan mal es uno de los peores errores que podéis cometer. Aceptad un consejo; nunca, JAMÁS os propongáis decapar nada.
La siguiente tortura es la cocina. Es decir; montar la cocina. Es una auténtica locura, pero al menos vas viendo los progresos y eso anima. Hoy hemos terminado una cajonera. Con cajones. Que cierran. Es maravilloso.
Pero os puedo asegurar que lo mejor del día es cuando la vecina que vive en el piso de arriba, justo enfrente (estuve hablando con ella cuando lo de las goteras; desde su fregadero se ve el mío y un trozo de cocina) me ha saludado, y se ha quedado de piedra cuando le he asegurado que no había cambiado el suelo del piso, que sólo había limpiado. Al final la he invitado a bajar para que lo viera, y ha alucinado pepinillos.
Resultan curiosas, estas pequeñas anecdotas. Espero que al final sea lo que menos me cueste recordar. Porque os aseguro que estoy molida.

2.5.07

Día 8 - Entre pintura y vorada.

Lo cierto es que el piso va a buen ritmo, pero todo se me hace eterno. Es lo que pasa cuando tienes muchas ganas y medios limitados. Contamos con el apoyo y fuerza de trabajo de nuestras familias (que parecen tener asumido que son mano de obra barata), que además nos alegran el día (anteayer pintábamos cantando a pleno pulmón "Angelitos negros", entre otros).
Las estrellas estos días están siendo la pintura, de color blanco nuclear, y la vorada, que hace lucir el alicatado como si fuese nuevo. Es cansado y aburrido, pero el resultado es francamente espectacular. Ya casi parece un piso donde vivir.
Mañana nos toca decapar laca de puertas, ventanas y marcos, lacar de nuevo, seguir con suelos y paredes y estar al loro de los transportistas, que nos traen los muebles de la cocina y los electrodomésticos. Tengo que echarle un montón de fotos al piso, más que nada para, dentro de un tiempo, recordarme a mí misma esta odisea.
Algunas cosas son bonitas porque sí. Así, sin maquillaje, sin anestesia, sin adornos. Lo de estos días lo es.

28.4.07

Día 4. Llueve.

Supongo que todos habréis visto el anuncio de ese coche en el que se pone a llover en el interior de un piso. Bien; hoy en el piso nuevo ha sucedido eso, pero a pequeña escala. Señoras y señores, tenemos una fuga.
Creo que hoy he empleado más términos de fontanería y albañilería que en todos los días de mi vida. Debo haber hablado de bajantes, codos, poros y demás como aquellas quinientas veces. Y todo ello mientras achicaba agua.
Y todo ello sucede, como Murphy sabe perfectamente, un viernes antes de un puente.
La parte mala, evidentemente, es que toca estar al loro de ir cambiando cubos y vaciarlos a intervalos regulares. La parte buena es que no pienso preocuparme de pintar la cocina, el baño ni el fregadero. Y que he conocido a casi todos los vecinos de la finca, que se han mostrado encantadores y encantados de conocernos y de opinar que aparentamos ser gente normal, no como los anteriores inquilinos.
Ais, hoy ando un poco desanimada.

Por cierto, que no lo he comentado para que nadie se sienta obligado, pero si alguien piensa aburrirse estos días puede pasarse a echar una mano ;)

27.4.07

Dia 3. Adios a lo viejo.

La verdad es que es una gozada ver como el piso se va transformando, casi como si tuviese voluntad propia y deseara que eso sucediese. Hoy lo hemos vaciado. Casi completamente. A parte de las paredes y el alicatado, solo queda lo que hemos ido dejando nosotros, unos muebles bajos de la cocina (no hemos tenido valor para quitarlos porque sujetan el mármol, pero les doy hasta el lunes) y un montón de suciedad, cortesía de los anteriores inquilinos y de varios meses de abandono. No quedan ni siquiera la mayor parte de los enchufes que, cosas de la vida, han sido misteriosamente arrancados en algún momento anterior a nuestra llegada. Otro gasto inesperado.
Ayer fueron los electrodomésticos y hoy han sido los muebles. Ya los hemos elegido y pagado (qué maravilla, ese ficticio dinero electrónico), y ahora queda limpiar, pintar y empezar a arreglar los desastres de las instalaciones.
Me quedo absorta en ese espacio vacío, el espacio de pedazos de estancias que probablemente tardarán mucho tiempo en volver a ver la luz directa del sol. Cada cachito de pared respira aliviada, amarándose de aire fresco y de ilusiones.
Está siendo una labor de titanes, pero con titanes como los míos ahora mismo no envidio a nadie.

25.4.07

Dia 1. 40 bolsas.

Primer día después del contrato. No os podéis imaginar qué movida. Al final mi madre y marido se han cogido fiesta para ayudarme a jornada completa, mientras mi hermana y mi padre lo han hecho el rato que han podido.
En resumidas cuentas; lo que iba a ser la dura batalla de mí misma contra toda la mierda que había en el piso (que, sin exagerar, estaba de mierda hasta arriba) se ha convertido en un todos a una. Y aún suerte.
Hemos sacado de ahí 40 sacos industriales de porquería de los tipos y orígenes más variados. Desde gayumbos sucios a comida podrida. Absolutamente de todo. Así que entre otras cosas nos hemos encontrado con otra serie de bonitos gastos adicionales, como por ejemplo cambiar la cocina entera.
Según me han comentado una vecina y el portero resulta que los anteriores inquilinos eran unos cerdos. Vivían en unas condiciones deplorables y rodeados de basura, tanta que han causado una plaga de cucarachas en la escalera. Además causaban problemas en la comunidad, no pagaban alquiler ni los suministros, y al final vivían sin luz, gas ni agua corriente. Imaginaos cómo ha quedado ese piso. Lo de menos eran los reguerones de cera por todas partes; se han cargado el cuadro de luces (o eso parece), quemaron media cocina y dejaron el cuarto de baño tan asqueroso que daba auténtico asco. Creo que aunque las fotos hayan salido bien os la ahorraré. Creedme; os hago un favor.

Y mañana más. Estoy contentísima y hecha unos zorros. Valdrá la pena; palabrita.

22.4.07

¡Ole!

¡¡¡El lunes firmamos el contrato del piso nuevo!!!
No, no es el mismo del que os hablaba. Este es un poco menos espectacular, está hecho un desastre y a dos porterías de casa de mis padres.
Pero es un piso amplio, con buena distribución y mucha luz en comedor y dormitorio principal.
Estoy absolutamente eufórica, aunque un poco asustadita. Me queda mucho trabajo por delante. He cogido un par de semanas de vacaciones para poder dedicarle tiempo a la limpieza, las altas de los servicios, la pintura, las chapuzas varias...
Bueno, ya iré glosando la odisea.

19.4.07

Un día de estos aprenderé...

Un día de estos aprenderé a no enervarme cuando alguien que quiere que le des la razón no está dispuesto a razonar contigo.

Mientras, a falta de mejor solución, me enfurruño.

17.4.07

Trabajo en un banco

Sí señores, soy consciente de que eso suena aburrido de solemnidad. No es emocionante, hay mucha burocracia y, si te guías por lo que hacen la mayoría pareces un pescatero "despachando" dinero.
Pero, aunque pueda parecer pedante, a veces me parece que lo que yo hago es distinto. Supongo que tendrá mucho que ver con el hecho de que yo quiera sentirlo distinto, pero así es. Lo paso bien atendiendo a los viejecitos, charlando con ellos, conociendo su vida y preguntando por sus familias. Me gusta hablar con la gente joven que pasa una vez al año por la oficina, intentar facilitarles la vida y echarles un cable en lo que pueda. Disfruto aprendiendo, sembrando un caos controlado por la oficina, haciendo un montón de cosas que se supone que no son de mi incumbencia y distendiendo el ambiente con mil bromas inocentes.
Me ha costado varios meses hacerme a la idea de que yo también puedo tener una estabilidad laboral, y eso ha llevado a calmar otros aspectos de mida. Ahora sí puedo hacer propósitos y tomarme mis metas con filosofía; sin prisa pero sin pausa, viendo la zanahoria un poco más cerca a cada día.
Voy al trabajo con alegría y con ganas de hacer la vida un poco más fácil a todos. A mí la primera.
Me paro a oler las flores. Y hoy me he saltado la dieta tomando el primer helado de la temporada, disfrutando del sol y la brisa marina de la tarde. Todo un homenaje pa mi cuerpo serrano.
Me gustaría tener un punto para este capítulo de mi vida.

16.4.07

¡Por fin!

