15.3.07

Meme

Aunque sea un poco tarde, paso a responder este Meme que me pasó Lumen desde su blog...

1. What time did you get up this morning? Pues, para mi desgracia, entre las siete y las siete y media. Qué dolor....
2. Diamonds or Pearls? Diamantes, cuanto más puros mejor. Cuando sea muy millonaria me gustaría tener alguno azul lo suficientemente grande como para que se vea el color.
3. What was the last film you saw at the cinema? Espera que piense... Ah! "El motorista fantasma". Me encanta Nicholas Cage, pero con el lifting que se ha hecho ya no me parece tan interesante...
4. What is your favorite TV show? Me encantan LOST y HOUSE.
5. What did you have for breakfast? Desde que estoy a dieta como cada mañana un bocadillo de fiambre de pavo. Pero porque no se me pone un buen Croisant de mantequilla por delante, que yo por uno de esos planto la dieta rápido...
6. What is your middle name? Immaculada Marta. Toma ya.
7. What is your favorite cuisine? Me gustan muchas cosas distintas, pero me pirran los postres y el pan.
8. What foods do you dislike? Buf... Lo paso fatal con lo que yo llamo "carne blanda"; Albóndigas, redondo y estofado.
9. Your favorite Potato chip? Me encantan las Lays Vinagreta, pero no hay nada como unas buenas papas casetas con su buen par de huevos fritos.
10. What is your favorite CD at the moment? Hoy en día cuesta ya hablar de un CD entero de un autor... Yo prefiero uno de esos hechos en casa con un poco de todo.
11. What kind of car do you drive? No tengo carnet, o sea que voy en moto. Una preciosa Scoopy 50 que me regaló mi marido y que yo misma pinté de gris antracita.
12. Favorite sandwich? Pan tostado con ajo y tomate, sal, aceite virgen y jamón del bueno, pero con poca grasita.
13. What characteristics do you despise? La falta de sentido del humor y la pomposidad. Me repatean.
14. What are your favorite clothes? Cualquier cosa que me haga sentir bonita.
15. If you could go anywhere in the world on vacation, where WOULDN’T you go? Con lo poco que viajo no creo que le hiciera feos a ningún sitio.
16. Favorite brand of clothing? Nitya, aunque con esos precios sigo soñando mientras me visto en H&M.
17. Where would you want to retire? En Barcelona, calro...
18. Favorite time of day? El ocaso.
19. Where were you born? En Barcelona.
20. What is your favorite sport to watch? La rítmica, ¿qué pasa?.
21. Who do you think will not answer this meme? Con lo antiguo que es no voy a pasar el testigo, así que no espero que nadie lo responda....
22. Person you expect to answer first? Nadie, pero si alguien quiere hacerlo le invito abiertamente a ser el primero.
23. Pepsi or Coke? Coke... pero 7up.
24. Beavers or Ducks? Casi los castores. Me gustan más los mamíferos.
25. Are you a morning person or night owl? Noctámbula, por si alguien no lo había notado por el nombre del blog.
26. Pedicure or Manicure? Estoy necesitando una de cada, pero puestos a elegir; pedicura.
27. Any new and exciting news you’d like to share? Nah, tengo una vida muy aburrida...
28. What did you want to be when you were little? Desde chiquitilla quise tener una moto grande, hacerme tatuajes e irme a Cuba. Y aquí me tenéis.
29. What is your best childhood memory? Comer tallarinas recién cogidas en la arena de la playa de Arenys de Mar.
30. Piercing? Unos pocos.
31. Ever been to Africa? Ceuta y Melilla.
32. Ever been toilet papering? ¿Mandelocualo? Avestruz ha tenido a bien recordarme que sí, que de hecho no se me da nada mal...
33. Been in a car accident? De moto, sí.
34. Favorite restaurant? Me he aficionado a La Masia Graupera, en Sant Andreu de Llavaneres. Mi marido y yo vamos cuando queremos celebrar algo.
35. Favorite flower? Las rosas blancas, las fresias y las orquídeas.
36. Favorite ice cream? Vainilla con nueces de macadamia o leche merengada.
37. Favorite fast food restaurant? Pizzaaaaaaaaa.
38. How many times did you fail your drivers test? Y dale, que no tengo el carnet...
39. From whom did you get your last e-mail? Que no fuera de ninguna lista de correo... De una compañera de la universidad.
40. Which store would you choose to max out your credit card? Uhm... Supongo que Nitya mismo. O Godiva.
41. Bedtime? Pasada la una. Así estoy como estoy por la mañana...
42. Who are you most curious about their responses to this? Y dale....
43. Last person you went to dinner with? He comido con mis compis del trabajo, pero cenar... Con mi marido, unas estupendas doradas a la sal home made.
44. What are you listening to right now? A Mapaxito, que me está soltando tó el repertorio.
45. What is your favorite color? Lila.
46. How many tattoos do you have? Uno considerado como un todo, que en realidad son (creo) unas 15 partes.
47. How many people are you sending this to? A nadie.
48. What time did you finish this meme? 22.02.
49. Favorite magazine? Pues... Tampoco :P.

13.3.07

Lo sé...

Lo mío no tiene nombre. No hago más que pregonar a quienes me preguntan que estoy viviendo un momento muy dulce de mi vida; tranquilo y sosegado, sin estrés ni malos rollos... Y resulta que me da pereza contarlo.
No sé, tal vez es una forma de egoismo; cuando las cosas van mal me pongo a escupirlas donde no duelen (aquí, por ejemplo), pero cuando van bien me las guardo para mí, para disfrutarlas yo solita.
No tengo remedio.
O tal vez es que no estoy acostumbrada a hacer de la paz lírica.
Al turrón, como dicen aquellos:
  • La família y amigos; todos (más que menos) bien. Hombre; siempre hay quien está pasando un momento difícil, y siempre hay quien está mal de salud (los abuelos, pobrecicos, están muy mayores), pero es una temporada bonita. Muchos más encuentros que desencuentros, pequeñas o grandes esperanzas (las hay a la medida de cada cual) y, ante todo, muchas risas y buenos ratos. Sí, sé que debería haber llamado a un montón de gente pero, al fin y al cabo, si no pudiesen vivir sin mí ya habrían cogido ellos el teléfono. No sé, tengo la impresión de que quien de verdad quiere hablar conmigo ha descubiero que casi nunca apago el movil y que devuelvo las llamadas. Y por aquí hay testigos.
  • En el curro la cosa va a pedir de boca. La verdad es que con el cambio de director la oficina ha tomado otro aire; me toca hacer muchas más tareas administrativas y me dedico menos al asesoramiento. Esto, como todo, tiene sus cosas buenas y malas. Por una parte es más aburridito, por otra parte es todo más fácil. Creo que me ha servido para recordarme la promesa que me hice a mí misma cuando cambié de trabajo; no voy a hacer de ello mi vida, porque al fin y al cabo lo que es importante para mí está fuera. Es otra forma de sacarle la cara amable al asunto. Ahora sólo faltaría que empezasen a pagar bien.
  • He empezado un nuevo semestre en la universidad, y esero que, por fin, sea el último. Si es que parece mentira que dos cochinas asignaturas se puedan enquistar de esta manera... y no por difíciles, sino por la pereza que dan, las joías...
  • Sé que va a parecer lo de siempre (lo de los buenos propósitos y esas cosas), pero he empezado una dieta y estoy yendo al gimnasio. He decidido que tengo edad de empezar a cuidarme y quererme un poco más, y creo que este puede ser un buen principio.
Por lo demás habréis notado que cambié el formato del blog. El anterior era precioso, pero me daba muchos dolores de cabeza. Igual en un rato me pongo a hacer más experimentos.
Bueno, ahora ya sabéis que soy más vaga de lo que aparento.

No me lo tengáis en cuenta por ahora ;)

24.11.06

Indefinida

Parece casi algo negativo, leído así, pero la realidad es otra. ¡En el curro me han hecho fija!. Sí, damas y caballeros, parece que por el momento tengo una preocupación menos. Y no tan sólo eso; tengo un trabajo que me gusta, en el que me siento a gusto, y con el que puedo, durante un tiempo "indefinido", alejarme de la terrible batalla de la inestabilidad laboral.
Sí, lo sé, eso no es excusa para dejar el blog colgado tanto tiempo... Pero es que he tenido un montón de cosas que hacer, y muy poco tiempo.
No, Lumen, no me olvido del Meme.
Va, ahora en serio, promento intentar tener esto al día, que lo dejo un tiempecito aparcado y se me pone tó entero hecho un desastre...

26.9.06

Más de lo mismo

Hoy es mi primer día tras las vacaciones. Qué queréis; se va sobrellevando, pero se me ha hecho durillo.
La verdad es que no he aprovechado demasiado estas dos semanitas; teniendo en cuenta el tiempo que ha hecho, que el santo varón de mi marido no tenía ya vacaciones y las opciones del momento he hecho cosillas, pero no demasiadas. Y cuando puenso sobre ello me asalta la sensación de que no he sabido aprovechar el merecido descansillo que tenía.
Pero basta de lamentaciones; vuelta a empezar. Trabajo, universidad, otoño. La liturgia de cada año. En cierta manera resulta reconfortante, aunque me cueste reconocerlo. Es bonito pensar que, al menos, puedo estar orgullosa de haber sabido tirar del carro un año más.

18.9.06

Un cuerpo Cibeles

Rompiendo con la tónica habitual voy a hablar de actualidad. Este año las modelos que vayan a desfilar en la pasarela Cibeles deben someterse a un exámen para demostrar que su índice de masa corporal (un ratio entre peso y altura) está comprendido dentro de los parámetros que los endocrinos interpretan como "sanos"; por poner un ejemplo, una mujer que mida 1'75 y pese 55 kgs, con un IMC de 18, entra dentro de este parámetro.
Sinceramente, comprendo que hay gente de complexión delgada, incluso aunque lo sea en extremo, pero me parece francamente ridículo que este sea considerado un modelo para la sociedad en general.
No sé, supongo que la mayoría deseamos ser algo distintos a lo que somos. Más altos, más guapos, más simpáticos... Pero la naturaleza nos ha hecho a todos distintos, y aunque la diversidad es de lo más deseable que pueda existir, a veces parece que todos vamos como borregos a buscar lo mismo, aunque no esté en nuestra naturaleza.
Yo no tengo un cuerpo cibeles, eso es evidente para todos los que me conozcáis, y aunque a veces me quejo un poco debo decir que casi prefiero mi aspecto al de la modelo de la primera foto.
No sé si la iniciativa de Cibeles sentará un precedente importante en el mundo de la moda, pero la revolución de la normalidad está aquí... Y quien no me crea que mire loa anuncios en los que cada vez aparece gente más y más normalita, con sus peculiaridades y defectos a la vista.
No nos engañemos; el mundo no va a cambiar sus criterios estéticos de hoy a mañana, pero cualquier día puede ser el primero del cambio.

14.9.06

Vacaciones

Pues sí, estoy de vacaciones. Y resulta que va y diluvia. No; no caen cuatro gotas y todos tan amigos, no. Caen chaparrones inmensos, de esos que provocan riadas y causan destrozos.
Y ante tal tragedia yo voy y me quedo en casa viendo cómo llueve a través de la ventana.
A veces me pregunto si de verdad llueve ahí fuera o sólo estoy viendo mis propios nubarrones...

10.9.06

Timepo

- Oye, hay que ver cómo está el tiempo...
- Pues normalmente lo contamos por horas, que se dividen en sesenta minutos, que a su vez se dividen en segundos...
- Ya, pero depende de la gravedad.
- Oye, pues a mí no me parece tan grave.



Esta conversación la mantuve el viernes por la noche con un amigo. Hay que ver, a veces, qué cosas más raras pasan en el tiempo.

