30.3.08

Desmontar y montar

Estos días ando de operación de desmontaje y montaje, de ordenar, de tirar, de revisar y considerar y reconsiderar con qué cosas me quedo y con cuales no. De muebles, de ropa y, en el fondo, de mucho más. Nadie se asuste; se trata de mudanza interna... pero no deja de ser una mudanza, claro.

Supongo que es una de aquellas tareas que cuesta y que da pereza, pero de vez en cuando es un ejercicio necesario y positivo.

A veces tengo la impresión de que realmente todo se mueve muy rápido, y que voy siguiendo el ritmo a duras penas. Pero, joder, lo estoy consiguiendo. Y me parece que lo estoy haciendo bien.

Así que eso, que ando liada. Pero estad seguros de que todo es para bien :)

8.3.08

Un funeral

Ceremonias como la que me ha tocado sufrir hace un rato despiertan en mí dos necesidades muy concretas.
Primera: Escuchar algo de rock, a todo volumen y a ser posible con mucho guitarreo.
Segunda: Pasar del agnosticismo a la apostatasía sin pasar por la casilla de salida.

Voy a ver si puedo cubrir al menos una de las dos.

6.3.08

Acuarelas

En el instituto, uno de mis profesores favoritos (concretamente el de matemáticas) me contó que pintaba acuarelas. Esa conversación tuvo como marco, creo recordar, la cantina, donde a veces me sentaba con algún profe con el que me dedicaba a arreglar el mundo durante el desayuno. No; no era peloteo (y mis notas son buena prueba de ello) sino ganas de salir un poco de las típicas pullas de patio de colegio que, aún a aquellas alturas, parecía que durarían siempre.

Y hablando sobre ello, observando mi sorpresa e interés, me dijo que si me hacía ilusión me enseñaría alguna de sus acuarelas. Al cabo de pocos días vino con su carpeta, llena de paisajes, de puestas de sol y de cielos amarados de tonos azules.

Será cosa del momento o de la persona de la que venía, pero lo que hasta aquel mismo momento me parecía algo reservado a los críos y a los tenderetes de las Ramblas, flojo (¿cómo podían compararse esos borrones de colores con la rotundidad y fuerza de un óleo o, incluso, la luz de los pasteles?), cobró una dimensión distinta. Viendo alguna de sus láminas, alguno de sus bocetos, me fijé en las líneas en lápiz que quedaban marcadas, tan sutiles, detrás de las aguadas. Esos escenarios grises, a penas sugeridos sobre el papel grueso y granuloso, se llenaban de colores suaves que se mezclaban y rivalizaban entre ellos, superponiéndose a trozos como si mirases un juego de gasas a contraluz.

Nunca más he podido mirar una acuarela sin recordar con cariño a aquél caballero que compartió conmigo algo que no tenía nada que ver con las clases de mates, que me permitió meter las narices en un pedacito su vida, y que me halagó permitiéndome ver cómo por unos instantes su expresión (la de un señor que triplicaba mi edad, que era mi profesor y a quien yo respetaba profundamente) se tornaba inquieta, como la de alguien que espera un veredicto, para pasar luego a convertirse en la cara de dicha de un padre orgulloso de su obra.

Me acuerdo de él especialmente en los amaneceres, ahora que la primavera lucha por ganarle el pulso al invierno, ganándole horas de luz a la noche, llenando cada minuto con millares de matices que seguramente desde otros ojos, sin haber visto jamás una acuarela como la he visto yo, serían solo momentos grises y opacos; un esbozo sin más potencial en lugar del inicio de una obra entrañable esperando ansiosa su agua tintada.

En el fondo (y esta es una de esas ideas ridículas que surgen a veces de las asociaciones libres, de ese profesor, de este momento y de cuanto me rodea) me siento como si empezara darle color a mi nueva acuarela.

23.2.08

El año nuevo Taiwanés

Ayer unos amigos decidieron que, por algún motivo, era buena idea celebrar que era el año nuevo Taiwanés regalándome el Guitar Hero.