Hoy ha salido el sol. Será que ha decidido quitarse el abrigo de borrascas y darse un paseo por la ciudad, pero lo cierto es que ha conseguido alegrarme el ánimo, me ha besado la piel y me ha hecho achinar los ojos.
Me gusta el sol y el verano. Me gusta liberarme de las mangas largas y tomar una cerveza en una terraza leyendo un libro, cotilleando como la peor de las marujas qué hace la gente cuando sale a la calle, y divagando sobre cualquier cosa o sobre nada en concreto.
Me gusta que el anochecer no me pille encerrada en casa y disfrutar de los perezosos ocasos e imaginar las primeras estrellas a mi espalda. Y me gusta como la luna, en algunas tardes, se deja adivinar en un cielo azul jironeado de sombras violetas.
Me gusta empezar a pensar en tumbarme al sol y dedicarme curtir mi piel hasta sentirla tirante, y permitir que mi carne se llene de energía mientras me adormezco y sueño en colores brillantes, como con una pátina de plata y reflejos cristalinos.
Me encanta ver a mi marido rojo langosta, cómo su pelo se aclara a ojos vista y como destacan sus ojos verdes en ese conjunto de colores cálidos.
Me gustan las tormentas de verano, con sus rayos y truenos y sus diluvios golpeando con furia mi ventana, canturreando para mi como si de un fado arrullador se tratara.
Ahora sólo falta que lleguen las golondrinas. El día que me despierten con sus silbidos y me llamen desde fuera habrá llegado de verdad la primavera.

10.4.07

Hay días y días

Y yo hoy me siento así...

30.3.07

Desenlace

No son buenas noticias, aviso.
Después de diez días esperando que la propietaria del piso diera señales de vida ayer llamé otra vez a la inmobiliaria. Esta vez la chica me dijo que ya había hablado con ella y que sabría algo a lo largo del día. Como sabéis, los jueves por la tarde hasta finales de abril las cajas abren por la tarde, y como la ley de Murphy dispone, la llamada de la inmobiliaria llegó a las ocho menos cuarto de la tarde, hora de cerrar al público, cuando tenía enfrente de mi ventanilla una cola de seis personas que querían hacer las gestiones más variopintas.
La chica de la inmobiliaria me dijo que al final no iba a poder ser, que la propietaria del piso había decidido que el hecho de que mi marido fuese autónomo y llevase tan poco tiempo por su cuenta no ledaba confianza, y que ahora pagamos un alquiler muy bajo. Me dijo que ella había insistido mucho en que se lo mirase con cariño, que veía que realmente estábamos interesados, que yo tenía un contrato indefinido, etcétera, pero que la señora se había mostrado muy inflexible.

No me sentó tan mal como esperaba. Supongo que en el fondo estaba muy mentalizada de que eso podía pasar. Claro; no me ha hecho ninguna gracia, pero es lo que hay.
Decidí darme un homenaje y me fui de cena. Me he cogido el día de hoy de vacaciones y he dormido hasta tarde. Esta tarde he quedado para recoger la paga y señal.
Supongo que es que no tenía que ser.

28.3.07

Sonando

A todos os habrá pasado alguna vez que se os mete una canción en la cabeza y no hay forma de sacarla (Beor y Paula saben mucho de esto). Pues resulta que llevo unos días con la cancioncilla que una marca de champús que ha cambiado sus envases ha usado en un anuncio, y creo que cada vez que la oigo me gusta más.
No, sin noticias del piso.

26.3.07

Vuelvo a las andadas

Leches, yo que pensaba que lo de morderme las uñas ya lo tenía superado... Pero no, ando nerviosa, y eso se nota.
A pesar de todo no hago de mis nervios el centro de mi vida (sólo faltaría); el viernes me fui a cenar con mi marido (cena de novios, que hacía tiempo que no nos regalábamos una), el sábado estuve liada haciendo encargos, agujeros en las paredes de casa de mi suegra y yendo a ver "300" (absolutamente recomendable, por cierto) y el domingo entregué una práctica de la universidad y fuimos a ver a unos amigos. Pasamos casi todo el día con ellos, jugando como locos. Aprovechando que debo buscar otras cosas por las que obsesionarme voy a entretenerme volviendo a colocar los links que he perdido con el cambio de formato.
Que nadie se me ofenda si me olvido el suyo; un comentario bastará para enmendarlo. Palabrita.

23.3.07

La elasticidad del tiempo

El tiempo juega curosas pasadas. A veces se hace eterno, a veces pasa volando. En la inmobiliaria me han dicho que no sabré nada hasta mediados de la semana que viene. Qué lento pasa. He comido con unos amigos. Casi ni me he enterado.
¿Alguien tiene una idea sobre cómo debe vernos el tiempo a nosotros?

22.3.07

Dame vacunas para el desengaño...

Qué melodramática me pongo a veces.
No, aún no sé nada. Me han pedido más papeles y referencias, y que siga esperando.
Y a todas estas pienso en colores para las paredes, muebles para el salón, espacios de almacenaje y demás. Las pajas mentales a dos manos son una de mis mayores aficiones.
Bueno, un día menos....

21.3.07

Cosas y casos, o un par de días de suspense...

Un poco de rollo familiar e intrascendente:

El domingo quedamos con mi suegra. La semana pasada pusieron la ADSL en su piso y le hacía falta alguien para instalarle un poco de todo y, como todo el mundo sabe, para mis familiares de sangre y políticos hasta tercer grado, el papel de experta en ofimática lo ostento yo (Dios les pille confesados). Antes de liarnos nos fuimos a comer (madrugar los domingos, salvo en casos excepcionales, es algo que prohibe expresamente mi religión) y, a la vuelta, vimos unos anuncios de pisos en alquiler. Por zona y aspecto de la fachada parecían de lo más golosos, así que tomé nota de los teléfonos.

El lunes por la mañana llamé, y dio la casualidad de que los que no eran prohibitivos o ridículos estaban ya reservados. Sin embargo me ofrecieron uno de características apetecibles, y cogí hora para ir a visitarlo el martes.

El piso que vimos me pareció fantástico; un ático luminoso en una buena zona, tres habitaciones, baño y aseo, en un estado aceptable, con un salón enorme y un precio razonable, pero en la línea del mercado (o sea; una aberración que me puedo permitir si prescindo de lujos). Después de darle tres millones de vueltas, hablar mucho con mi marido, echar cuentas hasta quedarme bizca decidimos que el piso, realmente, nos interesaba.

Hoy miércoles a primera hora de la mañana llamo para hacer la reserva. Nadie me coge el teléfono. A la tercera intentona, puesto que tenía que salir un rato, dejo un mensaje en el contestador contándoles que quería reservar ese piso. Salgo a desayunar y hacer unos encargos y vuelvo a mi trabajo. Llamo de nuevo. Me cogen el teléfono. Explico el motivo de mi llamada y la chica me comenta, con voz de sorpresa, de que en ese mismo momento hay un chico formalizando la reserva de ESE MISMO PISO. Me cago en su madre veinte veces (educadamente, por supuesto) y pregunto para qué tienen contestador si no lo escuchan.

La chica me dice que ha sido un "desafortunado incidente". Me vuelvo a cagar en su madre, sus muertos y sus descendientes (pero con finura). La chica me dice que no me preocupe y que me acerque a la agencia a formalizar la reserva. A pesar de no entender nada, decido que será mejor pedir explicaciones en persona, así que cojo la moto y me acerco.

La chica me comenta que si realmente estamos interesados sólo hay una solución; que yo haga también la reserva, le haga llegar toda la información que me piden (certificados de solvencia, nóminas, recibos de mi alquiler actual, contrato de trabajo, fotocopias de DNI y la factura de mis bragas) y que el propietario del piso decida a quién se lo alquila.


Y asín estamos, en vilo. Según los de la inmobiliaria, cuando el propietario tenga toda la información tomará una decisión rapidamente. Por si acaso hemos fijado fecha para la firma del contrato de alquiler (el día tres de abril), pero todo está en el aire hasta que reciba la llamada. Si la cosa va bien me quedo sin vacaciones (las cogería ahora para arreglar el piso) y me mudo en breve. Y si no es así, habiéndole dejado (aunque no por ganas) esta oportunidad de elegirnos al propio destino será que el piso no era para nosotros. O que los de la inmobiliaria son unos inútiles.

Veremos. Paciencia y valeriana.

15.3.07

Meme

Aunque sea un poco tarde, paso a responder este Meme que me pasó Lumen desde su blog...