28.8.06

Ilusión

Hay muchas cosas que consiguen ilusionarme, aunque sea sólo un ratito. Por ejemplo; encontrar un vestido con el que me sienta bien. Leer un buen libro. Encontrar un rato para hacer las manualidades que tanto me gustan, o escuchar esa canción que describe exactamente cómo me siento, sea de buen rollo o de soltar una lagrimilla.

Me hace ilusión ver mi casa ordenada y limpita, sobre todo si no he tenido que hacerlo yo. Me ilusiona una combinación nueva de sabores, o que me sorprensa un aroma agradable cuando no me acuerdo de que tengo nariz. Me ilusiona encontrar aquellos zapatos tan cómodos y descubrir que aún puedo aprovecharlos un año más. Me encanta encontrar un bombón cuando necesito desesperadamente un poco de chocolate y alguien con quien hablar cuando necesito olvidarme un rato de mí misma. Y me encanta entrar en una papelería y comprar un boli de colorines o una pluma que sé perfectamente que no necesito.

Me ilusionan las distancias grandes, aquellas que te hacen sentir pequeña y solita, que hacen que los problemas que parecían montañas se conviertan en nimiedades a cada paso. Me ilusiona leer un artículo de opinión y creer por un rato que no todo está perdido.

Me ilusionan las deferencias; que alguien me salude con una sonrisa fanca en la boca, me guarde un sitio a su lado o me regale flor sin más adornos en un día cualquiera.

Me ilusionan los recuerdos y las esperanzas.

Me ilusiona volver a escribir aquí.

6.7.06

La familia crece

Pues sí, 27 tacos me han caído. Y los llevo con arte, qué pasa.
Ando muy liada entre el currele y un par de cosillas más; ambas peludas y felinas. Mi marido que es un solete al final me regaló el gatito (no creí que fuera a hacerlo) y el proceso de integración de los dos, a pesar de hacerse llevadero, requiere de tiempo y paciencia... Lo hago con mucho gusto, eso sí. Por ahora no se hacen ningún mimo, pero empiezan a jugar durante el ratito que les dejo estar juntos.
Tengo millones de correos por contestar, además de otras muchas cosas que hacer (tengo la casa hecha una leonera y un cursillo del trabajo), por eso me voy demorando en casi todo...
Y bueno, así voy haciendo :)

26.6.06

A diario

Cada día me resulta menos extraño mi nuevo trabajo. Ya voy conociendo a los asiduos y estoy más familiarizada con la operatoria diaria, aunque aún hay cosas que se me escapan. Cómo no, hay muchas cosas aún por aprender.
Pensaba que se haría más raro. Al fin y al cabo el trabajo es radicalmente distinto al que venía haciendo hasta ahora, pero como hay mucho que hacer me mantengo ocupada y casi no tengo tiempo para pensar. Es una experiencia muy reconfortante. Ya veremos si en un tiempo sigo pensando así...
Entre una cosa y la otra ha llegado el verano. Hace mucho calor y los días son largos. Supongo que eso también hace más llevadero lo de levantarse temprano. No quiero pensar cómo va a ser en invienrno, cuando vaya a trabajar siendo aún de noche...
Todo mi cuerpo anda ajustándose a los nuevos horarios. Las pastillas que tomo para la migraña no ayudan demasiado, porque me dejan KO y me provocan habre (mucha habre). Suerte que en un mes paro. Espero que los dolores de cabeza no vuelvan como suelen y que mi gula pare un poco, que a este paso saldré rodando en breve...
No sé, no ando muy locuaz ultimamente. Supongo que hay tantas cosas y cositas que me abruma ponerme a escribir. A ver si el calor hace remitir esta dichosa pereza...

7.6.06

Una semana y media

Ya hace una semana y media que me he incorporado a mi nuevo trabajo. La verdad es que tiene bastante más miga de la que imaginaba; no se me había pasado por la cabeza que en una caja se podían hacer tantas y tantas operaciones distintas... Pero aprendo mucho, y me voy defendiendo.
El único gran problema es que no consigo acostumbrarme al horario. Esto de levantarse por la mañana antes de las 7 es como una tortura cada día. Algo tenía que tener, el curro este...
Voy con retraso en la preparación de los exámenes, en las listas de correo y con las tareas de casa. Y no consigo ponerme al día aunque lo intente. Tal vez por eso escribo menos. No sé, igual ha sido la promavera o este dichoso constipado...

3.6.06

Cadena literaria

Rapun me pasa el testigo de una cadena literaria. Buena idea, oyes. Ahí van tres de mis apuestas, también descargables ;)


Drácula, de Bram Stoker: Aunque pueda pecar de ir a lo conocido, este libro es muy grande. Olvidáos de la peli, que aunque sea muy entretenida, no tiene el encanto de esta virguería.

Rimas y leyendas, de Bécquer: En algún momento de mi vida he llegado a saberme unas cuantas; ahora casi prefiero olvidarlas para poder redescubrirlas cada vez que lo releo. Son joyitas de papel y tinta.

El pasillo de la muerte, de Stephen King: Olvidaos de todo lo que hayáis leído de este autor y vagad por sus páginas. Sin olvidar lo misterioso y sorprendente, es un libro de increíble dulzura. Estoy contenta de cómo lo trató el cine.


Sé que tengo millones de cosas por contar... En cuanto pueda, lo hago.

EDIT: ¡Por cierto! les paso el testigo a Fantine y a Lumen.

16.5.06

Buenas nuevas

Pues sí, por fin una buena noticia :)
El lunes me incorporo a mi flamante nuevo trabajo en Caixa Terrassa. Ha sido un proceso de selección bólido (de hecho, aún no lo he terminado), pero el entrevistador de hoy se ha mostrado muy comprensivo conmigo. Le he planteado que tenía otra oferta y que quería saber mis posibilidades reales. Y me ha propuesto empezar el lunes. Eso es eficiencia, sí señor.
Va en serio; aunque el sueldo no sea para tirar cohetes (la otra oferta era por casi el doble) por fin tengo una perspectiva estable y cómoda, que me va a permitir hacer mi vida y seguir viviendo. Además, me han asegurado que hay muchas posibilidades de promoción, y eso a mí me encanta :).
Eso sí; la primera en la frente. La semana que viene es de cursillo intensivo, de 8 a 20h. en Terrassa. Creo que voy a buscarme una pensioncilla ahí cerca, que si no me toca salir de casa a las 6 cada día...
Bueno, lo dicho; seguiremos informando.
(¡¡¡Que-contenta-stoyyyyyyy!!!)

13.5.06

Picaflores

Soy víctima de una extraña malcición: prácticamente todo me interesa. Va en serio; cualquier cosa de la que se hable, si mi estado de ánimo es el adecuado (cosa que sucede con frecuencia) me resulta interesante, consigue atraparme, me invade la sesera por un rato.
Esto tiene ventajas e inconvenientes. Una de las principales ventajas es que, mientras den un reportaje sobre cualquier tema por la tele o tenga un libro a mano, soy muy feliz. Lo mismo da si es sobre historia, física, química, botánica o encaje de bolillos. El principal inconveniente es que me acabo sintiendo una picaflores, sabiendo un poco de todo y mucho de nada.
La mayor parte del tiempo me resigno, pero hay veces que me desespera entender todo lo que me falta por saber. Porque, como es lógico, el tema (el que sea) me interesa, y a penas he empezado con él.
La reflexión, supongo, me lleva a uno de mis muchos miedos; la mediocridad. Muchas veces me siento mediocre; ni tanto ni tan calvo, la lista entre los tontos y la tonta entre los listos. No sé si alguna vez habéis experimentado esta sensación, pero si te paras mucho rato en ella, da como vértigo.
Siento que tengo un montón de puertas abiertas y no me decido por ninguna, me contento con mirar desde ese limbo.
El tema tendría fácil solución si fuese capaz de imponerme prioridades y decidirme a explorar todos los caminos, uno por uno, hasta tener suficiente. Pero es que todos me llaman y nunca sé por cual decidirme, y siempre, sin excepción, hay otro tema.
Y así paso la vida; abriendo puertas y echando vistazos a todo.
Vaya cosa por la que sentirse angustiada...

26.4.06

Cositas

Mientras mi cabeza va dando vueltas a varias cosas, voy dejando que mis manos trabajen... Estas son las ultimas cositas que he hecho.




Collar de cristal Swarovski en forma de flor con cuero




Conjunto de collar y pendientes de flor de cristal Swarovski con cadena




Collar de vinilo y pieza cuadrada de cristal Swarovski (es de la última colección, tan nuevo que aún no está en la web. Francamente precioso).




Este es un tubo de cristal que he rellando de arena de Méjico. Me trae unos recuerdos preciosos...



Como veis, no paro quieta. En el plano profesional hay un par de cosas funcionando y otra a la que le doy vueltas. Si alguna de ellas cobra forma de forma definitiva ya os contaré.
Sigo yendo al gimnasio, y he conseguido hacer, en un mismo día, más de una hora de ejercicios aeróbicos sin posterior lipotimia. Eso sí; controlando el ritmo de las pulsaciones de forma contínua, pero es un auténtico logro.
Y poco más... Solo eso, que me estoy tomando un tiempo.

17.4.06

Datos

Hace días que no escribo. Lo cierto es que es ni más ni menos que culpa de la pereza, que es muy pegajosa, y no me permite hacer más que lo puramente imprescindible. Será la primavera o seré yo, pero estoy un poco apática.


He decido saldar algunas deudas con mi cuerpo. Empezando por visitas que tenía pendientes a los distintos médicos. Tal vez lo más destacable sea que he vuelto al neurólogo para ver si acabo con mis dolores de cabesa. He empezado un nuevo tratamiento que promete bastante (los chupinazos para la migraña parece que funcionan bien, aunque son terriblemente caros). El viernes me dan los resultados de la resonancia de rutina que me pidieron (una experiencia francamente interesante, aunque no es la primera que me hacen) y tendré que volver a visitar al médico.


También me estoy planteando seriamente la posibilidad de pedir un estudio genético para valorar las probabilidades de desarrollar un cáncer. Tal vez parezca demasiado alarmista, pero tanto mi abuela como mi bisabuela han desarrollado cáncer, y a mi madre le han encontrado algo (aún por clasificar, estudiarán su desarrollo). Si hoy en día hay herramientas que me pueden decir si me conviene hacerme chequeos cada seis meses en lugar de cada doce o veinticuatro no veo por qué no debería aprovecharlos.


También les debo una visita al traumatólogo (para segur la evolución del codo) y al oftalmólogo (seguimiento de la operación de la miopía). Al final me aficionaré al olor de los hospitales...


Y por si fuera poco me he apuntado a un gimnasio y además voy. De momento. Son dos semanitas y he ido un total de cinco veces. Puede considerarse poco alentador, pero espero que sirva para fijarlo como hábito y volver, de una vez, a ponerme un poco en forma.


Tengo aún unas cuantas cosas en la lista de pendientes, pero por ahora he decidido centrarme en estas, que son fáciles y no ocupan demasiado tiempo. A ver si así consigo que la pereza no me venza... Del todo.

7.4.06

Seré breve

Sigo aquí.

27.3.06

Cromos de picar

Los domingos, en el Mercado de San Antonio, se organiza una feria donde se venden libros, comics, cartas, posters y videojuegos, nuevos o de segunda mano. Ayer mi marido y yo nos fuimos a dar una vuelta, presuntamente para encontrar un videojuego que él andaba buscando. Mientras él se dedicaba a buscarlo, yo iba dando tumbos entre paradas de libros y demás... Y en una de ellas los vi. Cromos de picar.
Para los que no sepáis de qué va el juego se trata de unos trozos de papel con dibujitos (a cuál más cursi) que, cuando era niña, se coleccionaban. Podías jugar con ellos; un corro de niñas (y niños también, pero menos) iban poniéndolos boca abajo en el suelo, uno cada uno, y por orden se iba golpeando la pila con la mano un poco cuenca. Cada uno se quedaba con los cromos que conseguía girar.
No sé cuántos cromos debieron pasar por mis manos en esos años, pero lo cierto es que los recuerdo con enorme cariño.
No pude evitar comprar unos cuantos y, al llegar a casa, empecé a buscar la caja donde tenía guardados los míos. La verdad es que tengo un buen montón, a pesar de que estoy segura de que la caja fué saqueada vilmente por mi hermana... Pero ahora, a los viejos, se les han sumado unos cuantos más.
Estoy de un cursilón que asusta.