Praparáos; se está cociendo una nueva Rock Star :)

Gracias a todos.

19.2.08

Como un baño caliente

A cada cual le reconfortan cosas distintas.
A mí, concretamente, una de las cosas que más me reconforta en el mundo es un baño bien caliente, con burbujitas, un libro y algo de música que acompañe.
Tal vez lo siguiente en esa escala sea ver (y escuchar) una tormenta desde algún lugar cómodo y calentito.
Pero hay veces que algo se cuela en esa lista; algo que no tenías contemplado cuya idea, a priori puede resultar atractiva, pero no necesariamene algo en el camino de esa paz que se experimenta a veces por los motivos más rocambolescos. Ese algo que consigue tocarte la fibra y te hace sentir un poquito más cerca del dulce dejarte ir.
Hoy he descubierto que un par de cervezas y una partida de billar, jugando por jugar, sin buscar ningún otro fin, puede tener ese efecto.
Qué cosas puede descubrirte una tarde lluviosa.

The Imp

No sé cuántos de vosotros habréis visto algún capítulo de The Imp. Se trata de una mini-serie de animación protagonizada por un diablillo (el Imp) que tiene el plan de sembrar el mal por el mundo, pero por motivos de lo más peregrinos jamás lo consigue.

Este episodio está en Catalán, pero supongo que se entiende facilmente.



Pues hoy yo soy ese Imp; un mundo ahí fuera, esperando a que lo destroce... Y va y se pone a llover.

Será que hoy toca ser mala de andar por casa...

9.2.08

Fuera de su elemento

Demasiadas veces damos cosas por sentadas. En ocasiones, un batacazo nos desplaza de nuestro cálido y reconfortante mundo de algodones, donde todo es cómodo y funciona como lo ha hecho siempre, y como podría haberlo hecho para el resto de nuestra vida.

En otras ocasiones, cuando decides que no te convence esa cajita acolchada, toca saltar al vacío y salir de tu elemento, enfrentándote a lo desconocido, sin más armamento que un par de cojones. Al principio puede ser raro pero, quien sabe, igual terminas pillándole el gusto....

4.2.08

Más de una hora

Hay veces que, como decía alguien, te sientes con energías para vivir tu vida... y la de todo el edificio de enfrente. Yo llevo una temporada así. Me da por limpiar el piso, por cocinar, por ir a darme una vuelta o por irme al gimnasio. Hoy he pasado más de una hora en la máquina de cross training, escuchando música y sudando como una loca. Y ni así, oiga, consigo liberarme de esta sensación.

Eso sí; duermo como un angelito.

28.1.08

Un ratito de vacaciones

Hay veces en las que nos complicamos la vida de mala manera, imaginando que la felicidad es algo que queda fuera de nuestro alcance, a grandes dolores y esfuerzos de distancia. Pero lo cierto es que la mayoría de veces hay cosas que podemos hacer que nos acercan a ser más felices, aunque sea por un ratito.
Hoy, cuando he terminado de comer, me he plantado el bikini, he agarrado una toalla de playa y me he ido al gimnasio. Me he tumbado en el solarium, con un libro, una botella de agua y el mp3. Y por algo más de una hora y media me he dedicado a concentrarme en el calor que me rozaba la piel. Nada más. Vacía de quebraderos de cabeza y con la piel templada por el sol soy mucho más feliz. Aunque mi madre insista en que eso me pasa por ser un poco lagarta :)

14.1.08

Sin sentido aparente.