1. What time did you get up this morning? Pues, para mi desgracia, entre las siete y las siete y media. Qué dolor....
2. Diamonds or Pearls? Diamantes, cuanto más puros mejor. Cuando sea muy millonaria me gustaría tener alguno azul lo suficientemente grande como para que se vea el color.
3. What was the last film you saw at the cinema? Espera que piense... Ah! "El motorista fantasma". Me encanta Nicholas Cage, pero con el lifting que se ha hecho ya no me parece tan interesante...
4. What is your favorite TV show? Me encantan LOST y HOUSE.
5. What did you have for breakfast? Desde que estoy a dieta como cada mañana un bocadillo de fiambre de pavo. Pero porque no se me pone un buen Croisant de mantequilla por delante, que yo por uno de esos planto la dieta rápido...
6. What is your middle name? Immaculada Marta. Toma ya.
7. What is your favorite cuisine? Me gustan muchas cosas distintas, pero me pirran los postres y el pan.
8. What foods do you dislike? Buf... Lo paso fatal con lo que yo llamo "carne blanda"; Albóndigas, redondo y estofado.
9. Your favorite Potato chip? Me encantan las Lays Vinagreta, pero no hay nada como unas buenas papas casetas con su buen par de huevos fritos.
10. What is your favorite CD at the moment? Hoy en día cuesta ya hablar de un CD entero de un autor... Yo prefiero uno de esos hechos en casa con un poco de todo.
11. What kind of car do you drive? No tengo carnet, o sea que voy en moto. Una preciosa Scoopy 50 que me regaló mi marido y que yo misma pinté de gris antracita.
12. Favorite sandwich? Pan tostado con ajo y tomate, sal, aceite virgen y jamón del bueno, pero con poca grasita.
13. What characteristics do you despise? La falta de sentido del humor y la pomposidad. Me repatean.
14. What are your favorite clothes? Cualquier cosa que me haga sentir bonita.
15. If you could go anywhere in the world on vacation, where WOULDN’T you go? Con lo poco que viajo no creo que le hiciera feos a ningún sitio.
16. Favorite brand of clothing? Nitya, aunque con esos precios sigo soñando mientras me visto en H&M.
17. Where would you want to retire? En Barcelona, calro...
18. Favorite time of day? El ocaso.
19. Where were you born? En Barcelona.
20. What is your favorite sport to watch? La rítmica, ¿qué pasa?.
21. Who do you think will not answer this meme? Con lo antiguo que es no voy a pasar el testigo, así que no espero que nadie lo responda....
22. Person you expect to answer first? Nadie, pero si alguien quiere hacerlo le invito abiertamente a ser el primero.
23. Pepsi or Coke? Coke... pero 7up.
24. Beavers or Ducks? Casi los castores. Me gustan más los mamíferos.
25. Are you a morning person or night owl? Noctámbula, por si alguien no lo había notado por el nombre del blog.
26. Pedicure or Manicure? Estoy necesitando una de cada, pero puestos a elegir; pedicura.
27. Any new and exciting news you’d like to share? Nah, tengo una vida muy aburrida...
28. What did you want to be when you were little? Desde chiquitilla quise tener una moto grande, hacerme tatuajes e irme a Cuba. Y aquí me tenéis.
29. What is your best childhood memory? Comer tallarinas recién cogidas en la arena de la playa de Arenys de Mar.
30. Piercing? Unos pocos.
31. Ever been to Africa? Ceuta y Melilla.
32. Ever been toilet papering? ¿Mandelocualo? Avestruz ha tenido a bien recordarme que sí, que de hecho no se me da nada mal...
33. Been in a car accident? De moto, sí.
34. Favorite restaurant? Me he aficionado a La Masia Graupera, en Sant Andreu de Llavaneres. Mi marido y yo vamos cuando queremos celebrar algo.
35. Favorite flower? Las rosas blancas, las fresias y las orquídeas.
36. Favorite ice cream? Vainilla con nueces de macadamia o leche merengada.
37. Favorite fast food restaurant? Pizzaaaaaaaaa.
38. How many times did you fail your drivers test? Y dale, que no tengo el carnet...
39. From whom did you get your last e-mail? Que no fuera de ninguna lista de correo... De una compañera de la universidad.
40. Which store would you choose to max out your credit card? Uhm... Supongo que Nitya mismo. O Godiva.
41. Bedtime? Pasada la una. Así estoy como estoy por la mañana...
42. Who are you most curious about their responses to this? Y dale....
43. Last person you went to dinner with? He comido con mis compis del trabajo, pero cenar... Con mi marido, unas estupendas doradas a la sal home made.
44. What are you listening to right now? A Mapaxito, que me está soltando tó el repertorio.
45. What is your favorite color? Lila.
46. How many tattoos do you have? Uno considerado como un todo, que en realidad son (creo) unas 15 partes.
47. How many people are you sending this to? A nadie.
48. What time did you finish this meme? 22.02.
49. Favorite magazine? Pues... Tampoco :P.

13.3.07

Lo sé...

Lo mío no tiene nombre. No hago más que pregonar a quienes me preguntan que estoy viviendo un momento muy dulce de mi vida; tranquilo y sosegado, sin estrés ni malos rollos... Y resulta que me da pereza contarlo.
No sé, tal vez es una forma de egoismo; cuando las cosas van mal me pongo a escupirlas donde no duelen (aquí, por ejemplo), pero cuando van bien me las guardo para mí, para disfrutarlas yo solita.
No tengo remedio.
O tal vez es que no estoy acostumbrada a hacer de la paz lírica.
Al turrón, como dicen aquellos:
  • La família y amigos; todos (más que menos) bien. Hombre; siempre hay quien está pasando un momento difícil, y siempre hay quien está mal de salud (los abuelos, pobrecicos, están muy mayores), pero es una temporada bonita. Muchos más encuentros que desencuentros, pequeñas o grandes esperanzas (las hay a la medida de cada cual) y, ante todo, muchas risas y buenos ratos. Sí, sé que debería haber llamado a un montón de gente pero, al fin y al cabo, si no pudiesen vivir sin mí ya habrían cogido ellos el teléfono. No sé, tengo la impresión de que quien de verdad quiere hablar conmigo ha descubiero que casi nunca apago el movil y que devuelvo las llamadas. Y por aquí hay testigos.
  • En el curro la cosa va a pedir de boca. La verdad es que con el cambio de director la oficina ha tomado otro aire; me toca hacer muchas más tareas administrativas y me dedico menos al asesoramiento. Esto, como todo, tiene sus cosas buenas y malas. Por una parte es más aburridito, por otra parte es todo más fácil. Creo que me ha servido para recordarme la promesa que me hice a mí misma cuando cambié de trabajo; no voy a hacer de ello mi vida, porque al fin y al cabo lo que es importante para mí está fuera. Es otra forma de sacarle la cara amable al asunto. Ahora sólo faltaría que empezasen a pagar bien.
  • He empezado un nuevo semestre en la universidad, y esero que, por fin, sea el último. Si es que parece mentira que dos cochinas asignaturas se puedan enquistar de esta manera... y no por difíciles, sino por la pereza que dan, las joías...
  • Sé que va a parecer lo de siempre (lo de los buenos propósitos y esas cosas), pero he empezado una dieta y estoy yendo al gimnasio. He decidido que tengo edad de empezar a cuidarme y quererme un poco más, y creo que este puede ser un buen principio.
Por lo demás habréis notado que cambié el formato del blog. El anterior era precioso, pero me daba muchos dolores de cabeza. Igual en un rato me pongo a hacer más experimentos.
Bueno, ahora ya sabéis que soy más vaga de lo que aparento.

No me lo tengáis en cuenta por ahora ;)

24.11.06

Indefinida

Parece casi algo negativo, leído así, pero la realidad es otra. ¡En el curro me han hecho fija!. Sí, damas y caballeros, parece que por el momento tengo una preocupación menos. Y no tan sólo eso; tengo un trabajo que me gusta, en el que me siento a gusto, y con el que puedo, durante un tiempo "indefinido", alejarme de la terrible batalla de la inestabilidad laboral.
Sí, lo sé, eso no es excusa para dejar el blog colgado tanto tiempo... Pero es que he tenido un montón de cosas que hacer, y muy poco tiempo.
No, Lumen, no me olvido del Meme.
Va, ahora en serio, promento intentar tener esto al día, que lo dejo un tiempecito aparcado y se me pone tó entero hecho un desastre...

26.9.06

Más de lo mismo

Hoy es mi primer día tras las vacaciones. Qué queréis; se va sobrellevando, pero se me ha hecho durillo.
La verdad es que no he aprovechado demasiado estas dos semanitas; teniendo en cuenta el tiempo que ha hecho, que el santo varón de mi marido no tenía ya vacaciones y las opciones del momento he hecho cosillas, pero no demasiadas. Y cuando puenso sobre ello me asalta la sensación de que no he sabido aprovechar el merecido descansillo que tenía.
Pero basta de lamentaciones; vuelta a empezar. Trabajo, universidad, otoño. La liturgia de cada año. En cierta manera resulta reconfortante, aunque me cueste reconocerlo. Es bonito pensar que, al menos, puedo estar orgullosa de haber sabido tirar del carro un año más.