20.3.06

Sin ganas

Esta tarde tengo una entrevista de trabajo y la verdad es que no tengo ganas de ir. Nadie se asuste; dentro de un rato me pongo mi disfraz super-profesional, entusiasta y de comerme el mundo, pero ahora mismo, si tuviese una lámpara mágica, la pospondría un poco, tal vez una semana... Porque, a pesar de que sé que puede ser una buena oportunidad, y me han comentado que la empresa está muy bien y todo eso... Lo mismo decían de la anterior. Y de la otra. Y de la otra. Y a base de tanto repetir y de tanto disgusto me he quedado sin ganas.
Este cansancio que me asedia tiene sus consecuencias. Por ejemplo; me estoy planteando muy seriamente plantar lo que ha sido mi campo profesional al menos una buena temporadita. Me han ofrecido un trabajo de secretaria, jornada intensiva (de 8 a 3) y labor consistente en; responder al teléfono, asignar horas de visita y poner sellos y grapas. Dedicarme a ello, no sé, tal vez un añito. Descansar y luego, con la cabeza más clara y con más energía, planteármelo de nuevo. La pega es que el sueldo es de risa comparado con lo que ganaba hasta ahora (unas dos terceras partes), pero estoy por primar lo que me apetece hacer sobre lo que creo que debería hacer. Claro que esto también es muy subjetivo. Si me viera a mí misma desde otra perspectiva supongo que lo tendría clarísimo.
Será cosa de que hoy llega la primavera y no me ha pillado a punto.

17.3.06

Cosas inútiles

Soy consciente de que a veces hago cosas inútiles. Eso es bastante corriente y a veces no está mal, pero hay otras que son poco constructivas. Una de ellas es pelearme conmigo misma. Mi propósito (uno de ellos), a partir de hoy, será ser un poco más consecuente y no pillarme estos cabreos que, en el fondo, no benefician a nadie.

13.3.06

Y sin embargo...

El Capi pregunta, después de la entrada anterior, dónde queda el cuero. Os lo diré. Finalmente me he matriculado de cinco asignaturas este semestre. No sé si a vosotros os lo parecerá pero para mí es una pequeña hazaña, aunque ya lo he hecho antes. El hecho de pensar que un día de estos volveré a trabajar, seguiré ocupándome de la casa, de no dejar colgado a mi marido, de seguir teniendo vida social y, además, terminaré la diplomatura, habré hecho las asignaturas punte para matricularme en ADE y alguna otra suelta de Psicologia es cuero, y del repujado.
Esta mañana justamente andaba acabando de rellenar mi "planning" para el semestre. Entre hoy y el día 6 de junio tengo exactamente 30 citas en fosforito (una por cada práctica que me toca entregar). No está mal. De hecho creo que va a ser mejor que vaya echándoles un vistazo porque este sábado tengo ya las dos primeras.
Y es que el cuero y el guatiné tampoco son incompatibles...

9.3.06

El orgullo de ser maruja

Tal vez sea una reacción de los primeros días en casa, pero estoy en un plan marujil salvaje. Sí; hablo con las vecinas, saco al gato a dar un paseo, limpio y, sobre todo, guiso. Preparo comida como para dos más de los que somos (no hay problema; mi suegro está encantado de la vida) y preparo platos de esos elaborados, previa ensaladita que, a veces, nos saltamos. Anteayer para comer cociné Tajín de cordero, por la noche empanadillas, ayer a mediodía pollo al teriyaki, por la noche empanada gallega, y hoy al mediodía un marmitako de atún. Por la mañana salgo a tomarme un café y voy a comprar, y me paro enfrente de los alimentos a ver qué me sugieren. Y os aseguro que me cantan la traviata... Son absolutamente sugerentes.
Cuando mi señor marido llega al mediodía tiene la comida lista y nos sentamos tranquilamente y charlamos un rato. Después se echa media horita y otra vez al tajo. Y yo me pongo a mirar con pereza mis apuntes de la universidad mientras hago lavadoras (los cubos de la ropa sucia parecen pozos sin fondo) y voy viendo como la gente se chilla en la tele.
Y lo cierto es que disfruto mucho. Hago cosas que me gustan, que me llenan el tiempo de pequeños placeres y tengo una gratificación cuasi-inmediata (aunque las manos me queden absolutamente secas). Lo más probable es que acabe con un par de kilos de más, pero me da lo mismo, porque estoy convencida de que tampoco va a durar mucho. Pero mientras os dejo regocijaros com ni imagen en rulos y con bata de guatiné trajinando entre ollas y pucheros. Surrealista, ¿eh?.

3.3.06

Tal vez son mis pasos los que mueven el mundo

Un día cualquiera vas andando por la calle. Miras a la cara de la gente. Algunos caminan solos. Otros en parejas o en grupos. Te fijas en sus ropas, en su porte, en su tono de voz o en lo que te cuentan sus expresiones. Uno sonríe, otro está serio. Tal vez meditabundo. Alguien pasa demasiado cerca y roza, descuidadamente, tu costado. Para ellos tú eres sólo un bulto más. Casi nadie te mira, menos aún a la cara. Y, sin embargo, cada uno puede contarte su historia.
Si tienes tiempo y ganas puedes crearla tú mismo; el fulano que espera a tu lado en el semáforo llega cansado a casa. Tiene ahí dos hijos y una esposa esperándole. Hoy ha tenido un buen día en el trabajo, ha comido paella de menú en el bar de la esquina (esa barriga no ha crecido a base de ensaladitas), pero se ha manchado la camisa con el café mientras guaseaba con un compañero en la oficina. La chica de la otra acera lleva poco tiempo saliendo con el chico que la acompaña, pero hoy han discutido. Se les ve en las comisuras de los labios, que apuntan hacia el metro. Llevan tanto acero en las caras que temo que provoquen un descarrilamiento. ¿Y qué me dices de la señora del perrito?. La pobre casi no puede andar, pero va, pasito a pasito, hacia el mercado (la cesta la delata) a comprar algo de pescado, que hoy es jueves y primero de mes. Piensa mucho en su marido y pasa frío, pero agradece en silencio los benevolentes rayos de sol de marzo.
Todo esto me lo invento porque es como pintar en un lienzo con tan sólo unos trazos. Ésos sí los conozco; los pinto yo y quienes me rodean. Cada día las figuras y paisajes cobran colores y matices. Algunas se repintan. Otras siguen casi inmutables. Pero hay una sola cosa que tengo clara; son mis pasos los que mueven el mundo y los que pintan el cuadro. Lo impulsan y le permiten seguir girando. Van dándole forma, perfilando y difuminando. Y si no lo creéis, esperad a que pare y veréis si es o no cierto.

27.2.06

Tirarse al tren o al maquinista

Bien, antes de empezar aviso de que esta es una entrada asquerosa, de las que no me gusta hacer, pero considero que tengo derecho a la pataleta y a sentirme terriblemente maltratada por el mundo (me he dado una semana de plazo para ello). No hacen falta comentarios del tipo "pobrecita" o "ya verás como la próxima vez va mejor". Ahora mismo no creo nada de ello. Eso sí; gracias por aguantar la vomitona. Ale, yasta.



Vuelvo a la cola del INEM. Esa es la noticia del día. El viernes mi ex-jefe me pilló por banda y me dijo que habían decidido que no siguiera en la empresa. Lo de siempre; no es nada personal (al contrario) pero es que (y aquí viene una sarta de excusas que estoy sólo dispuesta a aceptar como lo que son; excusas) la empresa está en proceso de ser comprada por un grupo industrial y las directrices van llegando cada día y han decidido que no me ajusto al perfil que ellos requieren porque para hacer bien mi trabajo requiero una determinada formación y experiencia que no pueden aportarme en el tiempo que tardarán en exigirles resultados y blah blah blah.
Puede sonar todo más o menos raro o consistente, el caso es que mi condición no ha cambiado.
Y el caso es que ya no sé si tirarme al tren o al maquinista. Llevo cuatro empresas en los últimos cuatro años, y tan sólo creo haber pinchado a nivel profesional en una de ellas. Aún así, en las otras, me han engañado, boicoteado, usado y han jugado conmigo. Y lo cierto es que no estoy segura de que la próxima vaya a ser mejor. Y eso me repatea.
Mi madre (que, como todos, tiene un millón de defectos pero es un peazo mamá) trataba de animarme diciendo que soy muy válida, que tengo mucho entusiasmo y una gran capacidad de aprendizaje, y que soy joven y todas estas cosas. A la pobre la dejé sin palabras cuando le contesté "¿Y de qué coño me ha servido todo esto hasta ahora?". Sí, puede que sea yo, o puede que sean los demás. Para el caso viene a ser lo mismo. A las primeras negritas os remito.
Sí, la gente me quiere y me valora y ahora mismo (tan sólo un día laborable tras la noticia) ya opto a tres puestos de trabajo nuevos. Pero es que ya no sé si los quiero. Me parece desesperante verme inmersa en este sumidero a los 26; pensar si mi próximo puesto va a durar 3 semanas o, a mucho estirar, un año... y otra vez volver al ruedo. No; no me siento con fuerzas para ello. Estoy por dar olvidarme del tren y el maquinista y pegar un volantazo, e irme a la caza de una canonjía.
O dedicarme al macramé. ¿Nadie necesita un macetero de macramé?

22.2.06

Desahogo

No sé si os ha pasado nunca, pero a veces tengo ganas de quejarme de algo. Normalmente son algos de origen difuso, por lo que no tengo persona física o jurídica a la que dirigirme. Así que aprovecho este trocito de espacio para quejarme de que no exista una ventanilla, buzón o apartado de correos al cual mandar mis quejas sobre nada en concreto. También queda la opción de montarlo yo misma pero, evidentemente, la condición de uso es que no se espere respuesta.

Eso sí; acepto socios capitalistas (a fondo perdido, claro).