Hay cosas que no tienen sentido aparente, pero que pueden representar un mundo.
A pesar de no ser creyente, las iglesias me reconfortan, y a veces me fugo al claustro de la catedral de Barcelona, simplemente por estar ahí cuando el sol se está poniendo y cambia el juego de luces que ilumina sus espacios.
Muy de vez en cuando me dejo seducir por un ceremonial tan profano como encender una vela, y concederme cinco minutos (mientras la cera empieza a fundirse) para, simplemente, intentar encontrar un instante de paz.
Pero como no puedo prescindir de todo cuanto me inculcaron de pequeña, eligo cuidadosamente dónde la deposito.
Hoy he puesto una al pie de la capilla de las almas del purgatorio. Por todas aquellas que lo pasan en la otra vida, pero especialmente por los que viven trozos de purgatorio en esta. Y mientras mi mp3 tronaba en mis oídos he deseado con todas mis fuerzas que cada purgatorio sirva para llevar a quien lo padece a algo mejor. Porque cualquier otra cosa carecería de sentido.

5.1.08

Valoraciones

Ayer llegaron las distintas valoraciones del año pasado al trabajo. Las mías, las de la oficina, las de la zona. Las que me tocan a mí son buenas. Las de la oficina, por sí mismas, no están nada mal. Las que los clientes nos han hecho, por encima del promedio.
No termino de comprender qué es lo que me hace levantar la ceja.
Será que últimamente chorreo escepticismo.

3.1.08

2008

El año nuevo está recién estrenado.
Esta vez, devorando las uvas, no me he hecho propósitos vacuos ni frívolos (lo del gimnasio va a parte, claro, y lo de la carrera no cuenta). Sólo le he pedido al 2008 que sea el año en el que empiece a conseguir hacer de mi vida un poco más lo que me gustaría que fuese.
Aunque eso tiene truco, claro, porque en realidad el año no tiene nada que ver.
Por si acaso, la batería se la voy a pedir a los Reyes Magos.

26.12.07

Nur no té son


Hay veces en las que las cosas parecen sencillas, y en el fondo no lo son. Hoy es festivo, y yo debería estar durmiendo, como hace una hora, como desde que me acosté ayer. No tengo sueño. Cuando la ciudad vaya despertando, o este mediodía toque ir a comer con parte de mi familia andaré preguntándome por qué no he dormido más. La respuesta es sencilla; hay noches en las que no tengo sueño. Eso, a veces, es difícil de sobrellevar. Una noche sin sueño se hace eterna, y el día de después más aún.
Pero una noche sin sueño también te da tiempo. Para leer, para ordenar el correo... Para redactar una entradita para el blog. Para pensar, sin prisas, a solas. A veces las noches sin sueño cunden. A veces son muy curativas.

17.12.07

En resúmen...

Llevo un tiempo viviendo demasiado deprisa. Los días se pasan volando y los meses no terminan nunca. Paradojas del tiempo. Los meses de diciembre nunca han sido amables conmigo, pero no se lo puedo tener en cuenta. Como yo, ellos hacen lo que pueden.

A veces me siento como Sancho Panza, viendo como gente a la que quiero arremete contra gigantes molinos, sabiendo que las cosas no pueden terminar bien para ellos. Sí, claro, yo tengo mis propios gigantes y me toca meterme en batallas campales, pero la cosa es distinta si eres tú quien empuña el arma, por más insignificante que te sientas o aunque no cuentes con una espada en condiciones. No resulta fácil ver como alguien a quien quieres sufre y pensar que lo único que puedes hacer es estar ahí para correr a intentar pegar los pedacitos. Siempre te encuentras con que, al final, falta al menos uno.

A pesar de eso, es bello comprender que en el mundo suceden cosas bonitas, y por ello debo dar las gracias y mis más sinceras felicitaciones. Ojo; tienen dueños. Vosotros sabéis quiénes sois. Y mi vida es mejor con vosotros dentro. Por todo eso, muchas gracias.

Otro día, a toro pasado y con más tiempo, contaré la versión extendida.