18.9.06

Un cuerpo Cibeles

Rompiendo con la tónica habitual voy a hablar de actualidad. Este año las modelos que vayan a desfilar en la pasarela Cibeles deben someterse a un exámen para demostrar que su índice de masa corporal (un ratio entre peso y altura) está comprendido dentro de los parámetros que los endocrinos interpretan como "sanos"; por poner un ejemplo, una mujer que mida 1'75 y pese 55 kgs, con un IMC de 18, entra dentro de este parámetro.
Sinceramente, comprendo que hay gente de complexión delgada, incluso aunque lo sea en extremo, pero me parece francamente ridículo que este sea considerado un modelo para la sociedad en general.
No sé, supongo que la mayoría deseamos ser algo distintos a lo que somos. Más altos, más guapos, más simpáticos... Pero la naturaleza nos ha hecho a todos distintos, y aunque la diversidad es de lo más deseable que pueda existir, a veces parece que todos vamos como borregos a buscar lo mismo, aunque no esté en nuestra naturaleza.
Yo no tengo un cuerpo cibeles, eso es evidente para todos los que me conozcáis, y aunque a veces me quejo un poco debo decir que casi prefiero mi aspecto al de la modelo de la primera foto.
No sé si la iniciativa de Cibeles sentará un precedente importante en el mundo de la moda, pero la revolución de la normalidad está aquí... Y quien no me crea que mire loa anuncios en los que cada vez aparece gente más y más normalita, con sus peculiaridades y defectos a la vista.
No nos engañemos; el mundo no va a cambiar sus criterios estéticos de hoy a mañana, pero cualquier día puede ser el primero del cambio.

14.9.06

Vacaciones

Pues sí, estoy de vacaciones. Y resulta que va y diluvia. No; no caen cuatro gotas y todos tan amigos, no. Caen chaparrones inmensos, de esos que provocan riadas y causan destrozos.
Y ante tal tragedia yo voy y me quedo en casa viendo cómo llueve a través de la ventana.
A veces me pregunto si de verdad llueve ahí fuera o sólo estoy viendo mis propios nubarrones...

10.9.06

Timepo

- Oye, hay que ver cómo está el tiempo...
- Pues normalmente lo contamos por horas, que se dividen en sesenta minutos, que a su vez se dividen en segundos...
- Ya, pero depende de la gravedad.
- Oye, pues a mí no me parece tan grave.



Esta conversación la mantuve el viernes por la noche con un amigo. Hay que ver, a veces, qué cosas más raras pasan en el tiempo.

28.8.06

Ilusión

Hay muchas cosas que consiguen ilusionarme, aunque sea sólo un ratito. Por ejemplo; encontrar un vestido con el que me sienta bien. Leer un buen libro. Encontrar un rato para hacer las manualidades que tanto me gustan, o escuchar esa canción que describe exactamente cómo me siento, sea de buen rollo o de soltar una lagrimilla.

Me hace ilusión ver mi casa ordenada y limpita, sobre todo si no he tenido que hacerlo yo. Me ilusiona una combinación nueva de sabores, o que me sorprensa un aroma agradable cuando no me acuerdo de que tengo nariz. Me ilusiona encontrar aquellos zapatos tan cómodos y descubrir que aún puedo aprovecharlos un año más. Me encanta encontrar un bombón cuando necesito desesperadamente un poco de chocolate y alguien con quien hablar cuando necesito olvidarme un rato de mí misma. Y me encanta entrar en una papelería y comprar un boli de colorines o una pluma que sé perfectamente que no necesito.

Me ilusionan las distancias grandes, aquellas que te hacen sentir pequeña y solita, que hacen que los problemas que parecían montañas se conviertan en nimiedades a cada paso. Me ilusiona leer un artículo de opinión y creer por un rato que no todo está perdido.

Me ilusionan las deferencias; que alguien me salude con una sonrisa fanca en la boca, me guarde un sitio a su lado o me regale flor sin más adornos en un día cualquiera.

Me ilusionan los recuerdos y las esperanzas.

Me ilusiona volver a escribir aquí.

6.7.06

La familia crece

Pues sí, 27 tacos me han caído. Y los llevo con arte, qué pasa.
Ando muy liada entre el currele y un par de cosillas más; ambas peludas y felinas. Mi marido que es un solete al final me regaló el gatito (no creí que fuera a hacerlo) y el proceso de integración de los dos, a pesar de hacerse llevadero, requiere de tiempo y paciencia... Lo hago con mucho gusto, eso sí. Por ahora no se hacen ningún mimo, pero empiezan a jugar durante el ratito que les dejo estar juntos.
Tengo millones de correos por contestar, además de otras muchas cosas que hacer (tengo la casa hecha una leonera y un cursillo del trabajo), por eso me voy demorando en casi todo...
Y bueno, así voy haciendo :)

26.6.06

A diario

Cada día me resulta menos extraño mi nuevo trabajo. Ya voy conociendo a los asiduos y estoy más familiarizada con la operatoria diaria, aunque aún hay cosas que se me escapan. Cómo no, hay muchas cosas aún por aprender.
Pensaba que se haría más raro. Al fin y al cabo el trabajo es radicalmente distinto al que venía haciendo hasta ahora, pero como hay mucho que hacer me mantengo ocupada y casi no tengo tiempo para pensar. Es una experiencia muy reconfortante. Ya veremos si en un tiempo sigo pensando así...
Entre una cosa y la otra ha llegado el verano. Hace mucho calor y los días son largos. Supongo que eso también hace más llevadero lo de levantarse temprano. No quiero pensar cómo va a ser en invienrno, cuando vaya a trabajar siendo aún de noche...
Todo mi cuerpo anda ajustándose a los nuevos horarios. Las pastillas que tomo para la migraña no ayudan demasiado, porque me dejan KO y me provocan habre (mucha habre). Suerte que en un mes paro. Espero que los dolores de cabeza no vuelvan como suelen y que mi gula pare un poco, que a este paso saldré rodando en breve...
No sé, no ando muy locuaz ultimamente. Supongo que hay tantas cosas y cositas que me abruma ponerme a escribir. A ver si el calor hace remitir esta dichosa pereza...

7.6.06

Una semana y media

Ya hace una semana y media que me he incorporado a mi nuevo trabajo. La verdad es que tiene bastante más miga de la que imaginaba; no se me había pasado por la cabeza que en una caja se podían hacer tantas y tantas operaciones distintas... Pero aprendo mucho, y me voy defendiendo.
El único gran problema es que no consigo acostumbrarme al horario. Esto de levantarse por la mañana antes de las 7 es como una tortura cada día. Algo tenía que tener, el curro este...
Voy con retraso en la preparación de los exámenes, en las listas de correo y con las tareas de casa. Y no consigo ponerme al día aunque lo intente. Tal vez por eso escribo menos. No sé, igual ha sido la promavera o este dichoso constipado...

3.6.06

Cadena literaria

Rapun me pasa el testigo de una cadena literaria. Buena idea, oyes. Ahí van tres de mis apuestas, también descargables ;)


Drácula, de Bram Stoker: Aunque pueda pecar de ir a lo conocido, este libro es muy grande. Olvidáos de la peli, que aunque sea muy entretenida, no tiene el encanto de esta virguería.

Rimas y leyendas, de Bécquer: En algún momento de mi vida he llegado a saberme unas cuantas; ahora casi prefiero olvidarlas para poder redescubrirlas cada vez que lo releo. Son joyitas de papel y tinta.

El pasillo de la muerte, de Stephen King: Olvidaos de todo lo que hayáis leído de este autor y vagad por sus páginas. Sin olvidar lo misterioso y sorprendente, es un libro de increíble dulzura. Estoy contenta de cómo lo trató el cine.


Sé que tengo millones de cosas por contar... En cuanto pueda, lo hago.

EDIT: ¡Por cierto! les paso el testigo a Fantine y a Lumen.

16.5.06

Buenas nuevas

Pues sí, por fin una buena noticia :)
El lunes me incorporo a mi flamante nuevo trabajo en Caixa Terrassa. Ha sido un proceso de selección bólido (de hecho, aún no lo he terminado), pero el entrevistador de hoy se ha mostrado muy comprensivo conmigo. Le he planteado que tenía otra oferta y que quería saber mis posibilidades reales. Y me ha propuesto empezar el lunes. Eso es eficiencia, sí señor.
Va en serio; aunque el sueldo no sea para tirar cohetes (la otra oferta era por casi el doble) por fin tengo una perspectiva estable y cómoda, que me va a permitir hacer mi vida y seguir viviendo. Además, me han asegurado que hay muchas posibilidades de promoción, y eso a mí me encanta :).
Eso sí; la primera en la frente. La semana que viene es de cursillo intensivo, de 8 a 20h. en Terrassa. Creo que voy a buscarme una pensioncilla ahí cerca, que si no me toca salir de casa a las 6 cada día...
Bueno, lo dicho; seguiremos informando.
(¡¡¡Que-contenta-stoyyyyyyy!!!)