21.2.06

Rarezas, síntomas... O lo que sean

Soy consciente de que debo tener algo en la cabeza que no funciona como debería. Me explico; el otro día, charlando con unos amigos, hablábamos sobre lo rara que es la gente, y eso nos llevó a empezar a debatir sobre dónde creíamos que acababan las rarezas inocuas y dónde podía empezar la patología.
El caso es que a mí se me ocurrió comentar que una de las cosas que a veces me planteo es si yo tuviese una enfermedad mental... ¿Cuál sería?... Ignoro si los demás os lo preguntáis alguna vez, pero yo, a veces, me lo he planteado (tal vez sea una pista, ahora que lo pienso).
El caso es que resulta que entre los ahí reunidos había un estudiante de último año de psicología y, después de un buen rato de charla aproximadamente académica, empecé a contar cosas que mí me llegan a parecer raras de mí misma (eso da como miedito, ¿no?).
Una de ellas es verme reflejada en algunas cosas con el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible (gran película, por cierto). Odio no poder andar en línea recta por la calle, siguiendo la misma línea de baldosas, aunque mucho menos que pisar las cruces entre losas grandes o no poder evitar un determinado color en un suelo tipo ajedrez (y más aún si las baldosas son de entre 30 y 45 centímetros; esas me pueden).
Pero casi más raro que eso es mi tendencia a fijarme en las líneas (no sé; el embaldosado de la habitación, o las esquinas de una mesa, por ejemplo). Las horizontales más que las verticales. No puedo evitar imaginarme una proyección en la que se convierten en planos, y a continuación imaginar en qué plano me atravesarían a mí.
Ahí los demás ya me miraban algo rarito (sólo un poco), pero lo mejor vino cuando el psicólogo-en-ciernes me preguntó qué tal dormía y si me despertaba. La respuesta a la primera pregunta, apreciados lectores, supongo que será por todos conocida; tengo problemas de sueño. La segunda dio mucho más de sí; es cierto, a veces me despierto en plena noche. Me despierto de muchas maneras, pero la más recurrente es al poco de haberme ido a dormir. Me levanto con un susto terrible, con una inimaginable sensación de miedo, incorporándome rapidísimo y con el corazón desbocado. Recuerdo una sensación de pánico, pero no a qué se debía. Me ha pasado desde siempre, y yo creía que eso era lo más normal del mundo. Y el otro día voy y me entero que no.
Resulta ser que a eso se le llama terrores nocturnos, y que es raro que suceda en la vida adulta. No son pesadillas; es otra cosa distinta que se suele dar en las primeras fases del sueño y sí; parece que es normal que no se recuerde el motivo de tanto miedo, y que luego no resulte muy complicado volver a dormir.
Total; estas son algunas de las cosas que conté aquella noche en aquella mesa. Espero que no os parezcan demasiado... raras

20.2.06

Febrero

El mes de febrero acostumbra a pillarme desprevenida, como a traspiés. Queda justo entre enero (el mes de la cuesta, el que estrena el año, el de los exámenes y los regalos de reyes) y marzo, en el que empieza a hacer calorcito y puedes verle las orejas a la Semana Santa.
Es un mes corto y anodino, como sin ganas. Está ahí porque había un hueco variable en el calendario y a alguien se le debió ocurrir que, bueno, algo había que hacer con él. Sí, alguien ha hecho un gran esfuerzo de Marketing para enmendar esa dejadez; este año pilla de refilón el carnaval (que es casi como si no le tocara) y le han colocado en el ombligo a San Valentín (supongo que si yo fuese El Corte Inglés adoraría febrero)... pero no, no me convence. Es corto e insípido, frío a veces, otras más templado (ni chicha ni moca, vaya).
Casi todos los meses me sugieren algo; todos tienen algo destacable, un carácter especial. Febrero sólo me da pereza. No sé por qué será.

15.2.06

Acelerando

Bien, llevo una serie indefinida de días con la curiosa sensación de que por fin las cosas van en la dirección y el sentido que quería. Ha costado, cierto, pero ahora es ya una realidad. Tan sólo falta que, aprovechando la inercia, le vaya dando un poco más de energía.


El trabajo va genial. Empiezo a tratar con clientes (tanto de la empresa como contactos míos) y la receptividad es casi inmejorable. En dos semanas he conseguido ponerme al nivel de poder sacarme algún certificado comercial de Cisco (barriendo con las expectativas) y los compañeros de trabajo se muestran cada día más simpáticos y acogedores. Cojonudo.


En el último semestre de la carrera he conseguido matricularme de los créditos exactos que necesito, incluyendo dos asignaturas de Psicología que me serán debidamente reconocidas cuando el año que viene empiece con dicha carrera. Cojonudo.


Las relaciones familiares pasan por un momento curiosamente tranquilo y amable. Lo que andaba de aquella manera ahora va razonablemente bien y lo que andaba mal ahora, al menos, no molesta. Cojonudo.


Mi marido es un sol, un Santo y un cachito de pan. Las cosas le van mejorando en el trabajo. Ahora me está esperando para poner una peli mientras cenamos. Cojonudo.


Tengo la agenda llena, pero llena de cosas que me apetece hacer y de gente con quien me apetece estar. Cojonudo.


Sí, parece una lista de la compra, pero como, por una vez, estoy convencida de que este es sólo el principio, quería enumerar los motivos por los que voy a adherirme con entusiasmo a la Cojonudología, que es tan buena idea que merecería ser mía. Hoy toca autoafirmación, y a quien no le guste... Que se joda.

8.2.06

Trantor

De vez en cuando me levanto por la mañana y me doy cuenta de que sigo siempre la misma dinámica, más o menos dormida, pero invariable e inevitable. Vivo entre moles de cemento, acero y cristal, sumida en un pantano de tecnología, víctima y partícipe de algo artificial y fascinante.
A veces miro una puesta de sol y me parece tan lejana que creo que carece de sentido, que es tan sólo un alarde (tal vez un anuncio) de cuanto queda más allá de esos colores vibrantes y chillones. Miro cómo la noche se acerca y me preparo de nuevo para salir al ruedo, con los mismos carteles, sumida en mis propias ilusiones que me devuelven al círculo una vez más... Ese círculo al que adoro, del que me siento parte, del que no podría prescindir.
Y son esas veces, cuando, hablando de futbol a la hora de comer o eligiendo el traje que voy a llevar mañana, siento que vivo en Trantor, un mundo con las horas contadas, aunque sean aún muchas. Y me siento libre en mi celda, con un capítulo de Enciclopedia por narrar... Ése capítulo que lleva mi nombre y el de quien ha elegido venir conmigo. Un capítulo que voy a llenar de historias de final feliz, que van a ser mi historia y mi legado. Voy a dejar por herencia la consciencia de que se puede ser feliz aunque cueste.

Muchas gracias, mi amor.

1.2.06

Leña al mono

Puesta al día:

Dos aprovados y dos notables son el balance de este semestre. Lo cierto es que tan sólo dudaba de cómo me había ido una de las pruebas de validación, pero en cuanto recibí las notas por SMS (sí, en la UOC son muy modernos) solté un suspiro de alivio como no os podáis imaginar. Lo dicho; de final de carrera :)


Primer día en el curro. Me han dado tanta caña que he acabado con agujetas mentales, pero lo han compensado con una gran dosis de sinceridad; mi jefe me ha dicho que era consciente de mis carencias formativas y que lo que le interesaba de mí era mi aCtitud y mi aPtitud, que es lo único que no puede enseñarme. El resto, según él, se aprende. Aunque me hayan dado mucha caña debo reconocer que me ha gustado; lo he pasado bien. Espero no decepcionarle a él ni a mí, porque el trabajo pinta de vicio.


HAciendo tiempo para poner a salvo mis flotas he encontrado este videoclip (Fatboy Slim Bushes) que hace tiempo que buscaba. Os lo recomiendo encarecidamente. Chicos; depilaos las ingles, que haremos un video impagable.

31.1.06

"Escurrialles"

Mañana empiezo en mi nuevo trabajo. Lo cierto es que me hace mucha ilusión y tengo grandes esperanzas, pero no puedo negar que me da mucha pereza. Sí, sé que suena raro, pero sucede que cada vez que empiezas en un trabajo nuevo debes adaptarte a los nuevos compañeros, los nuevos jefes, otra forma de hacer, otra gama de productos... Y eso requiere de mucha energía. Por suerte o por desgracia será mi tercera empresa en tres años. He destinado un montón de energía a cada uno de estos puestos, y llega un momento en el que me siento cansada y asqueada de tanto movimiento. Espero que esta vez valga la pena.



Mañana, también, sabré las notas del semestre pasado. Si todo va bien este que viene será el último semestre que hago de empresariales. Me quedan cuatro asignaturas y voy a ir a por ellas; a la yugular. Ayer me reí un montón con un mail de mi tutora en el que me decía que esto eran ya las "escurrialles" de la carrera (no sabría traducir esta palabra al castellano, pero viene a ser como los restos). Os aseguro que al leerlo se me puso la piel de gallina. En otro mail me mandaba las advertencias para que no haya ningún problema en conseguir la titulación en junio. A la que se despisten, con el papelote en la mano, voy a montar una fiesta sin precedentes.



A parte de esto todo sigue como siempre. He comprado un álbum de fotos, porque el otro día revisando el mío de pequeñilla, vi que las páginas se iban estropeando y las láminas de plástico rompiéndose. En momentos como este te das cuenta de que los años van pasando y que, de una forma inocente, empiezas a contar por lustros. Irreparabili tempus fugit, que dicen... A lo que yo respondería que me quiten lo bailao.

20.1.06

¿Desea dominar el mundo ahora?



No, megalomanías las justas. Pero sí es cierto que me siento especialmente bien por una serie de motivos.

En primer lugar ¡tengo trabajo nuevo!. Es un puesto que me hacía mucha ilusión en una empresa bastante grande y con buenas perspectivas, además de con un horario más cómodo (será el primer sitio en el que no tengo que trabajar los viernes por la tarde y con jornada intensiva en verano) y para colmo, bastante bien remunerado. Va a ser especiamente duro, lo sé, pero creo que puedo afrontarlo. Al fin y al cabo es bien sabido que me va el cuero.

Además mañana mismo termino con los exámenes. El que me falta es de inglés, por lo que ni me he preparado. Y si todo va bien, en un semestre más finiquito de una vez la carrera.

Por si fuera poco cada vez me descubro un poco más enamorada de mi marido. Casi nueve años juntos y aún es capaz de sorprenderme con una tontería nueva que me hace reir, con un detallito al final del día o mostrándome todo su apoyo en las mil y una empresas en las que me meto. Este hombre vale un imperio pero, señoras, está casado. Conmigo, además. En el fondo casi no me lo creo.

Cada vez me siento un poco mejor y sí, tengo la impresión de poder comerme el mundo para merendar. Es de aquellas veces que parece que la vida te lance un guiño. Y he estado ahí para recogerlo. Y, además, pienso explotarlo.

11.1.06

Teletipos; Enero

Ha empezado el 2006. Seguro que esta primicia os deja desconcertados, pero voy a superarla.
Estoy de exámenes. Los días 14 y 21 del presente me examino de las asignaturas que llevo este semestre y, si todo sale bien, en junio haré los últimos exámenes de empresariales. Sinceramente, y en confianza, os diré que tengo unas ganas locas de terminar, porque mi determinación es grande, pero empiezo a estar ya muy cansada.
He pasado un fin de año genial. He estrenado 2006 con mi marido y con unos amigos en una fiesta íntima y tranquila, y me ha gustado mucho. Será que me estoy haciendo mayor, pero cada vez aprecio más la buena compañía y un ambiente propicio para disfrutarla.
Con un grupo de gentuza hemos decidido que, en cuanto nos lo podamos permitir, haremos una incursión a Madrid. Espero que sea pronto; me apetece mucho.
... Y poco más. Bueno, eso es mentira; hay un montón de cosas que me gustaría escribir, pero mis apuntes de Sistema Fiscal me miran acusadores desde aquí abajo. No veas cómo intimidan, los cabrones...

26.12.05

Diciembre 2005

Últimamente los diciembres se me hacen duros. Al fin y al cabo son como las últimas horas del día, en las que haces revisión de lo que has hecho y lo que debes hacer al día siguiente, o los domingos. No sé si conocéis aquélla canción de "Counting Crows", A long December. Me recuerda al diciembre en el que murió mi abuelo, el que hizo que los diciembres empezaran a cambiar para mí. Por estas fechas no puedo evitar escucharla y pegarme una buena llantina, de esas absolutamente terapéuticas.
Y, a pesar de todo, me gustan estas fiestas. Me producen una sensación cálida de cansancio y reflexión, de alegría cuando me encuentro con gente a quien casi no veo en todo el año, de tristeza cuando pienso en lo que he dejado atrás.
Este año ha sido duro. Para el mundo en general (por las desgracias que nosotros o el propio mundo provoca) y para mí en particular. Queda muy egoísta pensar así, pero creo que en el fondo nadie puede evitar ver el mundo desde su propio entorno y, de vez en cuando, está bien mirarse el ombligo.
Tengo grandes esperanzas respecto al 2006. Sé que es una tontería pensar que en una determinada fecha las cosas van a cambiar porque sí, como si se accionara un interruptor ajeno a nosotros sin que tuviesemos que intervenir para nada, pero no es más que otra forma de confiar en el cambio que se produce de forma constante dentro de cada uno. Qué queréis, cada cual hace sus propios propósitos para el año nuevo... El mío es cambiar mi suerte (por llamarlo de alguna manera). Y es mi propósito porque creo firmemente que puedo hacer mucho al respecto, y pienso ponerme manos a la obra desde ya. Sí, también pienso escribir aquí más a menudo.