22.11.07

Resident Evil

El otro día me convocaron a una reunión en el trabajo. El objetivo; conocer mejor la entidad que me paga el sueldo y la obra social de la misma. Vaya; comerme el coco (a mí y a 10 de mis compañeros) para que saliésemos de ahí transpirando corporativismo.
Antes que nada debo decir que lo pasé en grande y que me encanto cuanto me enseñaron (quedé francamente impresionada), y, en el plano personal, estoy encantada de trabajar en un sitio donde uno de los subdirectores (un tipo que debe cobrar al mes lo que yo en todo el año) destina media mañana a sentarse con un grupo de pelauvas y charlar alegremente con ellos (nosotros), que nos identificó a todos por el nombre (tengo asumido que debió empollarse las fotografías justo antes de que llegásemos) y se interesó por lo que queríamos contarle. Incluso (entre risas) valoró positivamente mi propuesta de establecer un plan de jubilaciones parciales a los 35 años.
A pesar de eso me apetecía reseñar algo que sólo sucedió en mi cabeza.

Como primer acto del día, sin más que un café con leche en el cuerpo y habiendo madrugado más que de costumbre nos reunimos en la sala del comité de dirección. Todo madera maziza, cuero y pantallas LCD. El caballero que presidía la reunión nos contaba la filosofía de la casa y los valores corporativos que ahi se aplican. Todo ello con un canturreo (casi un arrullo) casi hipnótico. Algún resorte raro debió saltar en mi cabeza, porque vi pasar, en mi cabeza, una escena digna de Resident Evil (o El Perfume, quién sabe). En ella, todos los presentes nos abalanzábamos sobre el ponente y empezábamos a desollarle y comérnoslo, en una orgía de sangre digna de la peor película gore.
Creo que a veces se me va algo la pinza.

6.11.07

Madrid


Ha pasado la medianoche. Un hombretón de bellos ojos azules se sienta a mi lado, en su sofá, en su casa, a más de seiscientos kilómetros de la mía, y pregunta... ¿Qué, jugamos a algo o nos acostamos ya?. Mi respuesta fué la única que podía ser... Empezar a reir hasta el agotamiento. Como la de mi marido y su mujer, que estaban a menos de dos metros de distancia. Y es que vaya tela tiene la frase.

La semana pasada beor vino a Barcelona y quedamos con él para comer. Entre niguiri y niguiri nos propuso (a mi señor marido y a mí) irnos con él al día siguiente a Madrid estos cuatro días de puente, y fué dicho y hecho. La verdad es que lo hemos pasado en grande; me he enamorado del retiro (la zona del palacio de cristal era un mosaico de colores verdes, rojos y dorados), hemos visitado el Thyssen, hemos visto a familia y amigos (Jambri, me siento incapaz de reproducir el diálogo para besugos de las iguanas), hemos comido bocadillo de calamares y croasán a la plancha.

Nos hemos evadido y hemos disfrutado y reído a lo grande.

Beor y Shelob; sois los mejores. Muchas gracias

10.10.07

En el centro


La finca en la que vivimos actualmente tiene portero. Es un chico muy majo, muy discreto y muy servicial. No es que sea una vivienda de lujo ni nada por el estilo; es una finca con ocho pisos y cuatro puertas por rellano, todos los pisos son de alquiler y de un mismo propietario, con lo que interpreto que, en cierta manera, su papel es tanto de portero como de vigilante; debe ser los ojos del dueño.
En la finca hay vecinos que llevan aquí deesde que se contruyó el edificio, esto es, unos 35 años. Todos nos han acogido muy bien; las conversaciones de ascensor son de lo más educadas, incluso he tomado café con alguno de ellos. Una comunidad bien avenida.
Eso no quita que la mayor parte tengan algo de "marujas". Vale, yo no me meto con nadie, pero siempre hay historias curiosas a tu alrededor, y hace gracia conocerlas.
Compro cosas por Ebay y llegan a mi casa paquetes de Estados Unidos, Australia y otros puntos de la piel del toro. Hoy me ha llegado un paquete. El paquete era grande y no cabía en el buzón, por lo que el portero lo ha recogido. El embalaje no era demasiado grueso y, con el simple tacto, podía intuírse su contenido. Un látigo. Qué queréis, soy el Ama del Calabozo en determinados ambientes, y eso es parte necesaria de mi disfraz...
No queráis imaginar la media sonrisa del portero cuando me lo ha dado. Estoy segura de que mañana media finca sabrá que, en el fondo y tras la apariencia de niña buena, seria y recatada con la que me visto cada mañana, a mí me va el cuero.