13.5.06

Picaflores

Soy víctima de una extraña malcición: prácticamente todo me interesa. Va en serio; cualquier cosa de la que se hable, si mi estado de ánimo es el adecuado (cosa que sucede con frecuencia) me resulta interesante, consigue atraparme, me invade la sesera por un rato.
Esto tiene ventajas e inconvenientes. Una de las principales ventajas es que, mientras den un reportaje sobre cualquier tema por la tele o tenga un libro a mano, soy muy feliz. Lo mismo da si es sobre historia, física, química, botánica o encaje de bolillos. El principal inconveniente es que me acabo sintiendo una picaflores, sabiendo un poco de todo y mucho de nada.
La mayor parte del tiempo me resigno, pero hay veces que me desespera entender todo lo que me falta por saber. Porque, como es lógico, el tema (el que sea) me interesa, y a penas he empezado con él.
La reflexión, supongo, me lleva a uno de mis muchos miedos; la mediocridad. Muchas veces me siento mediocre; ni tanto ni tan calvo, la lista entre los tontos y la tonta entre los listos. No sé si alguna vez habéis experimentado esta sensación, pero si te paras mucho rato en ella, da como vértigo.
Siento que tengo un montón de puertas abiertas y no me decido por ninguna, me contento con mirar desde ese limbo.
El tema tendría fácil solución si fuese capaz de imponerme prioridades y decidirme a explorar todos los caminos, uno por uno, hasta tener suficiente. Pero es que todos me llaman y nunca sé por cual decidirme, y siempre, sin excepción, hay otro tema.
Y así paso la vida; abriendo puertas y echando vistazos a todo.
Vaya cosa por la que sentirse angustiada...

26.4.06

Cositas

Mientras mi cabeza va dando vueltas a varias cosas, voy dejando que mis manos trabajen... Estas son las ultimas cositas que he hecho.




Collar de cristal Swarovski en forma de flor con cuero




Conjunto de collar y pendientes de flor de cristal Swarovski con cadena




Collar de vinilo y pieza cuadrada de cristal Swarovski (es de la última colección, tan nuevo que aún no está en la web. Francamente precioso).




Este es un tubo de cristal que he rellando de arena de Méjico. Me trae unos recuerdos preciosos...



Como veis, no paro quieta. En el plano profesional hay un par de cosas funcionando y otra a la que le doy vueltas. Si alguna de ellas cobra forma de forma definitiva ya os contaré.
Sigo yendo al gimnasio, y he conseguido hacer, en un mismo día, más de una hora de ejercicios aeróbicos sin posterior lipotimia. Eso sí; controlando el ritmo de las pulsaciones de forma contínua, pero es un auténtico logro.
Y poco más... Solo eso, que me estoy tomando un tiempo.

17.4.06

Datos

Hace días que no escribo. Lo cierto es que es ni más ni menos que culpa de la pereza, que es muy pegajosa, y no me permite hacer más que lo puramente imprescindible. Será la primavera o seré yo, pero estoy un poco apática.


He decido saldar algunas deudas con mi cuerpo. Empezando por visitas que tenía pendientes a los distintos médicos. Tal vez lo más destacable sea que he vuelto al neurólogo para ver si acabo con mis dolores de cabesa. He empezado un nuevo tratamiento que promete bastante (los chupinazos para la migraña parece que funcionan bien, aunque son terriblemente caros). El viernes me dan los resultados de la resonancia de rutina que me pidieron (una experiencia francamente interesante, aunque no es la primera que me hacen) y tendré que volver a visitar al médico.


También me estoy planteando seriamente la posibilidad de pedir un estudio genético para valorar las probabilidades de desarrollar un cáncer. Tal vez parezca demasiado alarmista, pero tanto mi abuela como mi bisabuela han desarrollado cáncer, y a mi madre le han encontrado algo (aún por clasificar, estudiarán su desarrollo). Si hoy en día hay herramientas que me pueden decir si me conviene hacerme chequeos cada seis meses en lugar de cada doce o veinticuatro no veo por qué no debería aprovecharlos.


También les debo una visita al traumatólogo (para segur la evolución del codo) y al oftalmólogo (seguimiento de la operación de la miopía). Al final me aficionaré al olor de los hospitales...


Y por si fuera poco me he apuntado a un gimnasio y además voy. De momento. Son dos semanitas y he ido un total de cinco veces. Puede considerarse poco alentador, pero espero que sirva para fijarlo como hábito y volver, de una vez, a ponerme un poco en forma.


Tengo aún unas cuantas cosas en la lista de pendientes, pero por ahora he decidido centrarme en estas, que son fáciles y no ocupan demasiado tiempo. A ver si así consigo que la pereza no me venza... Del todo.

7.4.06

Seré breve

Sigo aquí.

27.3.06

Cromos de picar

Los domingos, en el Mercado de San Antonio, se organiza una feria donde se venden libros, comics, cartas, posters y videojuegos, nuevos o de segunda mano. Ayer mi marido y yo nos fuimos a dar una vuelta, presuntamente para encontrar un videojuego que él andaba buscando. Mientras él se dedicaba a buscarlo, yo iba dando tumbos entre paradas de libros y demás... Y en una de ellas los vi. Cromos de picar.
Para los que no sepáis de qué va el juego se trata de unos trozos de papel con dibujitos (a cuál más cursi) que, cuando era niña, se coleccionaban. Podías jugar con ellos; un corro de niñas (y niños también, pero menos) iban poniéndolos boca abajo en el suelo, uno cada uno, y por orden se iba golpeando la pila con la mano un poco cuenca. Cada uno se quedaba con los cromos que conseguía girar.
No sé cuántos cromos debieron pasar por mis manos en esos años, pero lo cierto es que los recuerdo con enorme cariño.
No pude evitar comprar unos cuantos y, al llegar a casa, empecé a buscar la caja donde tenía guardados los míos. La verdad es que tengo un buen montón, a pesar de que estoy segura de que la caja fué saqueada vilmente por mi hermana... Pero ahora, a los viejos, se les han sumado unos cuantos más.
Estoy de un cursilón que asusta.

20.3.06

Sin ganas

Esta tarde tengo una entrevista de trabajo y la verdad es que no tengo ganas de ir. Nadie se asuste; dentro de un rato me pongo mi disfraz super-profesional, entusiasta y de comerme el mundo, pero ahora mismo, si tuviese una lámpara mágica, la pospondría un poco, tal vez una semana... Porque, a pesar de que sé que puede ser una buena oportunidad, y me han comentado que la empresa está muy bien y todo eso... Lo mismo decían de la anterior. Y de la otra. Y de la otra. Y a base de tanto repetir y de tanto disgusto me he quedado sin ganas.
Este cansancio que me asedia tiene sus consecuencias. Por ejemplo; me estoy planteando muy seriamente plantar lo que ha sido mi campo profesional al menos una buena temporadita. Me han ofrecido un trabajo de secretaria, jornada intensiva (de 8 a 3) y labor consistente en; responder al teléfono, asignar horas de visita y poner sellos y grapas. Dedicarme a ello, no sé, tal vez un añito. Descansar y luego, con la cabeza más clara y con más energía, planteármelo de nuevo. La pega es que el sueldo es de risa comparado con lo que ganaba hasta ahora (unas dos terceras partes), pero estoy por primar lo que me apetece hacer sobre lo que creo que debería hacer. Claro que esto también es muy subjetivo. Si me viera a mí misma desde otra perspectiva supongo que lo tendría clarísimo.
Será cosa de que hoy llega la primavera y no me ha pillado a punto.

17.3.06

Cosas inútiles

Soy consciente de que a veces hago cosas inútiles. Eso es bastante corriente y a veces no está mal, pero hay otras que son poco constructivas. Una de ellas es pelearme conmigo misma. Mi propósito (uno de ellos), a partir de hoy, será ser un poco más consecuente y no pillarme estos cabreos que, en el fondo, no benefician a nadie.

13.3.06

Y sin embargo...

El Capi pregunta, después de la entrada anterior, dónde queda el cuero. Os lo diré. Finalmente me he matriculado de cinco asignaturas este semestre. No sé si a vosotros os lo parecerá pero para mí es una pequeña hazaña, aunque ya lo he hecho antes. El hecho de pensar que un día de estos volveré a trabajar, seguiré ocupándome de la casa, de no dejar colgado a mi marido, de seguir teniendo vida social y, además, terminaré la diplomatura, habré hecho las asignaturas punte para matricularme en ADE y alguna otra suelta de Psicologia es cuero, y del repujado.
Esta mañana justamente andaba acabando de rellenar mi "planning" para el semestre. Entre hoy y el día 6 de junio tengo exactamente 30 citas en fosforito (una por cada práctica que me toca entregar). No está mal. De hecho creo que va a ser mejor que vaya echándoles un vistazo porque este sábado tengo ya las dos primeras.
Y es que el cuero y el guatiné tampoco son incompatibles...