Sé que soy una mal educada y no me he dedicado a desear a mis amigos y conocidos felices fiestas y tal... Supongo que me perdonaréis porque sabéis que mi deseo es que lo paséis en grande todos los días del año, no solo por estas fechas. Así que daos todos por felicitados. Espero que lo paséis en grande, de todo corazón.

14.12.05

Diez palabras

Cualquier aficionado a la lectura caerá en la cuenta de que hay palabras bonitas por lo que significan, por lo que transmiten. Y hay palabras bonitas por cómo suenan, por su musicalidad, por su ritmo. He localizado un blog donde intentan encontrar las diez palabras más bonitas del castellano. Me quedo con las de José Donoso, pero voy a buscar las mías. Será por palabras...

7.12.05

nur.es

La noticia del día es que hoy me han confirmado que he registrado con éxito el dominio nur.es. Así que, en cuanto me aclare sobre cómo hacer cuatro cosas, es posible que haga unos cuantos cambios.
Tengo la intención de mantener este blog pero, vamos, que algo más podré hacer.
Fíjate, estoy contenta.

2.12.05

Y ahora... ¿A qué te dedicas?

Pues a vivir. A aprender a ser consciente de dónde estoy y a dónde quiero ir. A tomarme las cosas de otra manera. A hablar menos y a escuchar más. A intentar encontrar los perfumes de diciembre. A redescubrir la sonrisa sincera.
Pero, sobre todo, a darme cuenta de todo lo que tengo y a aproximarme a la idea de que lo he conseguido yo y que, si lo tengo, es porque me lo merezco.
Todo este tiempo, aunque no remunerado, va a ser productivo. Eso sí; hacia dentro, no tiene por qué serlo hacia fuera. Como si cultivara mis propios jardines colgantes en un patio de luces.
Mi marido me dijo el otro día que mis ojos brillan. Me temo que es sólo el principio.

29.11.05

La Kelly

Uno de los escasos lujos que hace una buena temporada que mi marido y yo nos permitíamos era tener una Kelly (en mi casa, de forma cariñosa, nunca despectiva, siempre hablábamos de la Kelly; la ke-limpia, porque él nunca se acordaba de su nombre), y hoy me ha tocado decirle "hasta luego".
Para quienes me conocéis no es ningún secreto que soy desordenada y odio las tareas de casa en todas las vertientes que impliquen detergentes, escobas o aspiradores y/o plancha. Sí, me encanta cocinar, pero de los platos sucios... que se ocupe otro.
Pero no se puede negar la evidencia, y hoy por hoy es evidente que yo estoy bastante tiempo en casa y que ese lujo nos sale por un pico a final de mes por lo que, entre lagrimones como melones (siempre que he podido he intentado ayudar a esta chica) hoy nos hemos dicho "hasta luego".
Lo que me fastidia es pensar que, de rebote, mi ex-jefe ha conseguido que no sea yo la única que se quede sin trabajo. Bueno; eso y la perspectiva de ser yo quien, durante una temporada, apechugue con la limpieza en casa...

21.11.05

Ligera

Hoy he ido a la oficina a recoger mis bártulos. Parece mentira la cantidad de cosas que soy capaz de dejar a mi paso por los sitios; desde tazas para las infusiones a un cepillo de dientes, pasando por materiales de la universidad del semestre pasado, revistas, y muchos etcéteras. En realidad, podría haberme ido sin recoger más que la PALM y el clasificador de tarjetas pero, no sé, supongo que necesitaba cerrar ese capítulo. Hay veces que todas estas cosas, tan mundanas pero a la vez tan simbólicas, sirven para poner un necesario punto final.
Me he despedido de los compañeros, me he ido con uno (más colega que compañero) a tomar un café, y he tomado el metro cargada hasta los dientes.
Y mientras me movía por el subsuelo me he dado cuenta de que en realidad no estaba apesadumbrada, si no que me sentía absurdamente ligera, presa de esa sensación de que todo iba bien, y que iba a ir mejor. Tal vez resulte raro en mi situación, pero no estoy triste. Tal vez necesitaba girar página.

15.11.05

Teletipos

Llevo una semana sin postear y no se ha acabado el mundo. Eso, a priori son muy buenas noticias, pero luego me fijo en que las calles empiezan a estar sembradas de adornos de navidad, y que la fina llovizna se deposita como escarcha en las aceras. ¡Qué deprisa pasa el tiempo!. Ya hace un año de mi boda, un año de mi luna de miel.


Como celebración de nuestro primer aniversario de bodas mis padres nos han regalado a mi señor marido y a mí una estancia de fin de semana (dos días pensión completa) con entradas para Magma con dos tratamientos para cada uno... Y han elegido para mí el "DELUX XOCOLAT", es decir, ¡un baño en chocolate!. ¡Casi no puedo esperar a que llegue!. Sí, prometo hacer fotos... Lo que no sé si haré será colgarlas XD


Y sigo dándole a la bisutería como terapia. Una de mis últimas ideas de bombero ha sido cubrirme el movil con brillantitos de Swarovski. Sí, lo sé, suena a horterada devastadora, pero es tan absolutamente kistch que mola mucho. En cuanto pueda, le hago una fotillo :)


A parte de esto, con el tema trabajo, sigo prácticamente igual, solo que con una semana menos. Lo cierto es que ahora tampoco me apetece mucho pensar en ello, simplemente espero a ver si lo sembrado empieza a dar frutos.


Por lo demás, semana ajetreada en cuanto a la vida social, a la académica, etcétera etcétera. No, si lo que es aburrirme...

7.11.05

Paradojas

Paradoja 1
Tengo los dientes sensibles y, sin embargo, cuando pido un refresco y me lo sirven con hielo, no puedo evitar acabar la bebida lo antes posible para comérmelo. Siempre me ha atraído la idea de poder masticar agua.



Paradoja 2
Me resulta terriblemente curioso el concepto de "bloqueo emocional". Hay ocasiones en las que necesito imperiosamente a alguien que me empuje a reír a carcajadas o a llorar a mares y, a pesar de que sé que soy la única que puede hacerlo, no sé decidirme antre ambos extremos.

29.10.05

La taza

Esta mañana he ido a la cocina de la oficina para hacer unas cuantas llamadas. Necesitaba estar un poco tranquila**. Mientras lo intentaba, me he quedado mirando una taza de café lleva de agua que estaba en la pica. Era lo único que quedaba por lavar. Debía de haber algún tipo de vibración en el edificio (igual la provocaba yo misma desgastando las baldosas con mis pasos), porque el agua vibraba ligeramente, provocando una serie de ondas concéntricas que se movían tan rápido que parecían quedarse quietas. Y, entre onda y onda, se reflejaba el cielo azul que podía verse a través de la ventana. Eso me ha arrancado una sonrisa. En el fondo las cosas más sencillas pueden ser las más bellas.



** Esta mañana he estado hablando con mi jefe. El día 21 vence mi contrato, y no van a renovarlo. Me han dado mucho tiempo y muchas facilidades, porque dicen estar muy contentos con mi trabajo, y encantados conmigo a nivel personal (quién lo hubiese dicho), pero el dueño de la empresa sólo ve números, y los números no han salido. Es curioso, pero tengo la certeza de que en dos meses las cuentas saldrán distintas.
Ellos mismos me han puesto en contacto con gente a quienes parezco interesarles, incluso a estrechos colaboradores de la empresa, a quienes les han hablado maravillas de mí, y hasta el día 21 puedo moverme a mis anchas para ir a cualquier entrevista. De hecho, al cabo de cinco horas, ya tenía concertadas tres, con buenas perspectivas.
Si he de ser franca, me he sentido relajada, más en paz. No me gustan las incertezas, y esto me quitaba el sueño (literalmente).
Dicen que se puede ver una calamidad en cada oportunidad o una oportunidad en cada calamidad. Yo voy a luchar para hacer mía la segunda opción y, mientras, disfrutar de esta paz de espíritu de sentirme libre y amada desde la distancia. Sí, las cosas más sencillas pueden ser las más bellas.

27.10.05

Oh!

Acabo de coger un caramelo de color amarillo. Le he quitado el envoltorio y me lo he llevado a la boca. Me ha sorprendido el sabor de plátano, cuando yo esperaba el del limón.



Es curioso como hay veces que nos llevamos sorpresas por dar cosas por hechas.

26.10.05

Al andar se hace camino

Me fastidia profundamente no saber abandonar de vez en cuando la visión de conjunto.
Me explico; tengo una tendencia natural a necesitar algún tipo de orden, de objetivo, un punto hacia el que mirar para saber hacia donde avanzo. Pero hay veces en la vida en los que esto no es fácil en absoluto, y pese a que sepas claramente dónde estás, es casi imposible averiguar hacia dónde te diriges.
Entonces llega el momento de andar, de seguir yendo hacia delante sin un rumbo fijo, simplemente poner un pié delante del otro y no deneterte, sólo hasta poder otear qué hay al cabo de la curva y tomar de nuevo referencia.
Pero eso me cuesta enormemente, y me angustia, aunque sé que es una absoluta gilipollez.



Hay veces en las que vale la pena disfrutar del paseo sin más, olvidarte de lo que dejaste por hacer o de lo que deberías haber hecho. Hay veces que pensar en el camino de las montañas pierde sentido cuando disfrutas de un paseo por la playa. Hay veces en las que, simplemente, toca esperar a que las cosas pasen, que los caminos se vayan haciendo más cortos bajo los propios pasos.
Es la aventura de aprender a tener paciencia.

24.10.05

Un circo de tres pistas

Sí señores, últimamente mi vida anda hecha un circo de tres pistas.
Sucede como en las actuaciones, que parecen larguísimas pero se hacen cortas, igual que parece que viva en el día de la marmota, siguiendo siempre con la misma rutina, que de vez en cuando se ve transtornada por algún hecho que me hace darme cuanta de lo rápido que está pasando el tiempo en realidad.
A veces me siento pallaso, tigre o elefante, y no siempre en el orden que venía en el programa.
Lo más curioso de todo es que al ser a la vez público y espectáculo, veo las cosas fáciles aunque sé que hacerlas es muy complicado, y no acabo de decidir si el show de hoy ha sido de mi agrado o no, ni si me ha quedado bien o ha sido un desastre.
Es lo que tiene tener la cabeza hecha una carpa de luces y colorines.

18.10.05

Deus ex machina

No sé si alguna vez habéis tenido la sensación de que, en algún plano paralelo, se ha debido desatascar un engranaje y que, de resultas de ello, en vuestra propia realidad, las cosas suceden (y se suceden) y empiezan a encajar en su sitio de forma sutil pero inequívoca, como los cristalitos de sílice en un reloj de arena.
A mí me ha sucedido esta tarde, después de comer con unos amigos. He vuelto a la oficina y el jefe se ha acercado a mi mesa para pedirme unos gráficos que creía que iban a ser muy complicados pero que, como por arte de magia, he tenido hechos (y puestos en mono) en tan sólo 20 minutos. Al cabo de un momento, me ha llamado un caballero a quien le estaba preparando una oferta, contándome que su jefe ha revisado las inversiones y ha decidido que el presupuesto de IT para el año que viene era muy bajo, y que pidiera más cosas. Me ha pedido que mañana a las 9 le haga llegar unos precios para que el jefe pueda autorizar el presupuesto antes de volver a Francia. La chica de compras me ha asegurado que esta tarde lo tendría todo, así que con que mañana vaya un poco antes a la oficina y arregle el proyecto tengo más que de sobras.
Luego han seguido más cositas pequeñas, y la sensación se ha ido diluyendo, pero seguís sintiendo esa curiosa incerteza sobre si, realmente, ha llegado el momento del cambio, del giro, el momento en el que las cosas empiezan a fluir y el camino se hace más cuesta abajo.
Mañana veré si realmente se ha tratado de un espejismo, pero esta noche pienso irme a dormir con la cálida y reconfortante sensación de que, tal vez, las aguas de mi vida laboral están empezando a fluir por su cauce.
Es maravilloso cuando a veces, sin explicación aparente, las cosas funcionan. Deus ex machina.