27.9.07

Un diario, scrapbooking, bailes, el horizonte y más

Ultimamente estoy de lo más perro con el blog. Tengo tantas cosas que hacer y que contar que da vergüenza, pero el caso es que me cuesta ponerlo en prosa, negro sobre blanco, tecla a tecla...

Sí debo confesar que un día cogí una libreta en blanco y mi pluma y me puse a escribir. Cositas, tonterías, un pequeño recordatorio, un par de fechas. Y el caso es que me he viciado. Un diario como los de antes, de los que nadie lee, de los que te permite pegar recuerdos y donde no importa si nadie entiende lo que digo. Me sobra y me basta y, en cierta manera, me reconforta. Qué tontería.
Otra cosa que estoy haciendo es algo que en los países anglosajones se llama "scrapbooking", es decir, perder el tiempo forrando cosas de papel, añadiendo cintas, pegatinas y fotos. Sinceramente creo que es como coser, aunque los resultados son bastante mas inmediatos, y resulta igual de relajante. Las manualidades vuelven con fuerza.
Además mi señor marido y yo nos hemos apuntado a bailes de salón. Topicazo donde los haya nos servirá para distraernos un poco, que ya nos conviene. No sé, pasado el verano se me antoja que el otoño se nos va a hacer muy monótono, y esto puede resultar una buena forma de romper la rutina. O no. Ya veremos...
En el horizonte hay dos cosas; el (espero) final de carrera y unas halagüeñas perspectivas laborales. Ya veremos si alguna de las dos cosas acaba cuajando (tecleó ella con la ceja arqueada), pero ambas parecen dulces y apetecibles zanahorias a un palmo de mi morro.
Y, como siempre, un montón de cosas, casos, matices y perlas que me reservo para mí. A veces se hace complicado esto de escribir, sobre todo cuando hay tanto que contar...

8.8.07

En el horizonte

Bueno, han pasado ya algo más de tres meses desde que nos pusimos con el tema del piso, y no puedo más que sentirme orgullosa del resultado. Seamos realistas; el piso es más que correcto, y con el poco dinero que teníamos (bueno, que nos han prestado) hemos podido hacer de él un auténtico hogar.
Sin embargo hay una serie de cosas que me hubiese gustado hacer y que, principalmente, por cuestiones presupuestarias, quedarán indefinidamente en proyecto. Por ejemplo:

El parquet. Adoro andar descalza por casa, y eso, en verano, se puede hacer en casi cualquier sitio. Pero me encanta el parquet, y cuando sea mayor quiero poder andar descalza por mi casa en invierno notando la calidez de la madera bajo mis pies.

Colocar un mural, como los de Kaffeine, en alguna pared de mi casa. Me encantan, producen un efecto espectacular, y como no soy muy amante de los cuadros o láminas (a menos que sean buenos, y esos tampoco entran en presupuesto) me habría encantado colocar alguno, como el de la foto, en el comedor, por ejemplo. Finalmente he optado por hacer un apaño yo misma, y me siento bastante orgullosa del resultado.

Las luces. Por ahora (a falta de presupuesto) tenemos portalámparas y bombillas desnudas. La ventaja es que dan mucha luz, y el inconveniente es que son muy poco estéticas, con la de virguerías y cosas curiosas que hay hoy en día por el mundo...

Otro día os sigo contando...

28.7.07

Debo ser una jardinera del recopón bendito.

Si no, no sé como explicarme esto...



Gracias, Koke y Fer. Le estoy buscando nombre a la planta.