9.3.06

El orgullo de ser maruja

Tal vez sea una reacción de los primeros días en casa, pero estoy en un plan marujil salvaje. Sí; hablo con las vecinas, saco al gato a dar un paseo, limpio y, sobre todo, guiso. Preparo comida como para dos más de los que somos (no hay problema; mi suegro está encantado de la vida) y preparo platos de esos elaborados, previa ensaladita que, a veces, nos saltamos. Anteayer para comer cociné Tajín de cordero, por la noche empanadillas, ayer a mediodía pollo al teriyaki, por la noche empanada gallega, y hoy al mediodía un marmitako de atún. Por la mañana salgo a tomarme un café y voy a comprar, y me paro enfrente de los alimentos a ver qué me sugieren. Y os aseguro que me cantan la traviata... Son absolutamente sugerentes.
Cuando mi señor marido llega al mediodía tiene la comida lista y nos sentamos tranquilamente y charlamos un rato. Después se echa media horita y otra vez al tajo. Y yo me pongo a mirar con pereza mis apuntes de la universidad mientras hago lavadoras (los cubos de la ropa sucia parecen pozos sin fondo) y voy viendo como la gente se chilla en la tele.
Y lo cierto es que disfruto mucho. Hago cosas que me gustan, que me llenan el tiempo de pequeños placeres y tengo una gratificación cuasi-inmediata (aunque las manos me queden absolutamente secas). Lo más probable es que acabe con un par de kilos de más, pero me da lo mismo, porque estoy convencida de que tampoco va a durar mucho. Pero mientras os dejo regocijaros com ni imagen en rulos y con bata de guatiné trajinando entre ollas y pucheros. Surrealista, ¿eh?.

3.3.06

Tal vez son mis pasos los que mueven el mundo

Un día cualquiera vas andando por la calle. Miras a la cara de la gente. Algunos caminan solos. Otros en parejas o en grupos. Te fijas en sus ropas, en su porte, en su tono de voz o en lo que te cuentan sus expresiones. Uno sonríe, otro está serio. Tal vez meditabundo. Alguien pasa demasiado cerca y roza, descuidadamente, tu costado. Para ellos tú eres sólo un bulto más. Casi nadie te mira, menos aún a la cara. Y, sin embargo, cada uno puede contarte su historia.
Si tienes tiempo y ganas puedes crearla tú mismo; el fulano que espera a tu lado en el semáforo llega cansado a casa. Tiene ahí dos hijos y una esposa esperándole. Hoy ha tenido un buen día en el trabajo, ha comido paella de menú en el bar de la esquina (esa barriga no ha crecido a base de ensaladitas), pero se ha manchado la camisa con el café mientras guaseaba con un compañero en la oficina. La chica de la otra acera lleva poco tiempo saliendo con el chico que la acompaña, pero hoy han discutido. Se les ve en las comisuras de los labios, que apuntan hacia el metro. Llevan tanto acero en las caras que temo que provoquen un descarrilamiento. ¿Y qué me dices de la señora del perrito?. La pobre casi no puede andar, pero va, pasito a pasito, hacia el mercado (la cesta la delata) a comprar algo de pescado, que hoy es jueves y primero de mes. Piensa mucho en su marido y pasa frío, pero agradece en silencio los benevolentes rayos de sol de marzo.
Todo esto me lo invento porque es como pintar en un lienzo con tan sólo unos trazos. Ésos sí los conozco; los pinto yo y quienes me rodean. Cada día las figuras y paisajes cobran colores y matices. Algunas se repintan. Otras siguen casi inmutables. Pero hay una sola cosa que tengo clara; son mis pasos los que mueven el mundo y los que pintan el cuadro. Lo impulsan y le permiten seguir girando. Van dándole forma, perfilando y difuminando. Y si no lo creéis, esperad a que pare y veréis si es o no cierto.

27.2.06

Tirarse al tren o al maquinista

Bien, antes de empezar aviso de que esta es una entrada asquerosa, de las que no me gusta hacer, pero considero que tengo derecho a la pataleta y a sentirme terriblemente maltratada por el mundo (me he dado una semana de plazo para ello). No hacen falta comentarios del tipo "pobrecita" o "ya verás como la próxima vez va mejor". Ahora mismo no creo nada de ello. Eso sí; gracias por aguantar la vomitona. Ale, yasta.



Vuelvo a la cola del INEM. Esa es la noticia del día. El viernes mi ex-jefe me pilló por banda y me dijo que habían decidido que no siguiera en la empresa. Lo de siempre; no es nada personal (al contrario) pero es que (y aquí viene una sarta de excusas que estoy sólo dispuesta a aceptar como lo que son; excusas) la empresa está en proceso de ser comprada por un grupo industrial y las directrices van llegando cada día y han decidido que no me ajusto al perfil que ellos requieren porque para hacer bien mi trabajo requiero una determinada formación y experiencia que no pueden aportarme en el tiempo que tardarán en exigirles resultados y blah blah blah.
Puede sonar todo más o menos raro o consistente, el caso es que mi condición no ha cambiado.
Y el caso es que ya no sé si tirarme al tren o al maquinista. Llevo cuatro empresas en los últimos cuatro años, y tan sólo creo haber pinchado a nivel profesional en una de ellas. Aún así, en las otras, me han engañado, boicoteado, usado y han jugado conmigo. Y lo cierto es que no estoy segura de que la próxima vaya a ser mejor. Y eso me repatea.
Mi madre (que, como todos, tiene un millón de defectos pero es un peazo mamá) trataba de animarme diciendo que soy muy válida, que tengo mucho entusiasmo y una gran capacidad de aprendizaje, y que soy joven y todas estas cosas. A la pobre la dejé sin palabras cuando le contesté "¿Y de qué coño me ha servido todo esto hasta ahora?". Sí, puede que sea yo, o puede que sean los demás. Para el caso viene a ser lo mismo. A las primeras negritas os remito.
Sí, la gente me quiere y me valora y ahora mismo (tan sólo un día laborable tras la noticia) ya opto a tres puestos de trabajo nuevos. Pero es que ya no sé si los quiero. Me parece desesperante verme inmersa en este sumidero a los 26; pensar si mi próximo puesto va a durar 3 semanas o, a mucho estirar, un año... y otra vez volver al ruedo. No; no me siento con fuerzas para ello. Estoy por dar olvidarme del tren y el maquinista y pegar un volantazo, e irme a la caza de una canonjía.
O dedicarme al macramé. ¿Nadie necesita un macetero de macramé?

22.2.06

Desahogo

No sé si os ha pasado nunca, pero a veces tengo ganas de quejarme de algo. Normalmente son algos de origen difuso, por lo que no tengo persona física o jurídica a la que dirigirme. Así que aprovecho este trocito de espacio para quejarme de que no exista una ventanilla, buzón o apartado de correos al cual mandar mis quejas sobre nada en concreto. También queda la opción de montarlo yo misma pero, evidentemente, la condición de uso es que no se espere respuesta.

Eso sí; acepto socios capitalistas (a fondo perdido, claro).

21.2.06

Rarezas, síntomas... O lo que sean

Soy consciente de que debo tener algo en la cabeza que no funciona como debería. Me explico; el otro día, charlando con unos amigos, hablábamos sobre lo rara que es la gente, y eso nos llevó a empezar a debatir sobre dónde creíamos que acababan las rarezas inocuas y dónde podía empezar la patología.
El caso es que a mí se me ocurrió comentar que una de las cosas que a veces me planteo es si yo tuviese una enfermedad mental... ¿Cuál sería?... Ignoro si los demás os lo preguntáis alguna vez, pero yo, a veces, me lo he planteado (tal vez sea una pista, ahora que lo pienso).
El caso es que resulta que entre los ahí reunidos había un estudiante de último año de psicología y, después de un buen rato de charla aproximadamente académica, empecé a contar cosas que mí me llegan a parecer raras de mí misma (eso da como miedito, ¿no?).
Una de ellas es verme reflejada en algunas cosas con el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible (gran película, por cierto). Odio no poder andar en línea recta por la calle, siguiendo la misma línea de baldosas, aunque mucho menos que pisar las cruces entre losas grandes o no poder evitar un determinado color en un suelo tipo ajedrez (y más aún si las baldosas son de entre 30 y 45 centímetros; esas me pueden).
Pero casi más raro que eso es mi tendencia a fijarme en las líneas (no sé; el embaldosado de la habitación, o las esquinas de una mesa, por ejemplo). Las horizontales más que las verticales. No puedo evitar imaginarme una proyección en la que se convierten en planos, y a continuación imaginar en qué plano me atravesarían a mí.
Ahí los demás ya me miraban algo rarito (sólo un poco), pero lo mejor vino cuando el psicólogo-en-ciernes me preguntó qué tal dormía y si me despertaba. La respuesta a la primera pregunta, apreciados lectores, supongo que será por todos conocida; tengo problemas de sueño. La segunda dio mucho más de sí; es cierto, a veces me despierto en plena noche. Me despierto de muchas maneras, pero la más recurrente es al poco de haberme ido a dormir. Me levanto con un susto terrible, con una inimaginable sensación de miedo, incorporándome rapidísimo y con el corazón desbocado. Recuerdo una sensación de pánico, pero no a qué se debía. Me ha pasado desde siempre, y yo creía que eso era lo más normal del mundo. Y el otro día voy y me entero que no.
Resulta ser que a eso se le llama terrores nocturnos, y que es raro que suceda en la vida adulta. No son pesadillas; es otra cosa distinta que se suele dar en las primeras fases del sueño y sí; parece que es normal que no se recuerde el motivo de tanto miedo, y que luego no resulte muy complicado volver a dormir.
Total; estas son algunas de las cosas que conté aquella noche en aquella mesa. Espero que no os parezcan demasiado... raras