17.10.05

Propósitos

Después de un fin de semana de reflexión, introspección y firmes propósitos he llegado a una determinación. Yo a los bordes me los meriendo. He empezado esta mañana repartiendo leña, haciendo notar que mis proyectos siempre andan retrasados y que mis clientes nunca están informados. Y mentalmente tarareo una canción... Queda mal decirlo, pero a tomar por culo.



No vine aquí para hacer amigos
pero sabes que siempre puedes
contar conmigo.
Dicen de mí que
soy un tanto animal,
pero en el fondo
soy un sentimental.
Mi familia no son gente normal,
de otra época y corte moral
q resuelven sus problemas
de forma natural,
para qué discutir si
puedes pelear.
Dame una sonrisa de complicidad,
toda tu vida se detendrá,
nada será lo mismo, nada será igual
ya sabes feo, fuerte y formal.
En el calor de la noche
a plena luz del día
siempre dispuesto para alegrarte el día,
hombre de bien a carta cabal,
y como el duque feo, fuerte y formal.
Mi fama me precederá
hasta el infinito y más allá
y vive dios que escrito está si te doy mi palabra no se romperá.
No vine aquí para hacer amigos
pero sabes que siempre puedes
contar conmigo.
Dicen de mí que
soy un tanto animal,
pero en el fondo
soy un sentimental.
Dame una sonrisa de complicidad,
toda tu vida se detendrá,
nada será lo mismo nada será igual
ya sabes feo, fuerte y formal.
En el calor de la noche
a plena luz del día
siempre dispuesto para alegrarte el día
hombre de bien a carta cabal,
y como el duque feo, fuerte y formal.



Loquillo y los trogloditas, feo, fuerte y formal

13.10.05

G y L, o cosas que quedan fuera de mi alcance.

Es verdad como a veces las grandes verdades caben en pocas palabras. Otra cosa muy distinta es que si se entregan así, en píldoras, casi casi no curan. Pongamos por ejemplo:


Versión corta. Hoy he tenido un mal día. ¿fácil, no?


Va, ahora la de revolcarse en el fango. Estoy resfriada y casi afónica. Hace algunas noches que me despierto de madrugada, crispada de nervios y de rabia, y me cuesta un par de horas volverme a dormir. Al día siguiente no soy nadie. No sé qué habría dado por no tener que salir de casa; llovía y mi moto está casi sin gasolina. Me armo de valor, subo en el cacharrillo y llego casi del tirón al trabajo.


Me tomo un cafetito sola antes de entrar a la oficina. Rezo para que el ascensor no esté estropeado (hoy no lo está). Llego a la oficina y resulta que, con las lluvias de ayer, la mitad del yeso del techo del local se ha venido abajo. Todo está húmedo y huele a moho. Hay despachos prácticamente intransitables. Mi zona está bien, pero me piden que me ponga un momento en centralita mientras se aclaran con el tema de los seguros. Lo hago gustosa. Al cabo de un rato cambian de opinión y deciden que es mejor que me coloco en mi sitio para no molestar ahi en medio. Lo hago sin rechistar. No tengo red ni teléfono.


Aviso a uno de los técnicos para que revise qué pasa con mi equipo, y el jefe me dice que aproveche para ir a tomar un café. Lo hago encantada y le propongo a una compañera que baje conmigo. Tarda más de media hora, pero al final baja.


Nos sentamos a la mesa y pedimos. Empezamos una charla intranscendente. Llama otro compañero, dice que se apunta. Cuando llega, ambos pasan a ignorarme de la forma más descarada del mundo. Les digo que me voy. Me dicen que vale.
Paso por la farmacia y compro algo para el cuello. Joder, yo debería estar en casa.

Subo a la oficina y me cruzo con los técnicos que me dicen que todo lo mío funciona bien. Me siento en mi puesto y resulta que no funciona nada. Estoy nervisa, me voy a trabajar a la máquina de un compañero. No tiene los permisos ni es software que necesito. Mierda.


Sigo vagando por el despacho, decido mirar el correo personal. Ninguna sorpresa (claro). Hay un mamón que no me envía unos precios que necesito. Le pido a una compañera que le llame. Le jura que antes de acabar el día los tiene. Gilipollas. Parece que mi PC por fin funciona. Me pongo a redactar proyectos. Así hasta las 13:50, hora a la que decido irme. Antes de cruzar la puerta, me pongo a ayudar a las compañeras a vaciar su despacho. Es que soy imbécil.


Voy a comer con dos amigos que intentan animarme. Están seguros de que mi estado de ánimo (decaimiento y bandera blanca) es transitorio, y que en realidad puedo merendarme el mundo. Y yo, incapaz de fundirme el flan. Vuelta puntualísima al trabajo. Están entrevistando a una chica. Nadie me habla, tengo la sensación de ser transparente. Vegeto un rato ente la pantalla reteniendo las náuseas. Consigo no devolver, pero tengo que ponerme la chaqueta.


Acabo de redactar los proyectos y se los mando al jefe para revisión. Los retoco y se los vuelvo a mandar. Envío otro mail preguntando por los precios. Salen la entrevistada, el jefe y una de las chicas. Les oigo ponerse a reir. Pasan por delante de mi mesa sin siquiera mirarme. Se van a fumar. Espero pacientemente aque alguien me llame para presentarme a la chiquilla, cosa que no se produce. Envío un mensaje instantaneo a una de las chicas preguntando jovialmente "¿Tenemos chica nueva en la oficina?". Silencio sepulcral. Me acerco a la sala de fumadores para preguntar lo que nadie me responde por mail. Todos apagan sus cigarros y me dan largas. Me quedo con cara de pasmarote en la cocina hasta que oigo como las chicas rien a carcajadas. Me dirijo a mi sitio mientras todas me miran. Oigo un "luego te miro eso". "No te preocupes, cuando puedas", respondo.


Me siento en mi sitio y contengo las ganas de llorar (que se han sumado a las nauseas).


Estoy enferma, sola y encadenada a esta silla, en las antípodas de las risas y de la gente. No recuerdo haber matado al padre de ninguno de ellos, ni haberles dicho inconveniencia alguna. Sólo recuerdo a un buen amigo diciéndome este mediodía "será que te lo buscas". Sin afán de patetismo alguno; sólo pretendo entender qué puede haber pasado.


Días como hoy habría que poder saltárselos o, cuando menos, quedarse simplemente en unas pocas palabras.

6.10.05

Mis 100 pasos

Hace unos días, flotando de blog en blog, fui a parar a 100 pasos, que propone el reto de describirse a uno mismo en 100 pasos. Bien; tal vez no sea suficiente para conocerme, pero igual sus podéis hacer una idea...



1. Mi nombre es Victòria. En realidad, se trata del primer regalo que me hicieron.

2. Mi nick también es un regalo. Significa luz.

3. La familia que me tocó la forman mi padre, mi madre, y mis hermanos menores (ella tiene un año y tres meses menos que yo, él tiene trece).

4. Estoy casada con un hombre increíble, que me hace inmensamente feliz. Él es la familia que he elegido.

5. Tengo 26 años; soy mayor para algunas cosas y joven para según qué otras, pero me siento en la flor de la vida.

6. Hace casi un año y medio que adopté un gato de color caramelo y blanco. Parece un peluche y nos queremos mucho.

7. Mido 1’78 y peso más de 80 Kgs. Con esta misma altura he oscilado de los 63 a los 90 Kgs.

8. No me gusta que me cueste tanto encontrar ropa, pero me siento a gusto con mi cuerpo.

9. Me aburre verme siempre igual, por eso ando siempre haciéndome destrozos en el pelo. El mío natural es liso y castaño oscuro, pero lo he llevado de todos los colores, largo, corto, rizado y con trenzas. Ahora lo llevo largo, liso y rojo (el color que más me gusta). Y adoro a mi peluquero, que hace lo que le da la gana con él.

10. Tengo la piel muy suave y delicada, de color aceituna. Cuando tomo el sol me pongo muy morena, y cuando hace tiempo que no lo hago me veo amarillenta. Qué queréis, nací para la vida contemplativa en el trópico.

11. Mi piel y mi pelo son, además, muy secos. No debería ducharme a diario (como mucho cada dos días, y el dermatólogo opina que eso ya es demasiado) porque la piel se me cae a tiras y el pelo se me rompe. Sin embargo acostumbro a hacerlo, sobre todo en verano. Nadie se extraña de que en verano tengas la piel reseca y el pelo hecho un estropajo.

12. El color de mis ojos es entre verde y marrón. Mi marido dice que son color ápeiron, que según Anaximandro era la materia indefinida de la que está formada el universo. ¿Cómo no iba a casarme con este hombre?

13. Tengo pocas pecas y ningún lunar. Sólo una mancha de nacimiento en la axila derecha.

14. En cambio tengo un montón de cicatrices; en la cara, en el codo, debajo de la barriga y en las piernas. Más de una en casi cada sitio.

15. También llevo varios piercings y un tatuaje.

16. Un recuerdo que jamás se me borrará de la cabeza es el último beso que le di a mi abuelo. Él ya estaba muerto, en el tanatorio de Sancho de Ávila. Le sacaron por la parte de atrás de la sala de vela para arreglarle el traje y pedí estar un momento a solas con él. Le besé en la frente y acaricié su pelo, mientras le decía que le echaría de menos. Fue un bello adiós. Creo que nunca olvidaré el color de sus ojos.

17. Nunca he sido buena alumna. Odiaba sobre todo el latín y la historia. De hecho, siguen sin gustarme más que en términos conceptuales.

18. Fui a tres coles de EGB, dos de ellos de monjas.

19. Estoy bautizada, he hecho la comunión, pero no la confirmación.

20. Recuerdo haber tenido mi primera y única crisis de fe sobre los 10 años. Desde entonces me declaro agnóstica convencida.

21. Sin embargo, recuerdo haber ido alguna vez a la iglesia en busca de consuelo espiritual. En aquél momento no obtuve respuesta, pero si Dios existe espero que tenga claro que pediré la hoja de reclamaciones.

22. Soy hipotensa y cuando ejercicio aeróbico o me meto en una sauna (o hammam, que me encanta) acostumbro a tener lipotimias. A pesar de eso he sido buena gimnasta y jugadora de voleibol.

23. De niña adoraba la gimnasia artística. Era especialmente buena en la barra de equilibrios, con las mazas y en las piruetas de suelo. El aro tampoco se me dio demasiado mal. Eso se acabó cuando empecé a pegar el estirón.

24. Al voleibol jugaba como colocadora hasta que un problema bastante gordo de capsulitis me apartó de la competición seria. Iba a ir a la selección de Cataluña, que es la cantera para la española.

25. Me gusta mucho el deporte de riesgo y las emociones fuertes aunque, cosas de la vida, lo más intenso físicamente que hago hoy por hoy de forma regular es la Danza del Vientre.

26. Llevo con la Danza del Vientre más de cinco años, casi ninguno de ellos enteros. Al principio (digamos los dos primeros años) disfrutaba mucho con ello, pero una vez aprendida la base es el momento de perfeccionar… Y eso es muy, muy duro.

27. Nunca conseguí aprender de memoria la tabla del ocho.

28. Adoro la lectura.

29. He descubierto tardíamente mi afición por la física.

30. Tengo un montón de recuerdos de mi infancia. De los físicos, me refiero. Peluches, figuritas, álbumes del cole y fotos.