20.2.06

Febrero

El mes de febrero acostumbra a pillarme desprevenida, como a traspiés. Queda justo entre enero (el mes de la cuesta, el que estrena el año, el de los exámenes y los regalos de reyes) y marzo, en el que empieza a hacer calorcito y puedes verle las orejas a la Semana Santa.
Es un mes corto y anodino, como sin ganas. Está ahí porque había un hueco variable en el calendario y a alguien se le debió ocurrir que, bueno, algo había que hacer con él. Sí, alguien ha hecho un gran esfuerzo de Marketing para enmendar esa dejadez; este año pilla de refilón el carnaval (que es casi como si no le tocara) y le han colocado en el ombligo a San Valentín (supongo que si yo fuese El Corte Inglés adoraría febrero)... pero no, no me convence. Es corto e insípido, frío a veces, otras más templado (ni chicha ni moca, vaya).
Casi todos los meses me sugieren algo; todos tienen algo destacable, un carácter especial. Febrero sólo me da pereza. No sé por qué será.

15.2.06

Acelerando

Bien, llevo una serie indefinida de días con la curiosa sensación de que por fin las cosas van en la dirección y el sentido que quería. Ha costado, cierto, pero ahora es ya una realidad. Tan sólo falta que, aprovechando la inercia, le vaya dando un poco más de energía.


El trabajo va genial. Empiezo a tratar con clientes (tanto de la empresa como contactos míos) y la receptividad es casi inmejorable. En dos semanas he conseguido ponerme al nivel de poder sacarme algún certificado comercial de Cisco (barriendo con las expectativas) y los compañeros de trabajo se muestran cada día más simpáticos y acogedores. Cojonudo.


En el último semestre de la carrera he conseguido matricularme de los créditos exactos que necesito, incluyendo dos asignaturas de Psicología que me serán debidamente reconocidas cuando el año que viene empiece con dicha carrera. Cojonudo.


Las relaciones familiares pasan por un momento curiosamente tranquilo y amable. Lo que andaba de aquella manera ahora va razonablemente bien y lo que andaba mal ahora, al menos, no molesta. Cojonudo.


Mi marido es un sol, un Santo y un cachito de pan. Las cosas le van mejorando en el trabajo. Ahora me está esperando para poner una peli mientras cenamos. Cojonudo.


Tengo la agenda llena, pero llena de cosas que me apetece hacer y de gente con quien me apetece estar. Cojonudo.


Sí, parece una lista de la compra, pero como, por una vez, estoy convencida de que este es sólo el principio, quería enumerar los motivos por los que voy a adherirme con entusiasmo a la Cojonudología, que es tan buena idea que merecería ser mía. Hoy toca autoafirmación, y a quien no le guste... Que se joda.

8.2.06

Trantor

De vez en cuando me levanto por la mañana y me doy cuenta de que sigo siempre la misma dinámica, más o menos dormida, pero invariable e inevitable. Vivo entre moles de cemento, acero y cristal, sumida en un pantano de tecnología, víctima y partícipe de algo artificial y fascinante.
A veces miro una puesta de sol y me parece tan lejana que creo que carece de sentido, que es tan sólo un alarde (tal vez un anuncio) de cuanto queda más allá de esos colores vibrantes y chillones. Miro cómo la noche se acerca y me preparo de nuevo para salir al ruedo, con los mismos carteles, sumida en mis propias ilusiones que me devuelven al círculo una vez más... Ese círculo al que adoro, del que me siento parte, del que no podría prescindir.
Y son esas veces, cuando, hablando de futbol a la hora de comer o eligiendo el traje que voy a llevar mañana, siento que vivo en Trantor, un mundo con las horas contadas, aunque sean aún muchas. Y me siento libre en mi celda, con un capítulo de Enciclopedia por narrar... Ése capítulo que lleva mi nombre y el de quien ha elegido venir conmigo. Un capítulo que voy a llenar de historias de final feliz, que van a ser mi historia y mi legado. Voy a dejar por herencia la consciencia de que se puede ser feliz aunque cueste.

Muchas gracias, mi amor.

1.2.06

Leña al mono

Puesta al día:

Dos aprovados y dos notables son el balance de este semestre. Lo cierto es que tan sólo dudaba de cómo me había ido una de las pruebas de validación, pero en cuanto recibí las notas por SMS (sí, en la UOC son muy modernos) solté un suspiro de alivio como no os podáis imaginar. Lo dicho; de final de carrera :)


Primer día en el curro. Me han dado tanta caña que he acabado con agujetas mentales, pero lo han compensado con una gran dosis de sinceridad; mi jefe me ha dicho que era consciente de mis carencias formativas y que lo que le interesaba de mí era mi aCtitud y mi aPtitud, que es lo único que no puede enseñarme. El resto, según él, se aprende. Aunque me hayan dado mucha caña debo reconocer que me ha gustado; lo he pasado bien. Espero no decepcionarle a él ni a mí, porque el trabajo pinta de vicio.


HAciendo tiempo para poner a salvo mis flotas he encontrado este videoclip (Fatboy Slim Bushes) que hace tiempo que buscaba. Os lo recomiendo encarecidamente. Chicos; depilaos las ingles, que haremos un video impagable.

31.1.06

"Escurrialles"

Mañana empiezo en mi nuevo trabajo. Lo cierto es que me hace mucha ilusión y tengo grandes esperanzas, pero no puedo negar que me da mucha pereza. Sí, sé que suena raro, pero sucede que cada vez que empiezas en un trabajo nuevo debes adaptarte a los nuevos compañeros, los nuevos jefes, otra forma de hacer, otra gama de productos... Y eso requiere de mucha energía. Por suerte o por desgracia será mi tercera empresa en tres años. He destinado un montón de energía a cada uno de estos puestos, y llega un momento en el que me siento cansada y asqueada de tanto movimiento. Espero que esta vez valga la pena.



Mañana, también, sabré las notas del semestre pasado. Si todo va bien este que viene será el último semestre que hago de empresariales. Me quedan cuatro asignaturas y voy a ir a por ellas; a la yugular. Ayer me reí un montón con un mail de mi tutora en el que me decía que esto eran ya las "escurrialles" de la carrera (no sabría traducir esta palabra al castellano, pero viene a ser como los restos). Os aseguro que al leerlo se me puso la piel de gallina. En otro mail me mandaba las advertencias para que no haya ningún problema en conseguir la titulación en junio. A la que se despisten, con el papelote en la mano, voy a montar una fiesta sin precedentes.



A parte de esto todo sigue como siempre. He comprado un álbum de fotos, porque el otro día revisando el mío de pequeñilla, vi que las páginas se iban estropeando y las láminas de plástico rompiéndose. En momentos como este te das cuenta de que los años van pasando y que, de una forma inocente, empiezas a contar por lustros. Irreparabili tempus fugit, que dicen... A lo que yo respondería que me quiten lo bailao.

20.1.06

¿Desea dominar el mundo ahora?



No, megalomanías las justas. Pero sí es cierto que me siento especialmente bien por una serie de motivos.

En primer lugar ¡tengo trabajo nuevo!. Es un puesto que me hacía mucha ilusión en una empresa bastante grande y con buenas perspectivas, además de con un horario más cómodo (será el primer sitio en el que no tengo que trabajar los viernes por la tarde y con jornada intensiva en verano) y para colmo, bastante bien remunerado. Va a ser especiamente duro, lo sé, pero creo que puedo afrontarlo. Al fin y al cabo es bien sabido que me va el cuero.

Además mañana mismo termino con los exámenes. El que me falta es de inglés, por lo que ni me he preparado. Y si todo va bien, en un semestre más finiquito de una vez la carrera.

Por si fuera poco cada vez me descubro un poco más enamorada de mi marido. Casi nueve años juntos y aún es capaz de sorprenderme con una tontería nueva que me hace reir, con un detallito al final del día o mostrándome todo su apoyo en las mil y una empresas en las que me meto. Este hombre vale un imperio pero, señoras, está casado. Conmigo, además. En el fondo casi no me lo creo.

Cada vez me siento un poco mejor y sí, tengo la impresión de poder comerme el mundo para merendar. Es de aquellas veces que parece que la vida te lance un guiño. Y he estado ahí para recogerlo. Y, además, pienso explotarlo.