31. De los otros guardo unos pocos, y creo que comentarlos llevaría otros 100 pasos ;)

32. Mi color favorito es el azul, pero me encantan el lila y el verde. De hecho, me gustan todos los colores.

33. Adoro el mundo del maquillaje y la cosmética. Estos inventos pueden hacer auténticos milagros…

34. No tengo carné de coche, voy por Barcelona con mi ciclomotor, y cuando toca ir fuera, siempre hay quien me lleve.

35. Tengo un Tiphoon lila. Su apariencia es única, porque la pinté yo. Y, oye, no quedó nada mal.

36. Adoro hacer manualidades. Bisutería, velas, pinturas, dibujos… Intento mimar mucho a la niña que llevo dentro.

37. Cuando era chiquitilla (os ahorraré la descripción del contecto), un amigo de mi padre me miró a los ojos y me dijo “el diamante es lo más duro de pulir”. Esa frase me hizo creer en el valor del esfuerzo.

38. Adoro el chocolate, las aceitunas y los pepinillos marca “la sota”.

39. Me encanta cocinar. Y no se me da nada mal.

40. El postre que he preparado y que ha tenido mayor éxito ha sido el pastel de chocolate con rosas escarchadas. Me siento muy orgullosa de él.

41. No soy buena aguantando piropos. Me hacen sentir incómoda.

42. Tengo muy pocos amigos, pero muchos conocidos.

43. Odio comer o cenar sola.

44. Por la mañana no soy nadie sin un café con leche y un Donut o cruasán.

45. Sólo me he enamorado una vez, y ha sido del que ahora es mi marido. De hecho, cuando evoco esa sensación, aún siento presión en el pecho y mariposas en el estómago.

46. Soy muy sensitiva. Tengo mucha memoria olfativa y me cuesta muy poco captar e identificar los olores.

47. Creo que no hay nada como el cálido contacto de piel contra piel.

48. Hace un año y poco que me he operado de la miopía. Sinceramente, es la mejor inversión que he hecho en mi vida.

49. Me encanta cantar, bailar y charlar con los amigos. Soy un animal social.

50. Me gustan mucho el marisco, la fruta y los dulces. La carne, en pequeñas cantidades y cuando me apetece.

51. Siento haberle roto el corazón a mi ex, pero él tampoco fue muy bueno conmigo.

52. Creo que mi película favorita es “El Cuervo”, no me cansaría de leer “sin noticias de Gurb” y, después de muchos años, puedo escuchar “Tears in heaven” de Eric Clapton sin llorar.

53. Adoro escuchar música. Cualquier cosa menos “el último de la fila” o máquina.

54. Me encanta beber vino (bueno, tampoco hago feos a vermouths o cervezas). Una de mis asignaturas pendientes es un curso de enología.

55. Me pirra la poesía.

56. Me encantan los animales, sobre todo los gatos. Me fascinan las serpientes. Una vez me dijeron que mi animal tótem es el conejo, que representa la fecundidad y el miedo. No creo en este tipo de cosas, pero no dejo de preguntarme si en realidad no me representa o es que no quiero verme representada en él.

57. Casi no tengo miedos, pero los gritos me paralizaban hasta que descubrí por qué.

58. Tengo muy poca fé en mí.

59. No me gusta que se metan con alguien a quien aprecio, pero soy muy crítica. Tanto con quienes quiero como con la gente a quien no tengo cariño. Sobre todo, soy dura conmigo misma.

60. No sé besar de verdad si no es con todo el cuerpo.

61. Me encanta hablar. Creo que soy buena conversadora.

62. Soy de la opinión que todo el mundo tiene secretos y que eso, en realidad, es lo que nos hace interesantes.

63. Lloro con algunas pelis, con algunos libros o con algunas canciones. Pero para llorar de verdad; de pena, de dolor, de rabia… de algo mío de verdad, prefiero estar sola. Y lo cierto es que me cuesta mucho.

64. No me incomoda dar el primer paso en una relación con un hombre. Una vez dejé pasar una oportunidad con un hombre que me gustaba mucho. Tal vez me preguntaré el resto de mi vida qué habría podido pasar, y tomé la decisión de queso no volvería a sucederme.

65. Nunca me han dado calabazas; dudo sobre si eso es bueno o malo.

66. Yo sí he jugado al Strip Poker.

67. Nunca he consumido drogas ilegales.

68. Se me da bien tratar con gente mayor que yo. Estoy acostumbrada a ser la bollicao de cualquier sitio donde vaya.

69. No soy fácil. Consolaos; soy consciente de que a veces no me entiendo ni yo, no puedo esperar que los demás lo hagáis.

70. Me gustaría ser elegante. Me considero un completo desastre.

71. No me gusta llegar tarde, aunque últimamente siempre ando justa de tiempo.

72. Odio madrugar y tengo un despertar terrible.

73. Me encanta sentirme a gusto en casa; en cuanto entré en el piso donde vivo ahora con mi marido, lo primero que hicimos fue pintar las paredes de color (aunque él no lo veía muy claro), y ahora he conseguido cambiar un mueble que odiaba por una librería.

74. No puedo evitar marearme cuando voy en barco, pero estoy inmunizada con los viajes en avión.

75. Mi instinto maternal está absolutamente aletargado (y espero que siga así al menos hasta los 30).

76. Me preocupa mucho llegar a ser buena madre, aunque estoy seguro que mi marido será un padrazo. Eso me reconforta.

77. He pasado por una depresión, tomado ansiolíticos y somníferos y visitado a más de un psicólogo. Y no tengo ningún problema en reconocerlo.

78. Colecciono perfumes en miniatura, pero jamás los compro. Antes me los regalaban en la perfumería a donde iba con mi abuela. Hoy conseguirlos es sólo cuestión de dinero, y eso tiene poco encanto.

79. No me considero persona de gran cultura, mi educación ha sido más bien escasilla. Pero diría que mi mayor afición es aprender, y lo hago rápido.

80. Me encanta el olor de las fresas y la canela, y el sabor de la cereza picota.

81. Adoro las librerías y papelerías. Tengo que hacer firmes propósitos para no dejarme en ellas la nómina.

82. Me encantan las joyas de todo tipo, pero casi nunca llevo pendientes (los pierdo poniéndome y quitándome el casco).

83. Uso zapatos de la talla 42, lo que complica bastante el hecho de ir bien calzada.

84. No me imagino mi vida sin ADSL.

85. En mi familia ha habido chamanes y curanderos, y casi todas las mujeres tienen especial habilidad con los masajes y esas cosas. Bueno, mi abuela no. Ella sólo dice que ve a gente que no está ahí.

86. He coleccionado minerales.

87. Me costó más de dos años decidirme a hacer el test para entrar en MENSA. Ahora me apunto a un bombardeo.

88. Puedo levantar a voluntad la ceja derecha; la izquierda sólo la enarco de forma inconsciente cuando estoy cabreada.

89. Soy hiperlaxa.

90. No me gustan las tareas de casa, pero cuando me pongo no sé parar hasta que considero que todo está a mi gusto, y yo estoy hacha caldito.

91. He pasado un año terrible, pero ahora estoy más tranquila y en paz conmigo misma.

92. Sólo llevo falda cuando me arreglo, no me acostumbro a llevarlas para diario.

93. Tengo la sangre mucho más fría de lo que parece, no me altero con facilidad.

94. Sin embargo, de vez en cuando y sin razón aparente, tengo taquicardias.

95. Me pone muy nerviosa ver que alguien mueve de forma constante las piernas estando sentado, sobre todo si habla conmigo o está a mi lado.

96. En mis enlaces “Favoritos” no falta jamás el del DRAE ni un traductor a cuantos más idiomas mejor.

97. No me gusta el curry ni la mayor parte de embutidos.

98. Tengo muchas cosquillas.

99. Muchas veces me siento sola…

100. … y me encanta salir del error en buena compañía.

4.10.05

Las palabras caducan.

Es cierto; las palabras tienen una caducidad.
Y el problema, en realidad, no es ése, sino que no llevan la fecha impresa.
Las promesas caducan, igual que las palabras de amor, de odio, o incluso las de indeferencia.
Es por eso que no me fío de las frases, que no son más que un conjunto de palabras que, tarde o temprano, caducarán.
Una mirada, un apretón de manos, un beso, o una palmada en la espalda pueden ser efímeros, quedar atrás. Pero aunque no lo quieras, se enquistan en la memoria que tenemos en la piel (porque la piel tiene memoria) y éso es algo que nunca, nadie, jamás, puede robarnos. Aunque hayan sido mentira.

29.9.05

Ying-yang

Convergente o divergente, cóncavo o convexo, inductivo o deductivo, plano o esférico. Hay veces que las cosas que más sorprenden son las que contrastan de forma natural, que no podrían entenderse de otra manera, que son las dos caras de una misma moneda.
Cada uno de nosotros somos así; podemos actuar de formas absolutamente contrapuestas en cada momento, y elegimos un camino. Entonces me pregunto... ¿Por qué la gente no elige ser como quiere? Todos tenemos limitaciones, claro, pero hay aspectos básicos del carácter que podemos dominar o reconducir.
Hoy me he levantado triste y agotada, y he decidido que no me apetecía pasar el día así. Me he puesto a prueba, y he cambiado la rábia por melancolía, y la acidez por dulzura. Y el día ha cambiado conmigo. Hasta parece que sale el sol.
Tal vez, en realidad, no sea posible. Pero creer que puedo hacer que las cosas sucedan me hace sentirme más dueña de mi vida.

26.9.05

Coco

Lo que tenía que haber sido un plácido y relajante fin de semana en Andorra ha resultado ser lo peor que os podáis echar a la cara para los nervios. Y es que ¿a quién se le ocurriría buscar reposo en un centro comercial la vigilia de Reyes a media tarde?. Pues a mí, que tengo ideas de bombero. Lo que he sacado en claro es que mi chico (marido, ¡es marido!) es capaz de alegrarme el día más torcido, y que para eso no es necesario irse a un lugar entre las montañas al otro lado de un millón de curvas.
Otra cosa para partirse de la risa; el Hotel. Señoras y señores, si desean hospedarse en un cinco estrellas en "el pais dels pirineus", ni se les ocurra mirar el Plaza. Habitaciones pequeñas, de techo bajo, los baños rotos... Tuvimos que pedir el cambio de habitación porque cuando, al llegar intentamos ir al servicio casi nos desnucamos con el puñetero abuhardillamiento. Y el siguiente baño tampoco era ninguna maravilla, la verdad (sólo te podías sentar de lado... con lo incómodo que es eso), pero no me voy a poner pesadita con los detalles. Eso sí, me hierve la sangre...
Cosas positivas de estos días; comer chocolate, ver la tele, media hora (sólo media hora, antes de que llegase una infernal marabunta de gente) de baño tranquilo en Caldea, la compañía de mi marido (¿Ves? ¡¡lo has hecho!!), unas bambas, un bolsito y una camiseta de Coco.





Sí, Coco, uno de los iconos televisivos de mi infancia, y uno de los pocos que nunca me hizo llorar. Porque yo he lagrimeado por Heidi, por Bambi (vale, por su madre más aún), por los Gnomos... Hasta el personaje de Frankenstein de "La Bola de Cristal" me hizo llorar una vez porque se sentía muy solo.
Pero Coco no; Coco siempre contaba cosas; explicaba e ilustraba, nunca mostraba crudas realidades de ningún tipo. Así que hoy llevo en el pecho este homenaje mío a la ilustración de la infancia sin lágrimas... Y pobre de quien se ría de mi Coco. Que lo sepáis.