11.1.06

Teletipos; Enero

Ha empezado el 2006. Seguro que esta primicia os deja desconcertados, pero voy a superarla.
Estoy de exámenes. Los días 14 y 21 del presente me examino de las asignaturas que llevo este semestre y, si todo sale bien, en junio haré los últimos exámenes de empresariales. Sinceramente, y en confianza, os diré que tengo unas ganas locas de terminar, porque mi determinación es grande, pero empiezo a estar ya muy cansada.
He pasado un fin de año genial. He estrenado 2006 con mi marido y con unos amigos en una fiesta íntima y tranquila, y me ha gustado mucho. Será que me estoy haciendo mayor, pero cada vez aprecio más la buena compañía y un ambiente propicio para disfrutarla.
Con un grupo de gentuza hemos decidido que, en cuanto nos lo podamos permitir, haremos una incursión a Madrid. Espero que sea pronto; me apetece mucho.
... Y poco más. Bueno, eso es mentira; hay un montón de cosas que me gustaría escribir, pero mis apuntes de Sistema Fiscal me miran acusadores desde aquí abajo. No veas cómo intimidan, los cabrones...

26.12.05

Diciembre 2005

Últimamente los diciembres se me hacen duros. Al fin y al cabo son como las últimas horas del día, en las que haces revisión de lo que has hecho y lo que debes hacer al día siguiente, o los domingos. No sé si conocéis aquélla canción de "Counting Crows", A long December. Me recuerda al diciembre en el que murió mi abuelo, el que hizo que los diciembres empezaran a cambiar para mí. Por estas fechas no puedo evitar escucharla y pegarme una buena llantina, de esas absolutamente terapéuticas.
Y, a pesar de todo, me gustan estas fiestas. Me producen una sensación cálida de cansancio y reflexión, de alegría cuando me encuentro con gente a quien casi no veo en todo el año, de tristeza cuando pienso en lo que he dejado atrás.
Este año ha sido duro. Para el mundo en general (por las desgracias que nosotros o el propio mundo provoca) y para mí en particular. Queda muy egoísta pensar así, pero creo que en el fondo nadie puede evitar ver el mundo desde su propio entorno y, de vez en cuando, está bien mirarse el ombligo.
Tengo grandes esperanzas respecto al 2006. Sé que es una tontería pensar que en una determinada fecha las cosas van a cambiar porque sí, como si se accionara un interruptor ajeno a nosotros sin que tuviesemos que intervenir para nada, pero no es más que otra forma de confiar en el cambio que se produce de forma constante dentro de cada uno. Qué queréis, cada cual hace sus propios propósitos para el año nuevo... El mío es cambiar mi suerte (por llamarlo de alguna manera). Y es mi propósito porque creo firmemente que puedo hacer mucho al respecto, y pienso ponerme manos a la obra desde ya. Sí, también pienso escribir aquí más a menudo.


Sé que soy una mal educada y no me he dedicado a desear a mis amigos y conocidos felices fiestas y tal... Supongo que me perdonaréis porque sabéis que mi deseo es que lo paséis en grande todos los días del año, no solo por estas fechas. Así que daos todos por felicitados. Espero que lo paséis en grande, de todo corazón.

14.12.05

Diez palabras

Cualquier aficionado a la lectura caerá en la cuenta de que hay palabras bonitas por lo que significan, por lo que transmiten. Y hay palabras bonitas por cómo suenan, por su musicalidad, por su ritmo. He localizado un blog donde intentan encontrar las diez palabras más bonitas del castellano. Me quedo con las de José Donoso, pero voy a buscar las mías. Será por palabras...

7.12.05

nur.es

La noticia del día es que hoy me han confirmado que he registrado con éxito el dominio nur.es. Así que, en cuanto me aclare sobre cómo hacer cuatro cosas, es posible que haga unos cuantos cambios.
Tengo la intención de mantener este blog pero, vamos, que algo más podré hacer.
Fíjate, estoy contenta.

2.12.05

Y ahora... ¿A qué te dedicas?

Pues a vivir. A aprender a ser consciente de dónde estoy y a dónde quiero ir. A tomarme las cosas de otra manera. A hablar menos y a escuchar más. A intentar encontrar los perfumes de diciembre. A redescubrir la sonrisa sincera.
Pero, sobre todo, a darme cuenta de todo lo que tengo y a aproximarme a la idea de que lo he conseguido yo y que, si lo tengo, es porque me lo merezco.
Todo este tiempo, aunque no remunerado, va a ser productivo. Eso sí; hacia dentro, no tiene por qué serlo hacia fuera. Como si cultivara mis propios jardines colgantes en un patio de luces.
Mi marido me dijo el otro día que mis ojos brillan. Me temo que es sólo el principio.

29.11.05

La Kelly

Uno de los escasos lujos que hace una buena temporada que mi marido y yo nos permitíamos era tener una Kelly (en mi casa, de forma cariñosa, nunca despectiva, siempre hablábamos de la Kelly; la ke-limpia, porque él nunca se acordaba de su nombre), y hoy me ha tocado decirle "hasta luego".
Para quienes me conocéis no es ningún secreto que soy desordenada y odio las tareas de casa en todas las vertientes que impliquen detergentes, escobas o aspiradores y/o plancha. Sí, me encanta cocinar, pero de los platos sucios... que se ocupe otro.
Pero no se puede negar la evidencia, y hoy por hoy es evidente que yo estoy bastante tiempo en casa y que ese lujo nos sale por un pico a final de mes por lo que, entre lagrimones como melones (siempre que he podido he intentado ayudar a esta chica) hoy nos hemos dicho "hasta luego".
Lo que me fastidia es pensar que, de rebote, mi ex-jefe ha conseguido que no sea yo la única que se quede sin trabajo. Bueno; eso y la perspectiva de ser yo quien, durante una temporada, apechugue con la limpieza en casa...

21.11.05

Ligera

Hoy he ido a la oficina a recoger mis bártulos. Parece mentira la cantidad de cosas que soy capaz de dejar a mi paso por los sitios; desde tazas para las infusiones a un cepillo de dientes, pasando por materiales de la universidad del semestre pasado, revistas, y muchos etcéteras. En realidad, podría haberme ido sin recoger más que la PALM y el clasificador de tarjetas pero, no sé, supongo que necesitaba cerrar ese capítulo. Hay veces que todas estas cosas, tan mundanas pero a la vez tan simbólicas, sirven para poner un necesario punto final.
Me he despedido de los compañeros, me he ido con uno (más colega que compañero) a tomar un café, y he tomado el metro cargada hasta los dientes.
Y mientras me movía por el subsuelo me he dado cuenta de que en realidad no estaba apesadumbrada, si no que me sentía absurdamente ligera, presa de esa sensación de que todo iba bien, y que iba a ir mejor. Tal vez resulte raro en mi situación, pero no estoy triste. Tal vez necesitaba girar página.

15.11.05

Teletipos

Llevo una semana sin postear y no se ha acabado el mundo. Eso, a priori son muy buenas noticias, pero luego me fijo en que las calles empiezan a estar sembradas de adornos de navidad, y que la fina llovizna se deposita como escarcha en las aceras. ¡Qué deprisa pasa el tiempo!. Ya hace un año de mi boda, un año de mi luna de miel.


Como celebración de nuestro primer aniversario de bodas mis padres nos han regalado a mi señor marido y a mí una estancia de fin de semana (dos días pensión completa) con entradas para Magma con dos tratamientos para cada uno... Y han elegido para mí el "DELUX XOCOLAT", es decir, ¡un baño en chocolate!. ¡Casi no puedo esperar a que llegue!. Sí, prometo hacer fotos... Lo que no sé si haré será colgarlas XD


Y sigo dándole a la bisutería como terapia. Una de mis últimas ideas de bombero ha sido cubrirme el movil con brillantitos de Swarovski. Sí, lo sé, suena a horterada devastadora, pero es tan absolutamente kistch que mola mucho. En cuanto pueda, le hago una fotillo :)


A parte de esto, con el tema trabajo, sigo prácticamente igual, solo que con una semana menos. Lo cierto es que ahora tampoco me apetece mucho pensar en ello, simplemente espero a ver si lo sembrado empieza a dar frutos.


Por lo demás, semana ajetreada en cuanto a la vida social, a la académica, etcétera etcétera. No, si lo que es aburrirme...

7.11.05

Paradojas

Paradoja 1
Tengo los dientes sensibles y, sin embargo, cuando pido un refresco y me lo sirven con hielo, no puedo evitar acabar la bebida lo antes posible para comérmelo. Siempre me ha atraído la idea de poder masticar agua.



Paradoja 2
Me resulta terriblemente curioso el concepto de "bloqueo emocional". Hay ocasiones en las que necesito imperiosamente a alguien que me empuje a reír a carcajadas o a llorar a mares y, a pesar de que sé que soy la única que puede hacerlo, no sé decidirme antre ambos extremos.