22.9.05

Peace in my mind

Viendo cómo ha ido esta semanita, creo que puedo irme olvidando de postear a diario. La verdad es que he ido de cráneo, casi sin darme cuenta de que los días empezaban y se agotaban y se sucedían.
A pesar de que no sepa reflejarlo en el blog, no considero que eso sea malo... Pero debo encontrar nuevas formas de administrar mi tiempo, o la universidad lo pagará.
Pero bien, sigo disfrutando de este bien tan escaso que es la vida; este finde me fugo con mi señor marido a Andorra, a disfrutar de la paz y la tranquilidad que la falta de prisas brinda, al sosiego que se produce en medio del caos (que supongo que aquéllo estará como un huevo), a permitirme el lujo de sumergirme en las aguas de Caldea y cosas malas de esas.
Malas, sin duda, porque se acaban :)

19.9.05

Lunes

Odio los lunes, sí. Este no ha sido una excepción. Tal vez un poco más duro de lo esperado. Igual es para que vaya entrando en calor...
No sé si os pasa, pero a veces me siento como una máquina de esas de las antiguas, que tenía que calentarse antes de ponerse en marcha. Me dá la impresión de que lo que me queda antes de final de año va a ser de infarto peeero (ais, con los peros) espero que todo sea para bien o para mejor.
Tal vez los lunes, al fin y al cabo, me hagan un favor. Pero ya podrían venir juntitos cuando me encuentre con fuerzas para afrontarlos, coñe.

15.9.05

Flores

A mí me gustan las flores, como supongo que a la mayor parte de este mundo. Sin embargo (y esto me viene de la escuela), cuando veo un ramo de flores, no puedo evitar pensar que les han extirpado los genitales a unas inocentes plantitas...

13.9.05

Idiotas



Ahora coincido con lo que algunos predicáis; en el mundo hay gente idiota. PuntoPosted by Picasa

12.9.05

LOST

Supongo que a estas alturas, quien más quien menos, habrá visto u oído hablar de la serie Perdidos (LOST). Por varios motivos, cuando la emitían por TVE (la primera vez, ahora estan con las reposiciones), no pude seguirla, a pesar de que me gustó muchísimo cuando pillé algún capítulo suelto. Un amigo la consiguió entera en VO, con subtítulos en Inglés y Castellano. Pues bien; desde el viernes por la tarde hasta ayer por la noche he visto los primeros 16 capítulos del tirón, en VO y mayormente sin subtítulos.
No voy a decir que mi comprensión ha sido perfecta, pero vamos, que puedo seguir el hilo sin muchos problemas. Esto ha comportado un par de cosas;



1) Al estar la serie en inglés, he tenido que estar muy atenta para no perder detalle, cosa que ha hecho que tuviese que concentrarme mucho y meterme en la serie. La consecuencia ha sido que durante este finde he tenido pesadillas y sueños agitados. Si es que la tele es mala, ya lo decía yo...
2) No sé qué va a ser de mí cuando se me acaben los capítulos. Ya me han advertido que el final de la serie es como para cortarse las venas a lo largo y, sinceramente, me lo creo. Suerte que con la vuelta de los niños al cole va a acabarse toda la porquería esa de shows veraniegos y van a echar cosas menos infumables.



Pero eso no ha sido lo único que hemos hecho este finde; hemos ido a pasar el sábado a Montserrat, hemos ido al cine (Los guardianes de la noche, realizando la proeza hercúlea de no quedarme frita en toda la proyección) y un larguísimo etcétera de cosas. Sí, me encantan los fines de semana... Igual me tomo uno de estos para descansansar y todo ;)

9.9.05

Mediodías

Desde que volvimos de vacaciones, una vez por semana nos juntamos un grupo de gente los jueves para comer.
Hay veces que miro a los comensales y me sorprende lo dispares que somos; entonces resulta más agradable charlar y reir con ellos. Una de las cosas que más aprecio es la diversidad, porque creo firmemente que enriquece, siempre y cuando no se pierda la identidad. Y es que las influencias son buenas, pero uno no puede dejarse llevar por todo lo que ve y que resulta de su agrado.
Creo que hay cosas que, por mucho que me gusten, no encajan conmigo. No sé si me entendéis; Isabel Preysler puede ser el colmo de la elegancia y la sofisticación, pero yo no podría ser como ella. Pues como eso, tantas otras cosas.
Por eso disfruto tanto esas comidas; porque veo juntas un montón de cosas que me gustan y que no tengo por qué llegar a ser.

8.9.05

Ha pasado un ángel

Rapunzell ha hecho una entrada en su blog que me ha tocado el corazón. A diferencia de ella yo sí tengo una absurda tendencia a la nostalgia y a encerrarme en mí misma. Sí, no paro de hablar y normalmente estoy bastante animada, pero hay algo en mi interior que tira hacia dentro, y una distorsión de la gravedad que no deja salir determinadas cosas.
Una vez, en un cursillo sobre atención al público al que asistí, nos hablaron del control en las situaciones de presión. Algo de lo que tratamos ese día me resultó tremendamente útil; encontrar un momento de paz. Evidentemente, en situaciones de presión, no puedes pedirlo fuera, así que tienes que aprender a hallarlo en el interior. Cuando lo encuentras, no te cabe duda de que ese es tu lugar, de que es un sitio donde estás segura y en calma, y que cuando afrontas los problemas desde ese lugar nada puede salir mal. Parece absurdo y pseudo-místico, lo sé, pero a mí me resulta útil.


Mi momento de paz es la sensación de estar en la bañera llena de agua caliente, sumergida todo lo que pueda, dejando apenas un poco fuera la nariz. El aire huele a incienso indio (Padmini, mi favorito). Tengo los ojos cerrados y suena "Purple", de Crustation. Es una sensación vívida e intensa que dura un abrir y cerrar de ojos; un instante que me ha teletransportado al sitio donde yo necesitaba estar, y que me devuelve al mundo mucho más entera, con la reconfortante sensación de paz y tranquilidad que ha dejado en toda mi piel algo que sólo está en mi mente.


Cuando creo que no puedo soportarlo, ese momento viene a mí y me hace sacar fuerzas de donde creía que no podían haber más. Tal vez eso en realidad no exista, o tal vez pierda mérito por el hecho de que es inducido, pero me recuerda la sensación que Rapun describía.

7.9.05

A velocidad de crucero

No sé si será a causa del día de hoy o de la noche de ayer, pero estoy que me caigo de sueño. Eso es relativamente malo, porque mi nivel de alerta es más bajo de lo normal y voy a un ritmo más lento, pero también es bueno porque, en pocas palabras, me importa un bledo.
Sí, tengo trabajo, tengo un montón de cosas por hacer en casa, en nada y menos empiezo el semestre de la universidad, hoy tengo cena fuera y mañana seguramente vienen unos amigos a cenar a casa. Pero, como he dicho antes, voy más despacio de lo acostumbrado, y creo que ahora mismo sería incapaz de estresarme aunque me lo propusiera.
Viéndolo así, escrito, tengo que plantearme si este estado es bueno o no.


Sólo un apunte antes de irme... Muchas gracias a los que pasáis por aquí de vez en cuando; Ayer me fijé que el marcador anda ya por encima de las 10.000 visitas.

6.9.05

El café-sonrisa

He bajado a tomar un café con mi padre. Nos hemos encontrado en el bar de siempre; hemos pedido y nos hemos sentado en la barra. Estábamos codo con codo con Constatino Romero, que charlaba con una mujer. Se ve igual, pero mucho más delgado. Su voz sonaba profunda, retumbante, más canalla que en la tele. No sé qué tiene esa voz que me ha puesto la sonrisa en los labios.

2.9.05

Viernes, 2 de Septiembre

No sé qué me han hecho últimamente los viernes, que me tiro toda la semana esperando impacientemente a que lleguen para luego desear que se vayan rápido.
Es como aquél amigo al que hace años que no ves y que cuando quedas con él te hace sentir incómoda.
Hubo un chico con quien tuve esta sensación y, de un día para otro, perdí su número de movil, dirección y e-mail.
Pero con el maldito viernes tengo que convivir al menos un día a la semana.



En otro orden de cosas, hoy es el cumple de mi marido. Ya tengo sus regalos, la fiesta organizada, el pastel encargado, la felicitación (por cierto, voy a imprimirla... ¿Os gusta?)....





Sólo me falta comprar las velitas. Espero que todo quede redondo.

1.9.05

Contras y Pros de mi panorama profesional

Bien, ante todo quiero que quede claro que esto no es un lamento si no una exposición de ideas. Supongo que a menudo doy la vara con el tema del trabajo, y me gustaría que supieseis por qué. Mi trabajo y yo tenemos una apasionada relación de amor-odio, en la que unos días gana el uno y otros, el otro. Así que ahí voy:



Contras
El principal inconveniente que le encuentro a mi trabajo es que requiere mucha dedicación (medible en horas). No penséis que me asusta el esfuerzo, ni mucho menos, lo que pasa es que soy de aquél tipo de personas que prefieren trabajar para vivir que vivir para trabajar. Si me planteo las cosas que me gustaría hacer durante mi vida, saco una lista enorme rápidamente y sin demasiado esfuerzo. La cuestión es que muchas de ellas son, creo, difícilmente compatibles con la dedicación que requiere mi trabajo.
Supongo que hay mucha gente a la que no le parece aberrante trabajar de 9 a 19h. (con dos horas para comer, según el día, claro), pero yo creo que eso es una aberración. Con este plan casi no tengo tiempo para disfrutar de mi marido, ni de mis amigos, ni de mis aficiones, ni de mis estudios, y un largo etcétera. Por descontado, este horario de trabajo tampoco me parece adecuado para tener críos, porque me dejaría muy poco tiempo para dedicarles y disfrutar de ellos, cosa que considero una modalidad de abandono socialmente aceptada. Tengo claro que no voy a tener críos para verles 20 minutos entre semana y los findes, cuando estaría tan cansada y con necesidad de hacer otras cosas que tampoco podría disfrutar con ellos.
También está lo que expuse ayer; estoy quemada por que hace demasiado tiempo que estoy haciendo lo mismo sin haber tenido la posibilidad de dar un verdadero salto. Sí, es una cuestión de edad, y eso el tiempo lo cura. Lo que no estoy segura es que yo tenga paciencia para esperar a que esta cuestión se resuelva sola.
Por otra parte, mi tipo de trabajo no me permitiría reducción de jornada ni cosas por el estilo, por lo que, por muy bien remunerada que pueda estar (que en este caso tampoco es así), no creo que valga la pena. Además, queda el tema de la poca estabilidad laboral en el ámbito comercial. Sí, claro, no es siempre por culpa de las empresas (yo también he dejado trabajos por otros mejor pagados o con mejores perspectivas; un cambio es normalmente la mejor forma de ganar status), pero lo cierto es que es difícil que cualquier profesional del sector llegue a pasar demasiados años en la misma empresa. Si en algún momento de mi vida llego a afincarme, a comprarme un piso (y, por tanto, a tener que pagar una hipoteca), etcétera, voy a necesitar mucha más estabilidad de la que se puede conseguir normalmente en este mundillo.
Por el momento no tengo la necesidad acuciante de tener más horas libres (la verdad, con las que tengo me apaño bastante bien), ni más estabilidad laboral (aunque, francamente, sería de agradecer), aunque sí de algo más de salario (sí, eso tendría que hacerlo yo), pero no me parece un ritmo sostenible a largo plazo.



Pros
Por otra parte, debo confesar que mi trabajo (cuando estoy con ánimos) me divierte. Es estimulante, inagotable y gratificante cuando las cosas salen bien. En la mayor parte de las empresas, el ambiente es joven y dinámico (cosa que a veces se traduce en que acaba siendo agresivo aunque, por suerte, no es lo que más me he encontrado), remueve contínuamente el espíritu de superación, con recompensas a corto, medio y largo plazo. Pero, sobre todo, me divierte.
Me encanta la perspectiva de que mi trabajo me suponga nuevos retos, me obligue a aprender cosas nuevas. Me encanta viajar a cargo de la empresa (siempre que me permita dormir en casa al menos la mitad de la semana) y poder ver a todos los amigos que tengo repartidos por el mundo. Me divierte ser mujer en un mundo de hombres (situación que espero que no dure eternamente). Ya sé que éste párrafo queda un poco cortop con respecto al de arriba, pero para mí, los motivos que aquí expongo son poderosos. Supongo que si un día me decido por girar el timón de mi vida profesional, echaré esto mucho de menos.